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miércoles, 28 de diciembre de 2016

Tips para mamás que trabajan

El significativo incremento de las tasas de empleo de las mujeres en las últimas décadas ha desencadenado el debate sobre si esto es perjudicial para el desarrollo de los niños y ello es lo que en realidad genera un sentimiento de culpa en las mamás de hoy en día. Hasta hace no mucho, el modelo de familia era la del hombre que salía a trabajar y traía el pan de cada día y la mujer era ama de casa. De hecho muchas de nosotras hemos crecido con mamá en casa y entonces ahora que nos hemos convertido en madres y la vida ha cambiado, sentimos inevitablemente una culpa que a veces nos lleva a pensar que estamos formando hogares desestructurados. Pero no es así, obviamente dependerá de la organización y de saber establecer claramente nuestras prioridades.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no se trata de ser una supermamá y es que no es fácil tener una vida profesional activa y tener todo perfecto en casa y en la vida familiar, pero por supuesto que merece nuestro mejor esfuerzo.

Recuerda que incluso los expertos están de acuerdo en que no es la cantidad de tiempo que pasamos con nuestros hijos, sino que el tiempo que pasamos sea especial y significativo.

En esta edición te brindamos algunos tips para organizarte y dejar de sentir esa culpa.



Tips que te ayudarán



• Establece rituales y rutinas. Crear un horario ayudará a tu familia a pasar el día sin problemas. Tener una rutina es importante como por ejemplo desayunar y cenar juntos. Estos momentos, aunque son cortos, pueden ser importantes para que tú y tu familia hablen de lo que está pasando o de lo que ha pasado ese día. Tener un horario establecido también puede ayudar, al igual que cierto orden como por ejemplo que alisten la mochila noche antes y no esa mañana en la que el tiempo es tan corto.



• Divide las obligaciones. Este punto es quizá el que menos se lleva a cabo y es muy importante, las mamás que salen a trabajar siguen con toda la carga de los quehaceres del hogar. Muy mal esto ya no puede seguir así, todos deben ayudar. Si tienes pareja o esposo, divide las cosas que haya que hacer, como comprobar la tarea y preparar o comprar la cena o los almuerzos. Haz que tus hijos participen, esto es fundamental porque además les estarán enseñando sobre las responsabilidades y con el tiempo les harás un favor porque aprenderán muchas cosas que incluso se les hará rutina como el orden, ayudar a poner la mesa o a cuidar a su hermano/a pequeño/a después de la escuela. Recuerda que hasta los niños más pequeños pueden colaborar.



• Si eres madre soltera, no tengas miedo de pedir ayuda. Si una reunión termina tarde o quedas atascada en el tráfico, debes tener a alguien a quien llamar para que te ayude y que tus hijos estés seguros y en buenas manos.



• Aprovecha el tiempo que pasas viajando. Si pasas mucho tiempo en un automóvil, autobús o tren con tu hijo para llevarlo a la guardería, a la escuela o para ir al trabajo, puede sacar provecho a todo ese tiempo y charla, son momentos únicos donde puedes además tener información sobre cómo van las cosas en su vida.



• Evitar hablar por teléfono celular o chatear mientras estás con ellos. Hasta hace poco no se nos hubiera ocurrido que esto sea un problema, pero definitivamente lo es. Muchas mamás y papás viven conectados a su celular pero desconectados de la vida de sus hijos.



• Relájate. Algunos días se te puede acumular la ropa sucia o la ropa para planchar. No pasa nada, obviamente esto tampoco se debe hacer una rutina porque el orden es importante para tus niños.



• Infórmate. No tengas miedo de tomar decisiones equivocadas, esto incluye desde la elección de la marca de ropa, tipo de juguetes, productos de higiene, etcétera. La sugerencia es: mantén una actitud reflexiva y ante la duda, infórmate.



A desterrar la culpabilidad

Es necesario hacerlo y no sólo por decirlo. Estudios al respecto han demostrado que los niños de madres trabajadoras no sufren absolutamente nada. Los investigadores de la Universidad de Macalester –en Minesota, Estados Unidos- revisaron 69 estudios sobre la influencia de la vida laboral de las madres en el comportamiento de sus hijos. Al contrario de lo que parecía al comienzo, resultó que los niños de madres trabajadoras tuvieron mejores notas y sufrieron menos crisis de ansiedad que los niños cuyas madres se dedicaban a su exclusivo cuidado.

Otro estudio realizado en la Universidad de Londres vuelve a poner de manifiesto esto mismo. Anne McMunn dirigió un grupo de investigación en el que se analizaron 18.819 niños nacidos entre los años 2000 y 2002 hasta que cumplieron los 5 años.

Resultó que el mejor ambiente familiar se daba en los casos en que ambos padres vivían en la misma casa y tenían un trabajo remunerado.

No cabe duda que a la mayor parte de los padres y madres les gustaría pasar más tiempo con sus hijos cada día. Según el portal Ser padres, en el caso de los papás españoles, más de la mitad querrían hacerlo, según datos del II Informe Nacional sobre la Infancia en España de Chicco donde se encuestó a 1.000 padres y 1.000 madres de ese país. Sin embargo, datos de la Encuesta del Uso del Tiempo que realizó el INE en 2006, demostró que no hay una relación inversa entre el trabajo de los padres y el tiempo que pasan con sus hijos.

Esta encuesta distinguió tres tipos de tiempos: el tiempo de cuidado primario básico – que incluye actividades como bañar a los niños o darles de comer- el tiempo primario de calidad –actividades como leer y jugar con los niños- y el tiempo secundario –los padres hacen actividades con los niños mientras hacen otras tareas.

Tras realizar el estudio, quedó claro que las madres que trabajan fuera de casa le dan más importancia al tiempo de calidad y compensan la falta de tiempo durante la semana, los fines de semana. Por lo tanto, al final, solo había una diferencia de 11 minutos por hijo al día, de media, con respecto a las madres que no trabajan fuera de casa.

jueves, 21 de julio de 2016

El Club de las “Malas Madres” desafía los esquemas de Tarija



“Auténticas superwoman” o “mujeres todoterreno”, así es como se establece que tienen que ser las madres de hoy. Y es que la presión de la sociedad sobre las mujeres es innegable. Y lo es mucho más en Tarija, cuya sociedad aún no ha dejado sus viejos patrones.

Suegras, madres, tías y demás exigen a las flamantes mamás ser “mujeres todoterreno” y eso es imposible en la sociedad actual. Sin embargo, todas las féminas que tienen hijos, en mayor o menor medida, intentan ser así dando como resultado un verdadero estrés y un estado de angustia que, en algunas ocasiones, les lleva a creer que están a punto de estallar.
Andrea Gutiérrez se preocupó mucho cuando su hijo le dijo que veía “las líneas torcidas”. Pidió el día libre en el trabajo para ir a la consulta del oculista, el problema no podía esperar. El especialista, después de examinar detenidamente al pequeño, dictaminó: “El niño no tiene problemas de visión, pero sí el flequillo demasiado largo, señora… ¡igual debería llevarlo al peluquero y no al médico! Andrea salió disparada de la consulta hacia el peluquero. Esa misma noche solicitó su entrada al club de “Malas Madres”. Allí la recibieron con aplausos y carcajadas. Pero ¿de qué se trata?
“Malas Madres” es un club online a la que cualquier mujer del mundo de habla hispana puede ingresar, pero más allá del entretenimiento y el apoyo de grupo, el club revela un fenómeno creciente que atañe a madres que no sólo cuidan a sus hijos sino que deben lidiar con el trabajo, el tiempo para el esposo, las amigas y el tiempo para ellas mismas. Este dividirse de la mujer a menudo está muy mal visto para sociedades como la tarijeña.
“Queremos ser madres, pero también mujeres”, es el lema fundamental del club y continúa: “Estamos hartas de que nos etiqueten como progenitoras: teta o biberón… no hay matices. Venimos a reivindicar que seguimos siendo mujeres y no somos perfectas, ni superwomans, y que, además, no nos conviene para nada el tener superpoderes”, explica Laura Baena, quien fundó el club hace cuatro meses y que admite tener “pensamientos impuros de mala madre” como irse de campamento o asistir a una fiesta. “¡Queremos echaros de menos!”, destaca. En las bases fundacionales del club se reconoce que detrás de una #malamadre (etiqueta en las redes sociales) hay un #buenpadre “que cocina mal, pero lo intenta, (…) y que por las noches es sordo como una tapia”, una #buenaabuela “que lo critica todo, pero con amor”. Unos #buenos hijos “con pilas inagotables que mandan sobre todas las cosas”. Y “una sociedad que te mira de reojo porque no te dedicas exclusivamente a tus hijos, tienes metas en la vida y planes en los que no entran tus niños”.
Sin embargo, se deja en claro que siempre harán “lo mejor” por sus hijos, “que han venido a cambiarnos las vidas y a darnos de cara con una realidad que pensábamos sería más llevadera, pero no queremos olvidarnos de nosotras. Y venimos a quitarnos los complejos, a reírnos de nosotras mismas, a reconocer que no llegamos a todo, que soñamos con descansar los lunes y que nos encanta la comida basura cuando cae la tarde (…)”.
Ése, es el club de Malas Madres que poco a poco va ganando adeptas no sólo a nivel internacional sino también en Tarija, donde muchas jovencitas admitieron haberse unido a él.

Tarija y sus prejuicios
Como en todas las ciudades más conservadoras del mundo, Tarija no ha dejado atrás sus esquemas. Hasta los años 90 las mujeres tenían en promedio cinco hijos o más, en este contexto trabajar era contradictorio con el cuidado de los hijos, por lo que preferían quedarse al cuidado de éstos durante todo el día. Además la sociedad así lo exigía.
De esta manera, las responsabilidades de la mujer eran la huerta, los trabajos de casa y por supuesto los niños. Empero, hoy todo ha cambiado.
Laura Zúñiga después de 25 años, se sorprende de la transformación que ha tenido la maternidad y la forma de criar a los niños.
Admite que para ella es difícil aceptar que su hija trabaje, vaya al gimnasio, se reúna con amigas y en horarios laborales deje a su hija de tres años en la guardería. “Las mujeres de antes éramos dedicadas al cuidado de los hijos, no salíamos a ninguna fiesta ni trabajábamos”, afirma mientras suelta una tímida risa.
Empero, Laura no es la única mujer en Tarija que piensa de esta manera, pues un breve sondeo realizado por El País eN a madres jóvenes reveló que de 30 consultadas 20 afirman sentirse presionadas por el fantasma de la maternidad antigua.
Claudia Herrera (20 años), mamá de Isabel de apenas tres meses, asegura que lo más difícil de la maternidad, fuera de los trasnoches y cuidados diarios, es el tener que enfrentar las continuas críticas en su entorno, mismas que ponen en entredicho su capacidad de ser madre, sólo por preocuparse de recuperar su aspecto físico para poder usar la ropa juvenil que le gusta.
“Me siento tan capaz de ser una buena madre, me parece ridículo que se pongan a criticarme y tildarme de inmadura, de mala madre, por querer ir a un gimnasio a recuperar mi figura o por mi gusto vistiendo. Me dicen que debo ser más recatada y no sólo ser madre sino parecerlo con batones y ruleros. Es injusto que me critiquen de cría sólo por mi juventud”, dice molesta por los comentarios que recibe tanto en su ámbito familiar como de las amistades cercanas a su familia.
En otro caso, Julia Castro, plenamente feliz por ser madre, pero en ocasiones motivada a desaparecer para no escuchar más llanto, sufrió lo que se denomina: depresión postparto. La terapia le ayudó a salir de este inquietante cuadro para entender que su agotamiento no le hacía peor ni mejor madre sino más bien un ser más humano.
Julia asegura que tanto su familia como su pareja cuestionaron su aptitud por la maternidad, pues sus depresiones fuertes le impedían atender a su hija y mucho menos a su esposo. Sin embargo, su estado emocional no era algo que podía controlar en ese momento y las críticas sólo la empeoraban.
Para la psicóloga Claudia Bernal, Tarija es una sociedad muy conservadora que ve con malos ojos una cesárea, censura el dar biberón, critica el que los padres dejen a los niños en una guardería y peor aún “habla de más” para la madre que en vez de estar las 24 horas con su hijo se da tiempo para trabajar y para su arreglo personal.

