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martes, 13 de marzo de 2012

Fallece Domitila Chungara

La legendaria dirigente de las amas de casa del centro minero Siglo XX, Domitila Chungara Barrios, falleció a la 01.30 de esta madrugada debido a complicaciones pulmonares y renales, que acabaron con su vida lentamente, en los cinco días de estar internada en el Hospital Viedma de Cochabamba.

Según médicos de dicho nosocomio, la paciente padecía de deficiencias pulmonares y recibía hemodiálisis por insuficiencia renal crónica, como secuelas de las torturas y un sinfín de padecimientos durante la dictadura militar de Hugo Banzer Suárez y otros regímenes de fuerza.

Domitila Chungara Barrios es un símbolo de la lucha por la restitución de los derechos humanos y la democracia, ya que junto a sus compañeras, los sacerdotes Luis Espinal y Xavier Albó y otros dirigentes sindicales, en diciembre de 1978, con una prolongada huelga de hambre lograron arrancar a Banzer una amnistía irrestricta, el retorno de dirigentes del exilio y la convocatoria a elecciones, previa renuncia del "tirano del septenio".

Chungara estaba internada en el hospital Viedma desde el pasado viernes 9, donde un respirador artificial le ayudaba a superar las deficiencias pulmonares, además de someterse a hemodiálisis por insuficiencia renal crónica.

Pese a los múltiples reconocimientos y nombramientos de diferentes presidentes e instituciones sindicales y municipales, a los que se suman las distinciones en otros países, "Domi" optó por internarse en una cama de la sala común del Hospital Viedma, para no gozar de ningún privilegio, según explicaron sus hijos que se turnaban para acompañarla en su lucha por su vida.

Domitila Chungara Barrios, de 75 años, fue madre de siete hijos, y autora de dos libros testimoniales, "Si me permiten hablar" y "Aquí también Domitila" que tuvieron difusión universal, además de cuadernillos de capacitación sindical y política. Fundadora de la Escuela Móvil de Formación Sindical que lleva su nombre y que trabajó en Quillacollo y Cochabamba.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Juana Azurduy: Máxima Guerrillera de la Libertad

Juana Azurduy -junto a su esposo Manuel Ascencio Padilla- simbolizan lo mejor de la revolución americana, lo popular y lo indio de nuestra gesta emancipadora.

Combatieron por la libertad del Alto Perú -por entonces parte del Virreinato del Río de la Plata primero y de las Provincias Unidas después- desde la revolución de Chuquisaca y La Paz en 1809 -que fueran ahogadas en sangre desde Lima y Buenos Aires.

Y en particular guerrrearon sin descanso y sin cuartel desde el grito de libertad del 25 de mayo de 1810.

Ellos y los 105 caudillos indios y gauchos como Vicente Camargo, el Cacique Buscay, el Coronel Warnes, el padre Muñecas, Francisco Uriondo, Angulo, Zelaya, el Marqués de Tojo, el Marqués de Yavi, José Miguel Lanza, Esquivel, Méndez, Jacinto Cueto, el indio Lira, Mendieta, Fuente Zerna, Mateo Ramírez, y Avilés entre muchos otros, junto a Güemes en Salta, fueron quienes impidieron que luego de las sucesivas derrotas de los ejércitos porteños al Norte, los realistas pudieran avanzar sobre Buenos Aires y destruyeran la revolución.

Juana y Padilla eran oriundos de Chuquisaca -también llamada La Plata o Charcas- sede de la universidad. Allí estudiaron -y conspiraron- Mariano Moreno, Juan José Castelli y Bernardo de Monteagudo.

HEROÍNA DE LA INDEPENDENCIA

Juana Azurduy es la máxima heroína de la Independencia Americana. Su vida es un verdadero ejemplo de la entrega a la revolución y a la lucha por la libertad de sus semejantes.

Esta hermosa mujer de familia criolla, habría podido tener una vida acomodada de mujer casada, pero en lugar de ello prefirió el combate sin cuartel por la libertad.

En esa lucha perdió de la manera más cruel a sus cuatro hijos pequeños, destruidos por el hambre, penurias y el paludismo. Vio la cabeza de su esposo -el héroe Padilla- clavada en una pica carcomida por los gusanos.

Vio además a los ejércitos elitistas porteños, subir hasta la garganta del Desaguadero y ser destruidos uno tras otro por las tropas del Virrey del Perú.