jueves, 8 de marzo de 2012

Día Internacional de la mujer: En Bolivia la explotación es la norma para las mujeres trabajadoras

La presencia de las mujeres en el mercado de trabajo ha sido a costa de su mayor explotación, destaca un informe sobre la situación de los derechos laborales en el país.

Nuevo Sur

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer se celebra cada 8 de marzo. La primera convocatoria tuvo lugar en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza extendiéndose su conmemoración, desde entonces, a numerosos países.
En 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona.
Explotación laboral
En Bolivia durante la primera década de los 2000, las mujeres han accedido a empleos asalariados más precarios: inestables, con jornadas más extensas, bajos salarios y al margen de la cobertura de la seguridad social, señala una investigación del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) sobre la situación de los derechos laborales en el país.

El informe destaca que “la mayor presencia de las mujeres en el mercado laboral ha sido funcional a las estrategias de abaratamiento de costos laborales de las empresas y del Estado para alcanzar mayores ganancias o beneficios”.

Sin estabilidad
De acuerdo con el reporte, el incremento del trabajo asalariado de las mujeres no ha venido de la mano de la estabilidad laboral; el 35% de las trabajadoras tenía un contrato temporal, pero esta proporción superaba el 40% en el sector privado; llama la atención que el 44% de las mujeres en el sector empresarial son trabajadoras temporales.

“Este nuevo rasgo ha llevado a que el tiempo de permanencia en un mismo empleo sea de 2 años o menos para la mitad de las mujeres”, señala con preocupación el informe del CEDLA. Además, la creciente inestabilidad en el trabajo de las mujeres asalariadas ocasiona su mayor exclusión del sistema de protección social. Durante el 2010, solamente el 38% aportaba para su jubilación.

Subvaloración del trabajo de las mujeres
Durante el 2010, el 33% de las trabajadoras tenía un salario inferior al Salario Mínimo Nacional; esta proporción era dos veces mayor en el servicio doméstico y llegaba al 44% en el sector semiempresarial, reporta el CEDLA.
En el 2010, siete de cada diez mujeres ganaba por debajo del costo de una canasta normativa alimentaria (CNA) de Bs 1.667; es decir, su salario no alcanzaba para cubrir al menos el 39% del valor de una canasta familiar básica.

Por último, el CEDLA destaca que las desigualdades de género en el ámbito salarial, si bien se han atenuado en los últimos años, lo han hecho a través de una nivelación hacia abajo en el nivel de remuneraciones de los hombres. “Considerando el promedio, el 2010 las mujeres ganaban el 73% del salario de los hombres, con una brecha que se amplía a favor de los hombres entre los directivos y entre los trabajadores no calificados”, dice la investigación.

Tasa de ocupación

La tasa de ocupación femenina se contrajo de 49,7% en el 2001 al 47,5 % en el 2010 en las principales ciudades del país. Pese a los retrocesos recientes, la investigación resalta la importante contribución de las mujeres a la economía y a la generación de ingresos personales y familiares.
Durante la primera década del siglo XXI, la tasa de inactividad de las mujeres se ha incrementado como efecto del desaliento frente a la falta de fuentes de trabajo en las principales ciudades del país, señala un informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).

“La ausencia de objetivos de empleo en las políticas públicas y los cambios en el mercado laboral no siempre aseguran el trabajo para quien lo demanda, peor aún para las mujeres, negándoles con frecuencia ese derecho y en consecuencia sus posibilidades de independencia económica”.

Las más afectadas: Jóvenes e instruidas


Las más afectadas por el desempleo son las mujeres menores de 34 años y con mayor nivel de educación (secundaria y superior) y, entre éstas, las que pertenecen a los hogares de los estratos de ingreso medio y bajo.

En la actual coyuntura económica, solamente el comercio y algunos servicios personales tuvieron un cierto dinamismo como para incorporar a nuevas trabajadoras; “la demanda de trabajo en la industria manufacturera declinó al ritmo que las empresas fueron perdiendo sus mercados externos e internos y algo similar ocurrió en las actividades del servicio doméstico por efecto del deterioro de los ingresos familiares en los estratos de ingresos medios y bajos de la población”.

De acuerdo con la información generada por esta institución, el desempleo femenino es de larga duración, pues el 44% de las mujeres estuvo buscando un trabajo asalariado por más de seis meses, mientras que el 25% estuvo en esa situación por más de un año.

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