“Malas madres” o
“Mujeres orquesta”
Sin duda los tiempos han cambiado. De acuerdo al club “Malas Madres”, las llamadas así por la sociedad son aquellas que se han convertido en “mujeres orquesta” que no sólo se dedican al cuidado de sus hijos sino al trabajo, al esposo y a ellas mismas. Algunas abuelas dicen: “Qué difícil lo tienes ahora para triunfar”. Ya no basta con tener hijos estudiosos y educados.
Ha quedado demostrado que triunfar hoy día para la mujer implica ser una madre responsable, una brillante profesional, tener un grupo de amigas, aprender a ser independiente a nivel emocional y económico; tener tiempo para leer, hacer ejercicio, practicar aficiones, entrar en una talla 40 el resto de su vida, tener al lado a un hombre que valore su esfuerzo, su trabajo, la quiera tal y como es, sea cariñoso y comprensivo, y sepa compaginar con ella las tareas domésticas y la educación de los hijos.
Demasiados roles, exigencias y expectativas altísimas, que hacen que las mujeres tengan la sensación de estar en todo sin llegar a nada.
Pero más allá de todo esto, el club recomienda que cuando usted crea que no está cumpliendo a la perfección con la atención de sus hijos, no se valore a sí misma de forma negativa. Hay madres que se creen “malas madres” por no cumplir con sus expectativas o las que impone la sociedad.
En relación a esto, los psicólogos recomiendan no puntuarse en función de la cantidad de tiempo que dedica a los niños. Lo que debe valorar y a lo que debe dedicar atención es a la calidad de las relaciones y el vínculo con sus hijos. “Tampoco se le ocurra sentirse culpable por compaginar su maternidad con su labor como profesional, por dedicar tiempo a salir a correr o querer leer un libro a solas y tranquila en el sillón. Sus hijos serán más felices si su madre se siente satisfecha, plena y profesionalmente realizada. No se engañe convenciéndose de que ser madre es suficiente para sentirse completa”, detalla Bernal.
Y agrega “Si consigue compaginar su trabajo, su pareja, su vida social, el tiempo que se dedica a sí misma y el de los hijos, comprendiendo que no es perfecta, será más feliz que si vive de forma abnegada y con sacrificio la relación con los niños”.

El club de “Malas Madres” gana adeptas en Tarija
Laura, Claudia, Julia y Andrea son cuatro tarijeñas que ya forman parte de este club internacional (clubdemalasmadres.com). Aseguran que pertenecer a éste les ha ayudado con el nuevo rol que deben desempeñar, pues ahí se dan consejos para equilibrar las actividades y sobre todo se motiva el equilibrio entre ser mujer y ser madre.
“Hay un día a la semana que se llama #malamadrear, se trata de un día en el que toda #malamadre se toma tiempo para oxigenar su mente, sentirse de nuevo persona y echar de menos a los buenos hijos y al buen padre (si lo hay). La condición indispensable del club es que dure al menos una hora y que tenga lugar a una distancia mínima de 10 kilómetros del hogar familiar”, explica Claudia. Al mismo tiempo aclara que este club de ninguna manera relega a los hijos sino más bien ayuda a las mujeres a ser más felices equilibrando todos los roles que deben cumplir en la sociedad actual. “Malas Madres es una forma sarcástica de llamarnos y que busca satirizar los prejuicios de las mujeres antiguas. En el club nos ayudan a ser madres en la sociedad actual, a convivir con los prejuicios y a evitar que nuestra vida termine en un caos”, concluye.

Natalidad decae en el departamento de Tarija

Pero el nuevo rol que debe jugar la mujer en la actualidad (mujeres orquesta) no sólo está cambiando la forma de criar a los hijos sino también está influyendo en el número de hijos que se desea tener, pues no es fácil lograr un equilibrio con una gran cantidad de hijos.
Diferentes estudios revelan que con el desarrollo de la última década en el país, la tasa de fecundidad ha ido descendiendo progresivamente. La tasa considerada óptima para el desarrollo sostenible mundial según la Organización Mundial de la Salud es de 2,6 nacimientos por mujer.
Los datos del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Tarija señalan que el departamento ya está en esos niveles, y con tendencia a rebajarlo.
Según el estudio “Características y Situación de la Fecundidad en Bolivia”, la caída de la tasa de fecundidad en los países europeos se atribuye a dos factores: por una parte, el progreso de las técnicas anticonceptivas, muy accesibles y por otra parte a la disminución del número de niños deseados como consecuencia de los cambios económicos y sociales.
En el caso de Tarija, el responsable del programa Madre-Niño del Sedes, Wilber Leytón, hizo una relación de la tasa de fecundidad, de 1998 y de diez años después. Con ella mostró en base a la Encuesta Nacional de Demografía Salud (ENDSA) que en ese periodo, en el área rural bajó de 7,9 a 3, y en la urbana disminuyó de 3,7 a 2,1; lo que hizo que en general que redujera de 3,8 a 2,5; inferior al promedio que se espera en el mundo, que es 2,6.

jueves, 14 de julio de 2016

“Escojo no ser mamá”



La que parece volverse una tendencia mundial influye cada vez más en las mujeres jóvenes que deciden no tener hijos. Esta condición se denominada “Childfree” (literalmente en inglés “libres de hijos”).

Mujeres que toman esta determinación opinan que no necesitan ser miradas con lástima, como si se tratara de una tragedia o de una falla fisiológica. Más bien piden respeto a su decisión, la que consideran válida porque fue motivada por alguna razón personal.

Las razones
Exagerando la nota, se podría decir que hay tantas razones como personas que adoptan esta posición. Y no exagerando también: la edición virtual The Huffingston Post encuestó a 124 mujeres sin hijos y obtuvo 124 razones distintas; cualquiera diría entonces que no podía ser de otra manera ya que cada persona es única e irrepetible.

Sin embargo, quienes tratan de estudiar este patrón de comportamiento se esfuerzan por agrupar las causas y encontrar coincidencias.

Las presiones
Dependiendo de las características culturales de un país, hay presiones y condicionantes sociales en este tema. La más común se presenta cuando la mujer pasa los 30 o 35 años y su entorno comienza a insinuarle acerca de la posibilidad de que se quede sin tener hijos. Surgen entonces algunas preguntas: ¿Acaso el traer hijos al mundo es una responsabilidad exclusiva de la mujer? ¿Por qué se le cuestiona solo a ella si quiere o no tenerlos cuando la procreación —omitiendo la posibilidad de fertilizar un óvulo en laboratorio— es posible cuando intervienen varón y mujer?

La sociedad no se cansa de preguntar: “¿cuándo tendrás hijos?”, como si fuese una obligación para todas ser madres. Otras veces da la sensación de que tener hijos fuera un requisito o una condición de aprobación social. O que la maternidad es lo único que puede realmente hacer feliz a una mujer, como si no pudiera serlo sin hijos.

“Tus hijos no son tus hijos, son los hijos de la vida”, dijo Kahlil Gibran, y quienes son padres o hijos saben que esta es una gran verdad. El hecho de tenerlos es, desde el principio, el más grande acto de desprendimiento personal porque desde el vientre la madre sabe que su fruto se irá de su lado a vivir su propia vida para tomar sus propias decisiones, con aciertos y con equívocos Las mujeres, que antes fueron niñas y estuvieron acurrucadas en los brazos de sus madres —las más afortunadas también en los de sus padres— se ven de pronto frente a una decisión que puede cambiarles la vida. Sin embargo, optar por la maternidad o rechazarla tendría que conducirlas al mismo camino, la felicidad, como propósito de la existencia humana.

El matrimonio se devalúa
Las estadísticas levantadas en países de Europa y Estados Unidos muestran un incremento de mujeres que le dicen “no” a la maternidad en un rango de edades entre 18 y 40 años.

Para entender este comportamiento, ECOS buscó la opinión de la psicóloga Gianina Irusta, quien afirma que la decisión de no tener hijos está ligada a la devaluación de la institución matrimonial.

La profesional dice que en la actual cultura de consumo —que busca satisfacción instantánea y resultados inmediatos, es decir que no impliquen esfuerzos prolongados— armar una familia sería como arrojarse a un terreno impredecible, una “inversión de alto riesgo” y sin ninguna garantía.
“Las parejas se fundan en uniones más provisorias, que, aunque en muchos casos terminan siendo duraderas, mantienen la ilusión de ser fácilmente disolubles, y un hijo es un tipo de compromiso sin cláusula de rescisión”, precisa Irusta.

Analizando cuáles serían las razones que afectan en la decisión de no tener hijos, señala que la más común es el temor de traer niños a un mundo decadente, y, por otro lado, no quieren poner un límite a sus aspiraciones personales y profesionales.

“Dinkis”
En criterio de la psicóloga consultada por ECOS, la idea de no ser madres suele incubarse en personas profesionales, independientes, con carreras laborales exitosas, que pueden ahorrar parte de su sueldo y gastarlo en lo que deseen.

Irusta dice que estas personas, a nivel global, son conocidas como “dinkis” y se caracterizan por tener dinero extra para gastar en cosas que a otros no les interesaría, valoran la cultura y los viajes, ejercitan su cuerpo, buscan el turismo de aventura, comen bien, se visten con ropa costosa, pasan cursos para aumentar sus conocimientos, por mencionar algunos de sus rasgos.

Este grupo —que no es homogéneo, pero sí una gran parte de sus integrantes se adhiere a esta línea de pensamiento— frente a la posibilidad de la maternidad, argumenta por ejemplo que no se debe traer descendencia a un mundo contaminado, superpoblado, peligroso y amenazado por la escasez de agua, o que este es un país sin futuro y que no asegura calidad de vida.

¿Maternidad = felicidad?
Para Irusta, la felicidad es algo subjetivo y por ende llega a ser representada de diferentes maneras, de acuerdo con el punto de vista de cada persona. Algunas mujeres afirman haberla encontrado a partir del nacimiento de sus hijos, otras creen que sin hijos no serán felices completamente, pero no está bien concebir la felicidad de una mujer, solamente, cuando nace la madre.

La psicóloga indica que los estudios demuestran que la decisión que asumen algunas mujeres y también varones de no ser padres se aleja de temas subjetivos como ser la presión social o los prejuicios. Ellos toman una decisión consciente de lo que quieren, independientemente del rol que les pueda otorgar o exigir la sociedad.

Un tema complejo
La experta afirma, sin embargo, que muchas mujeres que optan por no ser madres sufren —aunque no siempre lo demuestran— por los prejuicios y la discriminación. Dice que para entender este complejo tema es preciso alejarse de los roles de género y de las representaciones sociales tradicionales.

Entre ellas están las sociedades que consideran un hecho antinatural que una mujer no sea madre, señalando que después de que haya pasado el tiempo, se dará cuenta de que rechazó el goce de la maternidad.

A pesar de estas concepciones, la profesional aclara que, en el otro lado de la balanza, para mucha gente la maternidad no es sinónimo de realización. Estas personas tampoco se ajustan al rol que la sociedad quiere asignarles, según el cual mujer es igual a madre.

A contrarreloj biológico
Más allá de los afanes de la vida, de las circunstancias y de lo mal o bien que esté el mundo, incluso de la exitosa carrera que puedan estar desarrollando mujeres que no encuentran el espacio para planear tener hijos, el reloj de sus cuerpos —como el de manilla, celular o de pared— avanza.

Irusta dice que la maternidad opera fuertemente en el imaginario de las mujeres que deben confrontarse con la idea de ser madres dentro de un período acortado por la biología, a diferencia de los varones que pueden demorar su decisión, sin clausurar la posibilidad de convertirse en padres incluso a una edad avanzada.

A propósito, en clínicas españolas especializadas hay una fuerte demanda de clientas de toda Europa en edad fértil madura para criogenizar sus óvulos, pues por lo pronto no tienen pensado formar una familia. Una manera de asegurarse de tener descendencia propia aunque el reloj biológico se haya detenido o ya no esté funcionando eficientemente.

Ante este panorama, la psicóloga chuquisaqueña plantea, en tono de positividad: “¿por qué no pensar en que existe un momento, un tiempo en el que, como adulto, puedes ofrecer las mejores condiciones en todos los sentidos a un nuevo ser y no ir en contra del tiempo biológico? Es probable que tengamos niños más felices, más seguros y con menos riesgos a sufrir”.

El instinto maternal
Pero, ¿cómo hace una mujer que ha decidido no ser madre para renunciar a su instinto maternal?

Gianina Irusta explica que esta determinación no aleja a la mujer de sus emociones y del sentimiento que pueda despertar en ella el contacto con un bebé, con un niño o con una persona a la que le vuelca su afecto maternal.

“La diferencia es que este amor es universal y no contempla un deseo de propiedad, hacia un hijo, sino a quienes quiere y cuida, desde donde desarrolla su dimensión humana y profesional”, agrega la psicóloga a ECOS.

A pesar de que desde siempre la concepción de la mujer ha sido indisoluble a la reproducción, cada vez más mujeres ponen en evidencia que existen maneras alternativas de realizarse y ser valoradas, más allá de la maternidad.

La sociedad no se cansa de preguntar “¿cuándo tendrás hijos?”, como si fuese una obligación para todas ser madres. Otras veces da la sensación de que tener hijos fuera un requisito o una condición de aprobación social. O que la maternidad es lo único que puede realmente hacer feliz a una mujer, como si no pudiera serlo sin tener hijos.

Algunas de las 124 razones por las que las mujeres escogen no tener hijos
The Huffington Post preguntó a 124 mujeres de Estados Unidos por qué escogieron no tener hijos y entre sus motivaciones están: su estilo de vida, una priorización de sus carreras, el miedo al futuro, las responsabilidades económicas y emocionales que implica traer un hijo al mundo. Esas y otras son razones universales que han motivado a los hombres a no tener hijos durante siglos. Aquí, les presentamos nueve:

1. “Tengo demasiados planes en los cuales los niños simplemente no encajan. Ser financieramente estable es importante, y tal como van las cosas en el mundo sin ninguna señal de cambio positivo, cuidar de mí misma implica ya un gran desafío financiero”.
2. “He encontrado ‘mi llamado’ trabajando en Servicios de Protección Infantil. Elegí darlo todo para hacer que mi pequeño rincón del mundo sea un lugar mejor. ¿Cómo podría cuidar de estas familias si mi corazón estuviera más dedicado a mis propios hijos? Mi corazón está con estas familias que me necesitan”.
3. “Cuido a mi madre desde que tengo 20 años. Vive con mi esposo y conmigo. Ahora ella tiene 60 años y con mi esposo tenemos 40 años y ya no tenemos ese deseo de procrear. Cuidar a mi madre ha sido como tener un adolescente en casa. Creemos que hay suficientes personas en el planeta. Muchos piensan que somos egoístas al no tener hijos, pero creo que es justo lo contrario”.
4. “Realmente no elegí ser una mujer sin hijos, pero eso es lo que soy. No tuve ni tengo ningún interés en tener hijos, por eso creo que no debería tenerlos”.
5. “Me gustan los niños. Soy maestra. Pero el mundo está superpoblado y no creo que mi material genético sea tan especial como para aumentar el problema”.
6. “Tengo miedo de llevar dentro de mi cuerpo a un bebé. Las madres y las mujeres embarazadas están constantemente hablando de las náuseas, hemorroides y estrías. También tengo miedo a aumentar de peso y que mi organismo no vuelva a ser el mismo luego de parir a un niño de alrededor de 3 kilos por una abertura que es muy pequeña. Yo amo a los niños, pero prefiero ser tía y madrastra”.
7. “Estaba esperando a desear tener niños, despertarme un día y decir: ‘sí, ahora es el momento’. Pero tengo 33 y eso no ha ocurrido. Siento que debo querer tener niños antes de tenerlos”.
8. “Si cambio de opinión, hay muchos niños que puedo adoptar”.
9. “Tuve un aborto accidental y con mi esposo decidimos esperar un poco. Han pasado 20 años, ya tenemos 50 y ya no es importante tener un hijo. Viajamos mucho, disfrutamos el tiempo con los sobrinos y la familia. Cuando me preguntan si estoy triste porque no tengo hijos, respondo con no puedo decir que soy infeliz. Me encanta mi vida”.
Fuente: The Huffington Post

Causas más comunes por las que mujeres (y hombres) deciden no tener hijos
- Miedo o inseguridad frente a los cambios fisiológicos que experimentará su cuerpo durante el embarazo y al proceso del parto. También temor a que la criatura pueda nacer con alguna enfermedad genética o mental.
- Concepción pesimista del futuro. La mujer (y/o el varón) deciden no traer hijos al mundo porque lo ven decadente, peligroso, superpoblado, contaminado, con escasez de agua; en suma, tienen pocas esperanzas en el futuro del planeta.
- Racionalización de los problemas globales. La mujer (y/o el varón) es analítica/o de las circunstancias del mundo y de sus sociedades y piensa que tener hijos sería aumentar los problemas globales.
- Económicas. Criar niños tiene un costo económico y muchas mujeres no quieren asumir esa responsabilidad, o prefieren emplear ese dinero en sí mismas.
- Comodidad. Mujeres y varones no quieren romper la armonía que han logrado en sus vidas (como solteros o en pareja) con la llegada de un nuevo ser que demandará toda su atención.
- Perfeccionismo. Creen que con los hijos hay que tomar decisiones perfectas y es una presión psicológica muy grande para la que nadie está preparado.
- No le gustan los niños. No todas las mujeres sienten el instinto maternal con los hijos ajenos. A algunas, los niños las irritan.
Imposibilidad física. Hay mujeres que por razones fisiológicas no pueden concebir un bebé o se les hace más difícil llevar un embarazo a término exitosamente.
- Ausencia de compromiso. Las relaciones modernas de pareja evitan o postergan llegar a asumir el compromiso sobre el cual funden una familia con el nacimiento de los hijos.
Fuente: Redacción ECOS


viernes, 3 de junio de 2016

El 85% de las trabajadoras sexuales son madres solas

El 85% de las mujeres que ejercen el oficio de trabajadoras sexuales en Sucre son madres solas con uno o más hijos, que piden el respeto a sus derechos y que su actividad sea considerada como una fuente de empleo.

Ayer se conmemoró el Día Internacional de la Trabajadora Sexual y en ese marco la Organización Nacional de Activistas por la Emancipación de la Mujer salió a la luz pública para denunciar discriminación de la sociedad a este colectivo de mujeres.

La representante de la organización en Chuquisaca, Viviana Fernández, dijo que una de las metas es plantear una ley de las trabajadoras sexuales para que no sean mal vistas, discriminadas y que puedan identificarse sin prejuicios como cualquier otra persona.

Explicó que a través de esta ley quieren que su oficio se reconozca como una fuente de trabajo, pues a través de él tienen la posibilidad de mantener a sus hijos.

Según los datos que maneja la organización, el 85% de las mujeres que ejercen como trabajadoras sexuales en Sucre son madres solteras que deben mantener a más de un hijo.

CAPACITACIÓN
Fernández manifestó que si bien la ley es una de sus aspiraciones máximas, las trabajadoras sexuales también quieren recibir capacitación para poder emprender en otros rubros, pues son conscientes de que no vivirán siempre de esa actividad.

En esa línea, con la coope-ración de la Alcaldía de Sucre organizarán cursos de repostería, cocina y bisutería, con la finalidad de generar sus propias microempresas.

Sin embargo, manifestó su preocupación porque no todas las trabajadoras sexuales quie-ren acceder a los mismos, debido a que prefieren mantener a buen resguardo su identidad y vivir aisladas.

viernes, 27 de mayo de 2016

Madres aportan el 44% de los ingresos en sus hogares


Gracias a diversas actividades, en su mayoría informales, las madres aportan el 44% del sustento del hogar. Además, a pesar de ser las principales responsables de sus hijos, no descuidan la crianza y la educación de los mismos.
A tiempo de sumarse a los festejos y felicitaciones por el Día de la Madre, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló que en Bolivia hay 1.383.000 madres, cuya participación económica en los ingresos de sus hogares llega a 44 por ciento, siendo mayor en área rural con 45,9 por ciento y en el área urbana 43,6 por ciento.
Una Encuesta de Hogares reveló que el 32,7 por ciento tiene como principal actividad económica Servicios y Ventas, en tanto que 25,6 por ciento se dedica a trabajos de Agricultura, Pecuaria y Pesca, entre otros.
madres en Bolivia
Los datos de la Encuesta de Hogares dan cuenta que en nuestro país residen 2.137.000 mujeres que han tenido al menos un hijo, es decir 57,2 por ciento del total de mujeres.
En el ámbito educativo, 38,8 por ciento de las madres bolivianas concluyeron el nivel de educación secundario y 15,4 por ciento alcanzó un nivel de instrucción superior. Con un promedio de 8,6 años de estudio, siendo 9,9 años promedio en área urbana y 5,1 años en área rural.
Según el Censo 2012, en Bolivia 18 de cada 100 madres son jefas de hogar. Asimismo, 52,2 por ciento está casada, 26,6 por ciento vive en concubinato y 10,2 por ciento es madre soltera. Chuquisaca tiene la mayor cantidad de madres solteras.

Situación conyugal
ó En Potosí se registró el mayor número de madres casadas con 72,3%.
ó La mayoría de madres que viven en concubinato o conviven con sus parejas está en Pando (48,5%).
ó Las mayoría de madres separadas está en Santa Cruz.

El presidente Evo les envió felicitaciones
El presidente Evo Morales felicitó a las madres de Bolivia que hoy celebrarán su día en medio de diversas actividades organizadas en todo el país para rendirles homenaje.
“Desde Cochabamba, desde el Círculo de Oficiales del Ejército, expresar nuestras felicitaciones a todas las madres de Bolivia”, manifestó.
El Día de la Madre se celebra en Bolivia en homenaje a las Heroínas de la Coronilla, que un 27 de mayo de 1812 protagonizaron una batalla en Cochabamba por la liberación del yugo español.
“Esas madres dieron su tiempo, su vida por la patria, en aquellos tiempos en la lucha contra el imperio” español, recalcó el Mandatario.

lunes, 23 de mayo de 2016

Madres & ejecutivas exitosas



UN HOMENAJE A “SÚPER MUJERES | UN NUEVO MODELO DE MUJER HA SURGIDO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS; FUERTES Y LUCHADORAS, CAPACES DE DECIDIR, ORGANIZAR SUS VIDAS, EDUCAR Y AYUDAR EN LA ECONOMÍA DEL HOGAR.

La mayoría de las mujeres en la sociedad actual se encuentra ante la realidad de ejercer varios roles simultáneamente: son madres, ejecutivas y esposas. Son una especie de “súper mujeres” que deben cumplir múltiples tareas y, en estos tiempos, además ser buenas en todo lo que hacen.

Hoy en día, las mujeres son un eslabón importante en la economía del hogar, responsabilidad que antes era exclusiva de los varones. Sin embargo, este compartir de las responsabilidades no es equitativo, ya que las labores de la casa continúan recayendo sobre la mamá, haciendo que sus días sean, a veces, interminables.

OH! quiso homenajear a esas súper mujeres en el Día de la Madre y para ello conversó con tres grandes profesionales, mamás y amas de casa exitosas, que representan a la mujer del este Siglo.



MARTHA WILLE

martha Wille es gerente de La Coronilla desde 1997. Una mujer y mamá que ha tenido que lidiar día a día con el difícil reto de ser profesional y mamá. Doña Martha ha escrito un libro, ha recibido importantes premios por su destacada trayectoria como empresaria pero sus éxitos no solo van por ese camino; ha logrado criar, educar y sacar adelante sola a sus cuatro hijos.



OH!: ¿Cuántos años lleva en el mundo laboral?

Comencé a trabajar cuando era estudiante y en ninguna etapa de mi vida he dejado de trabajar, por lo tanto puedo decir que llevo haciendo hace más de 40 años. El trabajo me ha hecho sentir siempre una gran realización y me ha llenado de satisfacciones aunque a lo largo de mi vida haya pasado por momentos muy difíciles relacionados a la actividad laboral.



OH!: Cuéntenos sobre la empresa que dirige y ¿hace cuánto tiempo que está a la cabeza de Coronilla?

Coronilla fue fundada por mi padre en 1972 y yo estoy a la cabeza desde 1997.

Coronilla nació como una fábrica de fideos tradicional a la que en 1997 se le imprimió un cambio total dejando de hacer fideos de trigo para convertirla en una fábrica que produce fideos de cereales andinos sin gluten y en calidad orgánica. Pero tal vez algo de lo más interesante de la empresa es la filosofía social que se adoptó convirtiéndola en una empresa afiliada al mundo del Comercio Justo. Se estableció que la gestión económica de la empresa debía estar apoyada en sólidos pilares de conciencia social, ambiental y transparencia total en toda la cadena de valor, todo esto junto a la calidad de los productos nos permitió abrir mercados en el exterior convirtiéndonos en una empresa nacional que exporta a 12 países del mundo en 4 continentes diferentes y que hoy tiene el orgullo de presentar para nuestro mercado boliviano la marca BIO XXI que es un conjunto de productos orgánicos y sin gluten que resume lo mejor que tenemos.



OH!: ¿Cómo ha logrado ser una profesional al mismo tiempo que mamá exitosa?

Este ha sido tal vez el equilibrio más difícil de alcanzar a lo largo de mi vida y en muchas etapas he sentido que tal vez no estaba cumpliendo como es debido con mi trabajo o con mi rol de madre. No es nada fácil estar recargada con la responsabilidad de una empresa y de cuatro hijos que criar, educar y mantener sobre todo habiendo quedado sola. Con frecuencia tenía que hacer un alto en el camino y revisar cómo podía mejorar lo uno o lo otro para no dejar crecer ese sentimiento de culpa por algo no cumplido que a menudo puede ser la causa de frustraciones o depresiones que son totalmente dañinas para la vida de una persona y su entorno.

El haber logrado que mis hijos se enamoren de mi actividad ha sido el “As” de triunfo para mi vida profesional y eso sólo se logra si uno está enamorado de lo que hace y logra trasmitirlo.



OH!: ¿Qué piensa de las mujeres de hoy en día deben combinar el ser mamá, esposa y ayudar a la economía del hogar?

Pienso que tienen suerte pero al mismo tiempo es un gran reto y un difícil y duro camino por recorrer. Una mujer que puede realizarse como profesional es una persona sin lugar a dudas con una linda autoestima, con seguridad en sí misma y que siente que atesora algo que le da un lugar en la vida que le ayuda a ser una buena esposa y una madre ejemplar.



OH!: ¿Qué consejo les daría a las jóvenes mamás?

Lo primero que deben entender es que no son superhéroes y no son ellas las que deben hacerlo todo, deben con habilidad conseguir ayuda y colaboración en las tareas de manera que no acaben con agotamiento y frustración. Nunca sentirse culpables de no hacer esto o aquello o del poco tiempo que dedican a sus hijos, que no olviden que no es un tema de cantidad sino de calidad y si esa calidad va cargada de amor, por corto que sea el tiempo, es un tesoro que marca al esposo o a los hijos. El esposo no es un juez ni es el enemigo, es un aliado al que hay que conquistar para atender a los hijos juntos o por turno si es el caso, de tal manera que la ausencia de mamá no sea un drama.

Yo ahora soy una feliz abuela de siete nietos (Mateo, Valentina, Guillermo, Camilo, Tomas, Isabella y Federico) y estoy preparando mi próxima jubilación que me permitirá disfrutar más de mis bellos nietos y tal vez dedicarme a escribir.

Foto: Cortesía de la entrevistada





PERFIL

MARTHA WILLE

Auditor financiero de profesión, con cursos de postgrado en Bolivia y España, dedicó 17 años de su vida a la concepción y puesta en marcha de un modelo empresarial diferente e innovador en la empresa fundada por su padre, el Sr. Guillermo Wille Lemaitre. Su trayectoria la convierte en una especialista en empresas “híbridas” resolviendo necesidades sociales con negocios rentables. Su trabajo la hace merecedora al “Premio al Emprendedor Social del Año” entregado por la Fundación Schwab el 2005 y es invitada permanente del Foro Económico Mundial como experta en negocios inclusivos.







LILIANA MEDIZÁBAL

iliana Fiordoliva de Mendizábal es gerente de Metropolitana desde 1989. Comenzó a trabajar desde muy joven y nunca dejó de hacerlo, combinado su tiempo y dando todo su esfuerzo para sacar adelante su hermoso matrimonio y a sus cuatro hijos. Consciente del duro rol al que las mujeres se enfrentan hoy en día, compartió su visión y experiencias de vida con OH!



OH!: ¿Cuántos años lleva en el mundo laboral?

Comencé a trabajar cuándo terminé el colegio. Hice mi carrera trabajando y nunca dejé de hacerlo. Desde mi punto de vista, el trabajo dignifica. Autoabastecerse es elemental y si además puedes dar trabajo, mucho mejor.

No soy “trabajólica”, disfruto trabajando y también de los momentos de ocio, estar en familia, con amigos y viajar.



OH!: Cuéntenos sobre la empresa que dirige. ¿Hace cuánto tiempo que está a la cabeza de Metropolitana?

Metropolitana nace el 11 de septiembre de 1989 en Cochabamba. Desde esa fecha soy gerente general. Naturalmente al comienzo estaba bastante sola y realicé labores de “cura y monaguillo”.

Somos una empresa Mayorista de Turismo y de Logística de Transporte de carga.

Representamos para Bolivia marcas como la tarjeta de asistencia en viajes Travel Ace, la MSC de Cruceros, Politours, con destinos exóticos y cruceros fluviales. Hoteles, circuitos de turismo, alquiler de autos, etc. Contamos con oficinas en Cochabamba, Santa Cruz y representaciones en La Paz, Tarija y Sucre.

Las agencias de viaje nos conocen y valoran nuestro trabajo. La ética y el respeto siempre han primado en nuestra empresa y estamos seguros de no equivocarnos.

Como cualquier empresa hemos tenido buenos momentos y otros con dificultades pero supimos salir adelante. Nuestro personal está comprometido con nuestros valores y creo que somos como una familia en la que cada uno hace su labor y sabe que cuenta con el otro. Yo me siento muy orgullosa de esto.



OH!: ¿Cómo ha logrado ser ejecutiva, mamá y esposa exitosa?

A veces yo también miro hacia atrás y me pregunto cómo hice. Creo que organización, perseverancia y fe serían palabras que podría aplicar para intentar entender.

En mi caso, además el tener un esposo que siempre me apoyó, que jamás cuestionó mi trabajo y con el que ya llevo más de 40 años compartiendo la vida.

Fue difícil a ratos, muy complicado con los hijos pequeños, hubo muy duros momentos, pero todo pasa. En realidad hoy cuándo veo a nuestros cuatro maravillosos hijos, profesionales, independientes y fundamentalmente buenas personas, con valores y principios sólidos, solo puedo agradecer.



OH!: ¿Qué piensa de los múltiples roles que deben cumplir las mujeres hoy en día, son mamás, esposas y ayudar en la economía del hogar?

Creo que hoy ya no es una opción sino una necesidad trabajar para contribuir no sólo al sostenimiento del hogar sino a la realización profesional y personal. También creo que los hombres han cambiado su visión y como pareja son más proactivos y comprometidos dentro del hogar y en la crianza de los hijos.

Me parece que la clave está en primero profesionalizarse para estar lo más preparada que sea posible y luego encararlo como un hermoso desafío que nos dará mayor independencia, que nos permitirá criar a nuestros hijos mejor, pero ojo, no con más cosas, con más opciones.

Creo que es un reto que deben tomar con confianza y seguridad de que se puede.



OH!: ¿Qué consejo les daría a las jóvenes mamás?

Que se organicen, que trabajen con ganas y amor por lo que hacen y que jamás pierdan de vista que sus hijos son lo más importante. Perfecto no hay nada, hay que aceptarlo y se hace más llevadero todo. En mi caso la culpa de dejarlos pequeños para ir a trabajar fue algo que me marcó mucho. El ejemplo que tenía era una mamá en casa y me martirizaba pensar que los dejaba. Tuve que trabajar mucho ese sentimiento pero los resultados están a la vista gracias a Dios.

Debemos recordar siempre que los chicos más que cosas, necesitan amor, contención y valores. El acto de amor más grande que puedes hacer por tu hijo es decir No cuando es necesario. Mucho más fácil es no incomodarse y decir que si a todo. Un error muy grande en mi concepto.

Ningún niño ha tenido problemas por no tener lo último que se inventaron para que gastes parte importante de tu sueldo pero si lo tienen muchos por no tener límites, por el miedo de los padres a decirles no, por los papás que no se ponen de acuerdo y dan órdenes diferentes. Los niños deben aprender a valorar lo que tienen. Pueden ser muy vivos y manipuladores si perciben que pueden conseguir sus caprichos. Y no se crean el cuento de que deben ser amigos de sus hijos. Son padres y eso es lo más importante. Amigos encontrarán sus hijos por su cuenta, porque eso es parte de su vida no la de nuestra.



Foto: Danilo Balderrama para Mi Salud



PERFIL

LILIANA MEDIZÁBAL

Nació en Córdoba, Argentina. Se formó en Literatura y Filosofía y estudió Literatura Boliviana en la Normal Católica de Cochabamba.

Está casada con Vladimir Mendizábal A., con quien tiene cuatro hijos: Rodrigo, Álvaro, Andrea y Marcelo.

Es Gerente General de Metropolitana S.R.L desde 1989.

Por muchos años formó parte del directorio de la Cámara de Exportadores de Cochabamba y actualmente es miembro del Directorio de la empresa Coronilla.





TERESA S. ANDRADE

eresa Andrade trabaja hace 28 años en la Industria Funeraria, ámbito en el que asegura, tiene cada día la oportunidad de aprender algo nuevo y servir a la gente. Actualmente ocupa el cargo de Gerente General del Parque de las Memorias, además de dos cargos internacionales relacionados a la industria en la que se desenvuelve: es Presidente de la Asociación Latinoamericana de Parques Cementerios y Servicios Exequiales (ALPAR) y 1ra Vicepresidente de la Federación Mundial del Sector Funerario (FIAT IFTA).



OH!: ¿Cómo se siente al ser Presidenta de la FIAT IFTA?

Siento un inmenso orgullo, pues seré la primera mujer boliviana y latinoamericana en ocupar este cargo.

Es un privilegio trabajar en la vocación personal, un desafío estar al frente de la dirección de 92 países y una responsabilidad, la cual enfrentaré con todos mis conocimientos.



OH!: Cuéntenos sobre la FIAT IFTA.

La FIAT IFTA es la Federación Mundial que agrupa a todo el sector de cementerios, funerarias, crematorios, tanatologos; es decir, todo lo que se conoce como “el sector funerario en general”.

La FIAT IFTA tiene status de ONG ante las Naciones Unidas-ECOSOC y ante la UNESCO. Esto permite que trabajemos a nivel mundial en un estándar internacional para el tema de políticas económicas y por otro lado, en el tema de patrimonio funerario mundial definido como todos los sitios, construcciones, rituales, tradiciones, música, comida, relacionada con la muerte, la pérdida y el dolor. Este es un trabajo que tiene que ver con la investigación, conservación y la educación.

Asimismo, trabajamos con la repatriación internacional de restos humanos, trabajamos con la preparación profesional para asistir a organismos estatales/internacionales ante desastres.

Trabajamos en programas de educación para la profesionalización del sector a nivel mundial.

La FIAT IFTA está comprometida con todos los sectores de las sociedades de los países del mundo donde la pluralidad es una fortaleza para lograr estándares éticos, humanos y profesionales.



OH!: ¿Cuáles son sus planes a mediano plazo con la FIAT IFTA?

Asumiré la Presidencia Mundial en la ciudad de Montreal, Canadá el próximo 2 de junio, durante un periodo de 2 años. Trabajaré para contribuir desde la experiencia Latinoamericana hacia un tema sensible a nivel mundial. Estoy segura que con el acompañamiento de mis Vicepresidentes, del Japón y Polonia, lograremos mejoras cualitativas para todos los países. Tendré el honor de dejar el nombre del país en alto.



OH!: ¿Qué opina sobre la apertura del campo laboral y los grandes cargos que hoy ocupan las mujeres?

Pienso que hoy en día hay muchos logros importantes para las mujeres en diferentes áreas. Asimismo, existe todavía mucho por hacer para lograr un equilibrio positivo entre la profesión ejercida por la mujer y el varón; sin embargo, creo que en el camino recorrido existen ejemplos inspiradores de mujeres que valientemente logran acceder a posiciones antes vedadas y cuyas contribuciones son un gran aliciente para el género, pero sobre todo para los profesionales en general, todo lo que prevalece es el conocimiento y la capacidad.



OH!: ¿Cómo logra combinar el trabajo con ser madre y esposa?

Creo que el mayor reto es lograr un balance armonioso entre los diferentes roles; tiene mucho que ver con los valores propios de la mujer y con el apoyo que la familia, pareja y/o entorno le pueda dar. Las prioridades tienen que estar claras y de esa manera uno pueda ejercer, disfrutar y contribuir a plenitud en esa función de mamá, esposa y profesional.



OH!: ¿Cómo ve a la mujer de hoy?

La mujer de hoy tiene la oportunidad cada vez más contundente de estudiar de acuerdo a sus habilidades, y de realizar un complemento adicional gracias a esas cualidades propias de “ser” mujer, donde esa igualdad busca generar mayor intelecto y aportar sin dejar de ser en “esencia”: mujer.



OH!: ¿Qué consejo le daría a las mamás jóvenes?

Aconsejo que la mujer joven aproveche esa energía, vitalidad propia de la juventud para perseguir, correr y lograr que sus sueños se hagan realidad. Lograr tener educación, disfrutar de la maternidad y la pareja, eso para mí es felicidad.



Foto: Cortesía Teresa Andrade


Economista calcula que las madres aportan un 14 por ciento al PIB de Bolivia

Los diferentes países no cuentan, por el momento, con estadísticas que puedan medir el desempeño del trabajo de las madres en el hogar, afirma el economista y docente universitario Luis Pablo Cuba Rojas.

Sin embargo, si se trata de darle en números un valor al trabajo de las madres, el economista calcula que aportan cerca de un 14 por ciento al Producto Interno Bruto (PIB).

El PIB actual de Bolivia se estima en alrededor de 34 mil millones de dólares y el aporte de las mujeres madres sería de 4.760 millones de dólares.

Cuba analizó, desde el punto de vista económico, el aporte que realizan las madres con su trabajo cotidiano en el hogar.

P: ¿Es posible medir económicamente el trabajo de las madres?

R: Actualmente no existe esta información estadística, aunque se están desarrollando intentos académicos para avanzar en ese sentido.

No obstante, se cuentan con estadísticas que analizan las categorías ocupacionales y el rol de las mujeres. Así por ejemplo, según un informe del Consejo Económico para América Latina (CEPAL), las mujeres ocupan lugares más precarios y con menores retribuciones. Este grupo constituye una menor proporción en el trabajo asalariado y más de una de cada diez (11.6 por ciento ) trabaja en el servicio doméstico, que en la región continúa siendo precario y poco regulado (CEPAL, 2013).

P: ¿Cuál es el aporte económico de las madres al Producto Interno Bruto (PIB) de un país? ¿Es posible medir el impacto que tiene en su economía?

R: El Producto Interno Bruto (PIB) mide solo la producción final y no la denominada producción intermedia, para evitar así la doble contabilización.

Al hacer referencia a bienes y servicios finales se quiere significar que no han de ser tenidos en cuenta aquellos bienes elaborados en el periodo para su utilización como materia prima para la fabricación de otros bienes y servicios. Esto hace muy difícil medir el aporte económico de las madres al PIB, pero si tratamos de darle un valor y tomamos en cuenta al número de mujeres que son parte de la población activa en Bolivia (1.985.770), ellas deben aportar con el 32 por ciento del PIB y las madres bolivianas cerca de un 14 por ciento .

Esto muestra la importancia del trabajo de la mujer boliviana y de las madres en la creación de bienes y servicios.

P: ¿Algún país del mundo incluye en su PIB u otro indicador el trabajo de las madres?

R: No, por las razones explicadas anteriormente, no existe un detalle del trabajo de las madres a la economía a través del PIB.

Sería importante tener un índice a nivel mundial que permitiera medir ese importante aporte a la economía. Actualmente existen indicadores como el Índice de Desarrollo Humano (Human Development Index) de la Organización de las Naciones Unidas, que combina el análisis de los criterios de longevidad y educación de la población con la producción material de una nación.

Otro Índice, el denominado una Vida Mejor (Better Life Index) considera once variables sobre bienestar que son: empleo, ingresos y vivienda, que miden condiciones materiales de vida, y comunidad, educación, equilibrio laboral-personal, medio ambiente, participación ciudadana, salud, satisfacción ante la vida y seguridad, que miden calidad de vida.

Es posible que se pueda incorporar, en el futuro, el aporte de una madre, desde sus actividades domésticas, en esos índices.

P: Se afirma que la madre es una economista innata...

R: Por lo general administra la economía del hogar, ayuda a equilibrar las finanzas, es muy consciente de las responsabilidades de ingresos y gastos. Tiene un conocimiento importante sobre la variación diaria de los precios de los productos de primera necesidad por su participación más directa en los mercados de abasto o tiendas de barrio. Eso le permite conocer cómo están variando los precios diariamente y saber si se da una inflación en una economía.

P: ¿Por qué entonces no se valora en su exacta dimensión el trabajo de las madres?

R: Considero que esta idea ha ido cambiando desde la década de los años 90. Las diversas acciones de mujeres y organismos internacionales han permitido adquirir y valorar la importancia del trabajo de las madres en las diferentes tareas que se realizan, lo que incluye además una perspectiva de género.

P: ¿En qué ámbitos de la economía influye el trabajo de las madres?

R: En los distintos sectores de la economía, tanto productivo como servicios. Su presencia es importante para coordinar las diferentes tareas de las empresas, bancos y restaurantes. En el sector rural su trabajo es fundamental al participar desde lo doméstico hasta las actividades agrícolas, donde interviene activamente.

POBLACIÓN

P: ¿Cómo afecta a la economía o desarrollo de un país, el número de hijos que pueda tener una familia?

R: La medición de la pobreza de ingresos no constituye un buen indicador de la situación diferencial de hombres y mujeres, ya que se basa en el supuesto de que el ingreso total del hogar se distribuye en forma equitativa entre sus integrantes. Por lo tanto, resulta más ilustrativo medir la proporción de mujeres sin ingresos propios.

De acuerdo con un informe de la CEPAL (2014), en la mayoría de los países latinoamericanos, las mujeres constituyen una porción importante de los grupos con menores ingresos. En la región, una de cada tres mujeres no posee ingresos propios, mientras que uno de cada diez hombres se encuentra en esa condición. Dimensiones como la edad y el estado civil también tienen implicancias sobre la pobreza.

P: ¿Influye la situación económica de las familias para que decidan tener más o menos hijos?

R: La información estadística, en general, muestra que no necesariamente la situación económica ha sido determinante para tener más o menos hijos.

Un estudio realizado el año 2013, en el marco del Foro Regional en Cochabamba, pudo determinar que las mujeres están más afectadas por la falta de trabajo. Un dato que refleja las faltas de oportunidad laboral o que las mismas tienen un carácter eventual.

De la misma forma, el número de mujeres en la categoría jubilación es mucho más bajo en comparación con los hombres, lo que refleja una alta dependencia de los hogares en términos de la presencia del hombre que tiene más posibilidades de jubilación.

Contribuye a la producción

P: ¿Cuáles son las ventajas o desventajas de tener una tasa de natalidad elevada o baja?

R: Europa tiene una tasa de natalidad baja y hoy se impulsa para mejorar esa tendencia.

Una tasa de natalidad elevada puede ser importante para aportar a la producción de un país, pero cuando no existen suficientes condiciones laborales o mejores oportunidades de empleo se van creando cinturones de pobreza y marginalidad que generan más desventajas, principalmente a las economías con menor desarrollo relativo.

Si a eso se suma la migración rural-urbana, se agudiza el problema en los centros urbanos por temas de hacinamiento. Las afectadas con esas desigualdades son, principalmente, las mujeres que no logran acceder a empleos estables o deben concentrarse en las actividades domésticas.

A pesar de esos datos, pienso que el índice de natalidad en Cochabamba en bastante alto considerando la situación económica de las familias.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, la tasa de fecundidad es de tres hijos por mujer.

Mirtha Cuba asegura que fue bendecida en diez oportunidades

Su rostro se ilumina al mencionar los nombres de sus diez hijos. Mirtha Cuba de Farfán, de 58 años, esboza una tímida sonrisa y afirma que fue bendecida por Dios en una decena de oportunidades.

Gerardo, el segundo de sus descendientes, apunta que de su madre atesora solo buenos recuerdos. Por ejemplo, que ella siempre les alentaba, y lo sigue haciendo, a seguir adelante, pero no solo con palabras sino también con hechos.

Recuerda, por ejemplo, que cuando salían a jugar sin permiso, ella les escondía de su papá para que no les castigue.

“Ella evitó siempre que nos dediquemos a la mala vida, a las bebidas. Estamos bien encaminados gracias a sus consejos”.

PARTOS FÁCILES

Mirtha confiesa que no había planificado tener una familia tan numerosa, pero en ningún momento se arrepintió. Al contrario, se siente una madre afortunada cuando recibe el calor de todos sus hijos y sus ocho nietos.

No obstante, su familia podía haber sido un poco más grande. Uno de sus hijos, Alejandro, murió cuando tenía apenas seis meses, iba a ser el noveno de los hermanos.

Rememora que tuvo partos bastante fáciles, a tal extremo de que dos de sus hijos nacieron antes de llegar al hospital.

Alentada por su novena hija, Nataly, esta madre se anima a contar una de las anécdotas más interesantes de su vida.

Cuando empezó a sentir los dolores del parto, de su hija Nataly, Mirtha se dirigió a una clínica que funcionaba a pocas cuadras de su vivienda. Pero como en este establecimiento de salud no había espacio para internarla, decidió ir a otra. Al bajar del trufi, su hija cayó y apareció en el suelo, cubierta de arena.

El médico de la clínica apareció en la puerta y auxilió de inmediato a la paciente, internándola.

Situación similar ocurrió con su quinto hijo, Robert, a quien también, según sus palabras, derramó en la puerta de la Caja Nacional de Salud. Su esposo, David, le había llevado hasta el hospital del kilómetro cinco de la avenida Blanco Galindo.

ANTES ERA MÁS FÁCIL

Mirtha se casó con su esposo, David, cuando tenía 18 años y quedó embarazada de su primogénito, Miguel, un año después de su matrimonio.

Sus hijos son Miguel, de 39 años, Gerardo (37), David (35), Claudia (33), Robert (31), Mariela (29), Gustavo (27), Luis (25), Nátaly (22) y el menor Juan Pablo (20).

Señala que no tuvo grandes dificultades para educar a sus hijos “porque antes la vida era más fácil” y más barata.

Su esposo tiene un taller para reparar motocicletas, en su vivienda, actividad que les permitió tener los recursos necesarios para alimentar a sus diez hijos, hacerles estudiar y brindarles todas las comodidades posibles.

Mirtha resalta que el apoyo de su esposo fue fundamental en la educación de todos sus hijos.

“Mi esposo es quien más ha trabajado y junto con él hemos logrado sacar a todos adelante”.

En medio de las motos que repara su esposo, en el taller que administran desde que contrajeron nupcias, Mirtha dirige su atención hacia uno de sus nietos para pedirle que tenga cuidado.

Ella está siempre pendiente de sus nietos y confiesa que es una doble alegría verlos jugar y crecer.

Claudia, la mayor de sus hijas, califica a su madre como una mujer muy valiente por haber tenido diez hijos y haberlos educado de la mejor manera posible.

“Nos ha llegado a criar a los diez sanos y fuertes. A lo mucho alguno se resfriaba, pero por lo general no llegábamos al hospital”.

Esta madre trabajó en la hilandería Sendtex para ayudar económicamente en el sustento de su familia. Gracias a que era parte de esta empresa, Mirtha estaba asegurada en la Caja Nacional de Salud, donde nació la mitad de sus hijos.

Después decidió dejar el trabajo para dedicarse íntegramente a la educación de sus retoños.

HEREDABAN ROPA

Claudia explica que la ropa que utilizaban sus hermanos mayores, especialmente los dos primeros, la heredaban a los menores, incluso hasta el quinto o sexto de ellos.

Heredar la ropa entre hermanos fue siempre una gran ayuda para esta familia, porque les ayudaba a ahorrar dinero.

DATOS PARA TOMAR EN CUENTA
Salía con sus hijos con un rol de turnos

Debido a que su familia era y es numerosa, las salidas de Mirtha con sus hijos eran por turnos.

Gracias a que se organizaba de esta manera, los paseos con ellos no eran muy complicados. Los mayores preferían quedarse en su casa o ir con sus amigos, dejando solo a los más pequeños con sus padres en las excursiones.

La mayor ayudaba a cuidar a los menores

Claudia, la mayor de las hijas de Mirtha Cuba, fue un gran puntal en el cuidado de sus hermanos menores. Se ocupaba de ellos cuando su mamá salía a realizar alguna tarea.

Además de atender a sus hermanos, ella cocinaba.

Claudia tiene actualmente dos hijos, el mayor de siete años, Mijael, y el menor, Rudy, de cuatro.


Mamás asambleístas, entre el debate de leyes y sus familias

"Mi hijo pequeñito a veces dice mi mamá es la diputada...”, cuenta una asambleísta nacional a propósito del Día de la Madre, que se celebrará el próximo 27 de mayo. Cinco parlamentarias cuentan lo complejo que llega a ser la combinación mamá-asambleísta. No obstante, todas expresan alegría, dado que -aseguran- que el sacrificio que efectúan es por trabajar para el país y para sus hijos e hijas.

A pesar de estar la mayor parte del tiempo en un trabajo "altamente demandante”, ellas se dan modos para ayudar en las tareas a sus hijos, llevarlos al parque, recogerlos del colegio e incluso para compartir un churrasco de vez en cuando. Así como el rol de asambleístas es "casi 24/7”, explican que buscan no descuidar a su familia.
"Tenemos una responsabilidad con nuestros hijos en la educación, también en el aspecto laboral como legisladoras. En ese marco es sacrificado pero lo hacemos con gusto porque hay un compromiso de no sólo pensar en nosotros en el momento, sino en las generaciones que van a venir”, afirma la diputada por Chuquisaca del Movimiento Al Socialismo Alicia Canqui.

Esta asambleísta, quien tiene tres hijos, comenta que procura estar en contacto con ellos todos los días. "Hay que estar pendientes de todo”, sostiene. Confiesa que cuando su familia está unida se siente respaldada y fortalecida, incluso para trabajar horas extras si le toca.

"Para mí sobre todo, frente a cualquier responsabilidad, antes soy madre. Las otras responsabilidades las asumo pero ser madre está primero”, resume.

La diputada de Unidad Demócrata Eliane Capobianco cuenta que es muy complicado para los parlamentarios que no son de La Paz relacionarse con frecuencia con sus familias y, en este caso, con los hijos. Capobianco, que es representante de Santa Cruz, viaja al oriente del país cuando tiene su "semana regional”; y, aparte de seguir trabajando, busca darle tiempo de calidad a sus tres vástagos (dos mujeres de 13 y 15 años y un varón de 23).

"Ellas quedan a cargo de su papá los días que yo me vengo aquí y no deja de ser duro porque muchas veces hay que renunciar a estar con ellas en momentos que quisiera estar”, explica Capobianco.

Como anécdota, cuenta que hasta antes de ser diputada siempre estaba pendiente de las tareas de sus hijas, pero que con el tiempo se dio cuenta que de a poco ellas aprendieron a "ser autosuficientes”. "Empecé a sentirme un poco rara las primeras veces”, comenta.

Cada que puede, comparte un churrasco con su familia. "Intentamos hacerlo por lo menos una vez a la semana”, dice.

La diputada oficialista por Oruro Rosario Villca tiene tres niños. Dice que como madre parlamentaria debe hacer hasta un triple trabajo para dedicar a sus herederos "tiempo de calidad”. "La parte de ser madre hemos tratado de cumplir en todos los momentos. Si bien no podemos llevarlos al colegio o recogerlos, tratamos de brindarles un espacio y calidad de tiempo mayor”, sostiene la legisladora.

Villca cuenta que cuando está en Oruro y tiene un poco de tiempo, trata de llevarlos al parque y ayudarles en sus tareas; incluso, aquellos días que está con ellos procura despertar más temprano para prepararles el desayuno y alistarlos para que vayan al colegio.

"Creo que mis hijos se sienten orgullosos. Mi hijo pequeñito a veces dice ‘mi mamá es la diputada’. Se dan cuenta del trabajo que desempeñamos como mamás y como mujeres”, afirma
Villca con expresión de orgullo.

En tanto que la senadora montereña María Elva Pinckert, una de las representantes de Unidad Demócrata por Santa Cruz, considera que a pesar de ser una situación triste el "dejar a la familia”, esto se hace por un "bien mayor” que es dejarles a sus hijos y nietos un país mejor. Esta asambleísta tiene tres hijos, una mujer de 35 años y dos varones de 32 y 30 años.

Cuenta que en más de una ocasión le tocó cantar el "cumpleaños feliz” a uno de sus seres queridos vía telefónica y a la distancia, debido a sus labores como asambleísta. "Es triste dejar a la familia. A veces tenemos que cantarles los cumpleaños felices desde el teléfono o salir de madrugada y dejar las tareas de la casa”, afirma la senadora Pinckert.

Una de las "nuevas mamás” parlamentarias es Eva Copa. Con expresión tranquila relata que cuando asumió una de las senaturías titulares de La Paz por el MAS todavía era gestante. Hoy, su hijo tiene nueve meses y están "casi siempre juntos”.

Explica que la clave de ser mamá en un escenario como la Asamblea Legislativa es cuestión de organización y de saber administrar los tiempos. Comenta que en varias ocasiones acudió a las sesiones con su bebé en brazos.
"Mi bebé está conmigo en todo momento. Yo voy con él al trabajo. Cuando tengo que sesionar él está con la niñera”, afirma la parlamentaria.

Sobre ser madre y tener una responsabilidad como diputadas o senadoras, dos de los secretos que menciona para hacer su vida llevadera es ser organizada y responsable. "Pienso que el ser mamá no es ninguna dificultad para estar en el espacio en el que estamos”, comenta la legisladora Copa.

Día de la Madre

Inicios El 27 de mayo se recuerda y conmemora el Día de la Madre en Bolivia, debido a que esa fecha, en 1812, cientos de mujeres cochabambinas se unieron en defensa de sus familias en la lucha independentista frente a los españoles. Perecieron. Este movimiento estuvo liderado por doña Josefa Gandarilla.
Ley A consecuencia de ello, la ley del 8 de noviembre de 1827, dictada durante el gobierno del presidente Hernando Siles, decreta que cada 27 de mayo se rendirá "especial homenaje a la madre”.

Andrea, madre a tiempo completo en la primera infancia de sus hijos

Cuenta con 35 años y tiene cinco hijos (tres mujeres y dos hombres). Andrea Durán y su esposo se sienten felices de haber formado una gran familia. Ellos recibieron siempre el apoyo de sus familiares.

Madre a tiempo completo durante los primeros años de vida de sus cinco hijos (en la primera infancia). Así se define Andrea Durán, de 35 años, quien se siente orgullosa de haber conformado una familia numerosa.

Su primer embarazo, hace 16 años, le provocó cierto temor, por su inexperiencia. No obstante, con el paso del tiempo fue adquiriendo seguridad y la llegada de sus otros retoños la asumió con mayor naturalidad.

"Como no hay una escuela en la que te enseñen a ser madre, la mujer tiene que ir aprendiendo con el paso del tiempo, mientras los hijos crecen".

Rememora que cuando nació su hija mayor, ella y su esposo reaccionaban inmediatamente, incluso ante el primer estornudo, y la llevaban inmediatamente con el médico, para evitar cualquier problema.

Con sus otros hijos -señala- fue más sencillo porque cuando alguno de ellos se enfermaba, inmediatamente sabía lo que tenía, si era o no motivo de preocupación, y cómo podía curarlo.

En esta primera etapa como madre se fue nutriendo con todos los consejos que le daban su madre, su suegra, sus hermanas e incluso sus abuelas, por quienes siente mucho agradecimiento.

Sara, de 15 años, es la mayor de sus hijas, la primera nieta de la familia, por lo que todos sus parientes estaban pendientes de ella.

Una etapa difícil en su vida, como madre, fue cuando perdió, después del nacimiento de su primera hija, a dos bebés.

En el primer caso, ella se había contagiado con una enfermedad eruptiva, lo que afectó al bebé en gestación. Tenía un mes y medio de embarazo. En el segundo caso, el niño no se había llegado a formar por completo.

El segundo embarazo que tuvo fue de alto riesgo. Cuando llevaba cinco meses de gestación, Andrea sufrió peritonitis, tras reventársele su apéndice. La tuvieron que operar de emergencia para resguardar su vida y la de su bebé.

Asegura que fue complicado porque había la posibilidad de que sobreviviera solo uno de ellos. Afortunadamente, el embarazo llegó a buen término y nació su segunda hija, Esperanza, quien tiene ahora 13 años.

"LLEGARON"

Ella y su esposo no habían planificado formar una familia tan numerosa, pero tampoco les había pasado por la mente tener un solo hijo o hija, sino varios.

“Fue lo que se presentó y estamos felices, porque tenemos una familia grande, muy bonita”, señala orgullosa.

Dice que cada uno de sus hijos nació con una diferencia de dos años, como promedio, tres son mujeres y dos hombres.

La mayor de sus hijas, Sara, tiene 15 años; la segunda, Esperanza, es de 13; Belén, de 11 años; Mateo, de 9; y el benjamín, Leonardo, que cumplió 8 esta semana, el pasado jueves.

Andrea destaca que cada uno de sus hijos tiene su personalidad bien definida, que los diferencia de los otros.

Confiesa que algunos de sus hijos son extrovertidos, mientras que otros son más bien introvertidos. Algunos son muy tranquilos y otros revoltosos. “Son estas diferencias las que amamos”.

APOYO

Una dificultad que vivieron Andrea y su esposo fue descubrir que uno de sus hijos tenía déficit de atención. Confiesa que al principio les costó entender de qué se trataba, pero gracias al apoyo de psicólogos comprendieron que había muchos niños con el mismo problema y que con trabajo se podía lograr solucionar.

Su hijo que tenía este déficit de atención logró superar el problema, pero antes tuvo que ser cambiado de colegio en varias oportunidades.

“Ahora él es un niño feliz y nosotros también”.

Otra situación difícil que se presenta en una familia -afirma Andrea- es cuando los padres son primerizos. Para ellos fue una pena dejar a su hija mayor en el kínder, por primera vez, sobre todo porque se trataba de su primogénita.

“Ellos (tus hijos) te piden que no te vayas y lo primero que uno hace es decirles chao”.

SU EMPRENDIMIENTO

Una vez que sus hijos crecieron (el menor tiene 8 años), Andrea inició con su esposo un emprendimiento “Manos de azúcar”, que se encuentra en la zona norte de la ciudad, sobre la calle Juan Capriles, donde prepara diferentes tipos de masitas, tortas y café.

Si bien ella no estudió repostería, con su madre tuvieron la idea de preparar masitas en su casa para venderlas a pedido, mediante el servicio de catering. Luego fueron implementando más productos hasta llegar a abrir su emprendimiento, en febrero de este año.

Cuando trabajaba desde su hogar elaboraba tortas a pedido, con diseños exclusivos, de acuerdo a las características que el cliente indicaba.

Andrea se dio cuenta de que había un buen mercado para las tortas con diseños exclusivos y en su emprendimiento “Manos de azúcar” continúa con esta actividad.

Señala que al principio le tomaba unas diez horas elaborar cada una de las tortas, pero ahora que cuenta con ayudantes lo hace en tres o cuatro horas como máximo.

Su hija mayor, Sara, le ayuda en sus tiempos libres como cajera.

Sus otros hijos también expresan su deseo de ayudarle en sus tiempos libres, porque en algún momento quieren continuar su legado, heredar su emprendimiento.

Mantiene a sus doce hijos y a su esposo con la venta de alfalfa



Recuerda con cierta dificultad los nombres y las edades de todos sus hijos. Y no es para menos, son doce los que ha tenido a lo largo de las últimas dos décadas. El mayor cuenta 20 años y el benjamín acaba de apagar su primera velita.

Emiliana Ramos Alandia tiene 38 años y vive en la localidad de El Paso desde que era una adolescente. Es natural de Potosí, de donde prácticamente escapó hacia Cochabamba en busca de educación, pero solo terminó llenándose de hijos, como ella misma afirma al iniciar esta entrevista.

Freddy es el mayor de sus descendientes, tiene 20 años; le siguen Jésica, de 18; José Carlos, de 17 años; Limbert, de 13 y María Carmen de 10 años.

Sus otros hijos son Jóselin, de 7 años; Fabiola, de 6; Miguel Ángel, de 5; Mayra, de 4; Elvia de 3; Maribel, de 2 y el último, de 1 año, que aún no tiene nombre.

Una sonrisa se dibuja en el rostro de esta mujer cuando menciona a todos sus hijos, pese a que no recuerda con precisión sus edades o las fechas en las que nacieron.

RECUERDOS INGRATOS

Emiliana rememora que sus padres nunca le quisieron inscribir en la escuela, en su natal Potosí, porque ella estaba a cargo de las tareas de la casa. Por este motivo decidió que debía trabajar “de lo que sea” y en “cualquier parte” para vivir independientemente, y si la providencia así lo dictaminaba, estudiar hasta el bachillerato.

No obstante, este sueño que empezaba a tomar forma mientras recorría los cientos de kilómetros que separan a Potosí de Cochabamba, se frustró en la población de El Paso, cuando conoció a Luis, quien sería el padre de su primer hijo.

La familia de este hombre sembraba cizaña en su relación, por lo que la pareja empezó a pelear, a tal extremo que él no quiso reconocer a su hijo y abandonó a Emiliana, dejándola sola al cuidado de su primogénito, Freddy.

El hombre desapareció y nunca más se supo de él.

Emiliana confiesa que cuando llegó a El Paso se enamoró de esta población, distante a 16 kilómetros de Cochabamba, por su gente y la tranquilidad que irradiaban sus calles y terrenos de cultivo.

El destino puso a Juan en el camino de Emiliana, con quien tuvo una hija. En este caso, el hombre viajó a España, en busca del sueño europeo, pero nunca más se tuvo noticias de él.

Tras mantener otras relaciones fallidas, Emiliana conoció a su pareja actual, con quien tiene ocho hijos.

DOS CUARTOS

Emiliana y sus hijos ocupan dos cuartos precarios de adobe, construidos por su esposo hace nueve años, en un lote a casi un kilómetro de la plaza principal de El Paso.

El esposo de Emiliana, quien tiene el oficio de albañil, aprovechó el terreno que le dejaron sus padres como herencia para edificar dos habitaciones y una improvisada cocina, además de una conejera.

En uno de los cuartos se acomodan seis de sus hijos, en tres camas. En el otro duermen ella, su pareja y el resto de sus retoños.

El frío arrecia en las habitaciones de esta familia, especialmente en invierno, debido a que varias de sus ventanas no tienen vidrios y el piso es de tierra.

La falta de dinero les impide comprar vidrios para cubrir las ventanas y colocar yeso en las paredes.

El cielo raso no está en mejores condiciones. Pedazos de yeso y paja cuelgan de alambres y están a punto de caer sobre las camas de los niños.

El agua que se filtra por algunos agujeros de la calamina del techo remojan el cielo falso y dañan los listones de madera.

El mobiliario de los cuartos se resume en catres de fierro, una mesa mediana sobre la que los niños hacen por turnos sus deberes escolares y una tabla de dos metros de largo por cuarenta centímetros de ancho, junto a la ventana, que cumple la función de ropero. Encima se coloca la ropa de toda la familia.

En el piso sobresalen piedras de mediano tamaño en las que los niños tropiezan a menudo.

La cocina de dos por cuatro metros, en la que se reúne la familia para tomar el desayuno, almorzar o cenar es aún más precaria que las habitaciones.

Una cocina de dos hornallas, una olla de aluminio y una mesa, regalo de una hermana (monja), es todo el menaje en este ambiente.

Los hijos de Emiliana encuentran en la cocina un espacio para jugar entre ellos y con sus mascotas, además de hacer sus tareas sobre una desvencijada mesa de madera.

SOSTÉN DE SU HOGAR

“Emiliana Ramos es una mujer muy valiosa. Trabaja en todo lo que puede para mantener a sus doce hijos y a su pareja”, afirma el párroco de El Paso, Rodolfo Ramírez Sotelo.

El esposo de Emiliana no trabaja y se dedica al vicio de la bebida, por lo que esta mujer debe sostener a 13 personas con la venta de alfalfa, mote o conejos que cría en su casa, en una jaula de dos metros cuadrados.

“Ella trabaja en la chacra, deshierbando el terreno o regando los cultivos. Hace todo lo que está en sus manos”, confirma el sacerdote.

Emiliana se despierta a las cuatro de la madrugada, todos los días y se dirige directamente hacia un terreno para cortar alfalfa, que más tarde venderá en el sector sur del mercado principal de El Paso.

El terreno de donde saca la alfalfa es alquilado y paga 100 bolivianos por una era que tiene aproximadamente tres pasos de largo.

Mantiene a su familia tan solo con la venta de alfalfa. Cada día obtiene entre 30 y 50 bolivianos, dinero que no le alcanza ni siquiera para alimentar a todos sus hijos, menos para comprar ropa o zapatos.

Por este motivo, su familia recibe el apoyo de la parroquia y de sus vecinos.

Esta madre asegura que gracias al párroco Rodolfo Ramírez Sotelo, su familia tiene alimentos para cocinar cada día: fideo, arroz y aceite, entre algunos.

Asimismo recibe la caridad de sus vecinos, quienes le regalan ropa casi nueva para la mayor parte de sus hijos. “Me traen al mercado y a mi casa. La gente me colabora bastante”.

Los hijos de esta mujer estudian en escuelas de El Paso y en Quillacollo.

Su hijo mayor, Freddy, estudiaba mecánica en el Tecnológico Boliviano Canadiense El Paso, pero tuvo que abandonarlo por falta de dinero. Él requería muchos libros y material para su carrera, pero su madre no tenía la posibilidad de pagar por ellos.

Su segunda hija, Jésica, de 18 años, abandonó también sus estudios, por falta de recursos económicos.

ROBO

La familia de Emiliana sufrió un robo hace dos meses. Los ladrones aprovecharon que todos habían salido para ingresar en la vivienda por las ventanas y sacar el televisor que tenían, uno de los pocos bienes que le quedaba.

Sus familiares le decían que tenía un equipo de fulbito con dos reservas

“Mi hijo mayor, Javier, nació el lunes 23 de julio de 1962, a las 17.30 horas, en la Caja Nacional de Salud que se encontraba en la calle Mayor Rocha y Hamiraya”.

Nombres, fechas e incluso horas de eventos que ocurrieron hace más de 50 años permanecen bastante claros en la mente de Elba Bolaños, como si hubiesen ocurrido hace una semana.

Con 75 años encima, siete hijos varones, 16 nietos y cinco biznietos, esta madre y abuela se siente con la suficiente energía para seguir trabajando por el bienestar de toda su familia.

Como todos sus hijos son varones, sus familiares le decían que fácilmente podía formar un equipo de fulbito (en el que participan cinco jugadores) con dos reservas incluidos.

El menor de sus hijos, Gabriel, nació en la Caja Petrolera de Salud, el miércoles 30 de marzo de 1977, a las 08.30 horas.

La memoria de esta madre es tan privilegiada que ella recuerda también las fechas y las horas de los nacimientos de sus nietos, con precisión, de la mayoría de ellos.

Nació en Cochabamba el 19 de octubre de 1940, en la zona de Aranjuez, también en el seno de una familia numerosa. Su madre, Agustina Cárdenas Villarroel, tuvo once hijos. Su padre, José Gonzalo Bolaños Cornejo, luchó en la Guerra del Chaco que se desarrolló entre los años 1932 y 1935. Cayó prisionero y estuvo en Paraguay hasta 1938.

Un evento que recuerda con mucha tristeza es la muerte de una de sus hermanas, Norma, en 1963, cuando ella había cumplido 20 años. Falleció el 14 de noviembre, tras haber sufrido un accidente en su trabajo.

Elba asegura que fue complicado criar y educar a siete hijos varones, pero gratificante a la vez, porque vio crecer a cada uno de ellos con sus propias peculiaridades y aficiones.

“Los primeros cuatro nacieron muy seguido. Era como si hubiera tenido gemelos. Entre el mayor y el segundo la diferencia era un año y dos meses”.

Afortunadamente, asegura, en el aspecto económico no tuvieron mucha dificultad porque ella y su esposo trabajaban y el dinero les alcanzaba.

Cuando ella trabajaba, su madre y sus hermanas le ayudaban a cuidar a sus hijos mayores.

Al ser consultada sobre si tiene preferencia por alguno de sus hijos, asegura, sin dubitar, que quiere a todos por igual, sin distinción, pero respetando las diferencias de cada uno.

En la época en que sus hijos eran todavía niños, ella se encargaba por completo de su cuidado y educación. El padre de familia, Wilfredo, era quien proveía los recursos económicos.

Su mayor satisfacción es que todos sus hijos son personas de bien “gracias a Dios y a la Virgen María”.

Cuando se celebra algún aniversario de la familia, sus hijos llegan hasta el hogar paterno y juntos celebran el acontecimiento.

Recuerda que enseñó a todos sus hijos a dibujar sus primeras letras, con el libro Alborada.

La única tristeza que sentía era cuando uno de sus hijos se enfermaba, aunque eso no sucedía muy frecuentemente, pero cuando era algo delicado lo llevaba al hospital y se mejoraba rápidamente.

Con el paso de los años, sus hijos fueron formando sus propias familias. Los nietos llegaron y Elba vive actualmente en compañía de dos de sus hijos.




Mujer da a luz a los 70 años


¿Existen límites de edad para ser madre? "Claro que hay límites. Para los médicos, una mujer por arriba de los 43 ó 44 años difícilmente podrá lograr un embarazo natural.

A partir de esa edad, es factible que lo logre mediante un tratamiento que se llama ovodonación. Es decir, recurrir a óvulos de mujeres menores de 35 años, con lo cual las tasas de embarazo son muy buenas", explicó Sergio Papier, médico ginecólogo y responsable del Centro de Estudios en Genética y Reproducción de Buenos Aires.

Luego de que la india Daljinder Kaur, de 70 años, se convirtiera en madre primeriza se volvió a instalar la polémica: ¿cuáles son los límites éticos para traer un hijo al mundo? ¿es egoísta ser mamá a esa edad?

"Los límites éticos tienen que ver con la edad de la mujer y la diferencia que esa mujer va a tener con sus hijos a la hora de embarazarse. De acuerdo con la mayoría de las sociedades científicas, la edad límite para embarazarse es de 50 años", expresó el especialista en medicina reproductiva.

Después de dos años de un tratamiento de fecundación in vitro, Kaur logró tener un varón "sano y lleno de energía" que pesó un poco más de dos kilogramos, según contó la mujer, que junto a su marido, de 76 años, lograron romper las barreras y convertirse en padres.

"Dios escuchó nuestras oraciones. Mi vida ahora está completa. Cuidaré de este bebé. Me siento llena de energía. Mi marido también es muy cuidadoso y me ayuda tanto como puede", dijo la flamante madre a la Agencia Francesa de Prensa.

El marido de Kaur, Mohinder Singh Gill, que tiene una granja en las afueras de Amritsar, India, dijo que su edad no le preocupaba

y que Dios cuidaría de su hijo.

"La gente se pregunta qué pasará con el niño cuando muramos. Pero tengo fe en Dios. Él es omnipotente y omnipresente, se cuidará todo", explicó.

Anurag Bishnoi, médico que estuvo a cargo del tratamiento en todo el proceso, comentó: "al principio, intenté evitar el caso porque ella parecía muy frágil. Después le hicimos pasar todas las pruebas y cuando todos los resultados fueron correctos, seguimos adelante".

lunes, 9 de mayo de 2016

Tecnología para ayudar a las madres del siglo XXI

La vida de las madres en el siglo XXI es un desafío que va más allá de criar a los hijos, y ya no necesitan elegir entre tener una carrera profesional fructífera o tener una familia. Ellas lo quieren todo y la tecnología es vital para ayudarlas a alcanzar sus objetivos. Las madres de hoy día necesitan optimizar el tiempo para conciliar la vida familiar y la laboral y todavía tener tiempo para disfrutar de las cosas que más les gustan. Ya que según estudio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en los últimos 20 años ha aumentado 20% el número de mujeres en puestos gerenciales.

El uso de la tecnología de las nuevas madres es masivo - ellas pasan un 8% más de tiempo online que los hombres según estudio de Ipsos desarrollado a pedido de Intel. Ellas leen las noticias, pagan las cuentan de forma online, compran en e-commerce, son activas en las redes sociales y por tanto necesitan un dispositivo que siga su ritmo de vida.

"Las madres de este siglo son ambiciosas y necesitan el apoyo de la tecnología. Los dispositivos con la nueva generación de procesadores Intel son más rápidos y con una batería más duradera, por tanto excelentes para aguantar el día a día de la mujer moderna" señala Katherine Martínez, Manager de Marketing Consumo para Intel Latinoamérica. "En Intel nos preocupamos en que los dispositivos sean cada vez más eficientes, ayudando a las personas a ahorrar tiempo y recursos", añade Katherine.

Con motivo del Día de la Madre, Intel quiere ayudar a las madres a recibir regalos que realmente les interesan. Obsequiar con cosas para la casa está pasado de moda. Lo que ellas quieren es tecnología, que les ayude a estar informadas y a ser más eficientes en su día a día.

Por eso, la nueva serie de dispositivos basada en la 6ª Generación de procesadores de Intel, ofrece rendimiento mejorado, niveles de consumo de energía más bajos, soporte para la mayor variedad de diseños de dispositivos, y permite que cada madre elija aquel que se adapte a ella.

Los dispositivos 2 en 1 pueden funcionar tanto como una notebook de alto desempeño o una tableta gracias a su versatilidad. Una de las principales ventajas y atractivos que los dispositivos ofrecen para las madres, es que les permiten trabajar desde cualquier lugar. Estos equipos son prácticos y una óptima opción para los usuarios de hoy en día, que requieren de mucha movilidad, rapidez, multitarea y eficiencia.

viernes, 10 de julio de 2015

#PapaenBolivia Madres bolivianas sorprenden al Papa

La atención de los hijos y el llevarlos cargados en las espaldas como muestra de amor de las madres Bolivia sorprendió al papa Francisco.

En la homilía de la misa que presidió ayer en la mañana en el Cristo Redentor de Santa Cruz, el papa Francisco resaltó el ejemplo de las mujeres que, como la Virgen María, cargan sobre sí la vida y el futuro de la gente.

Francisco dijo que se conmueve ver a “muchas madres cargando a sus hijos en las espaldas. Como lo hacen aquí tantas de ustedes. Llevando sobre sí la vida y el futuro de su gente. Llevando sus motivos de alegría, sus esperanzas; llevando la bendición de la tierra en los frutos. Llevando el trabajo realizado por sus manos. Manos que han labrado el presente y tejerán las ilusiones del mañana”.

En su homilía dijo: “La Virgen María, al igual que muchas de ustedes, llevó sobre sí la memoria de su pueblo, la vida de su hijo, y experimentó en sí misma la grandeza de Dios, proclamando con júbilo que Él ‘colma de bienes a los hambrientos’, que ella sea hoy nuestro ejemplo para confiar en la bondad del Señor que hace obras grandes con poca cosa, con la humildad de sus siervos”.

Sobre la primera palabra, “toma”, el Papa dijo que Cristo conoce el sentir de los suyos, de las personas: “La riqueza más plena de una sociedad se mide en la vida de su gente, se mide en sus ancianos que logran transmitir su sabiduría y la memoria de su pueblo a los más pequeños”.

jueves, 25 de junio de 2015

Madres canguro, ayuda para niños prematuros

Desarrollada a finales de la década de los ‘70, la técnica de la mamá canguro es de gran ayuda para los niños prematuros. El contacto piel con piel ayuda en la termorregulación y en la ganancia de peso. El Hospital de Niños Mario Ortiz la aplica.

Alternativa
La metodología de la mamá canguro fue creada en Medellín, Colombia, por Edgar Rey-Sanabria, como una alternativa a las incubadoras que eran insuficientes en esa época en el Instituto Materno Infantil de Bogotá. De esa manera se desarrolló una forma que revolucionaría el cuidado de los recién nacidos de manera prematura.

Calor humano
Según la pediatra Sonia Veliz, la técnica de la mamá canguro es muy sencilla de realizar. Básicamente consiste en mantener a los recién nacidos recostados sobre el tórax de su mamá en posición vertical. “De esta manera se evita la pérdida de calor en los niños, ya que están en contacto directo con una fuente de calor que viene a ser la madre”, dijo.

Los primeros días
Denise Dorado, madre de un niño prematuro de apenas siete meses, destacó los avances logrados por su bebé en pocas semanas con esta técnica. “Al principio fue difícil porque tenía miedo de lastimarlo, pero ahora solo faltan dos semanas y será dado de alta”, explicó.

¿Cómo ayuda?
Al recibir el calor de la madre, en los niños se favorece una termorregulación, lo que permite un aumento de peso más eficiente. A esto se suma un mejor vínculo afectivo madre–hijo. Beneficia el apego temprano y facilita la lactancia materna, entre otras cosas.

No solo madres
Si bien, por naturaleza las madres son las más predispuestas a poner en práctica esta técnica, los padres también pueden ayudar. “Puede ser llevada a cabo por cualquier persona adulta, que tenga la predisposición de realizar el contacto piel a piel”, explicó Veliz.

Arminda Morón
Jefa de neonatología del hosp. de Niños Mario Ortiz Suárez

La técnica de la mamá canguro contribuye a la humanización de la atención neonatal. Esta técnica nunca debe ser una imposición, sino más bien aplicada con el consentimiento de la familia. Es útil para el desarrollo de los niños prematuros, pero además logra un vínculo fuerte con las madres.

Este método debe realizarse sin interrupciones y de manera continua, no menos de dos horas, aunque lo ideal sería que se lleve a cabo las 24 horas.

En cuanto a la alimentación de los recién nacidos prematuros, debe ser exclusivamente con leche materna pero se debe considerar que si es un niño antes de las 34 semanas de gestación tiene dificultad para coordinar la succión y la deglución; sin embargo, esto no impide que se alimente con leche materna, solo que en vez de dar directamente el pecho se debe realizar de manera diferida, a través de una sonda que se introduce al estomago o a través de goteros. Desde las 34 semanas de gestación se debe iniciar la lactancia materna directa de la madre.