jueves, 22 de noviembre de 2012

Rosenda Baldivieso vivió el quinto censo de 106 años

Rosenda Baldivieso, de 106, fue la anciana con más años registrada en el Asilo de Ancianos Santa Teresa de Jornet de la ciudad de Tarija, este 21 de noviembre, día del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012. No fue un proceso nuevo para ella, pues fue censada por quinta vez en su vida.

Rosenda, a las 10.50 de la mañana se encontraba en uno de los pasillos del asilo, junto a otra de sus compañeras. Ella tenía un rosario en la mano y mantenía los ojos cerrados. Rezaba.

Ella no sabía que el 21 de noviembre iba a ser el Censo de Población y Vivienda. Cuando una de las empadronadoras, Cecilia Vásquez Blas, la llamó, indicó que le haría algunas preguntas. Ella respondió que estaba rezando, pero luego accedió a colaborar.

Caminó con poco apoyo hasta llegar a la mesa de registro. Lo difícil para ella fue escuchar las preguntas, por tanto la empadronadora tuvo que repetir hasta tres veces, en determinados momentos.

- ¿Cuál es su nombre? – preguntó la empadronadora.

- Rosenda- respondió – Rosenda Valdivieso

- ¿Cuántos años tiene?

- Tengo 108

Pero al ver el carné de identidad, Vásquez verificó que tiene 106.

A cada pregunta realizada, Rosenda respondía con datos adicionales, debido a que tenía mucho más que añadir a lo que se le preguntaba.

Dijo que es de San Andrés; que quedó viuda a los 95 años. De los ocho hijos que tuvo murieron dos, el mayor y el menor, todos ellos nacieron en su casa. Vive dos años en el asilo.

La primera vez que participó de un censo fue en 1950. Este 2012 fue empadronada por quinta vez en una actividad de esas características, más nadie sabe si tendrá un sexto registro.

En el asilo fueron censados 180 ancianos

En el Asilo de Ancianos Santa Teresa de Jornet fueron censados 180 adultos mayores.

En ese lugar fueron habilitados cuatro puestos censales. Uno de ellos fue exclusivo para varones con más edad, otro para las mujeres que tienen más años. En ambos casos se trata de personas que dependen más de la ayuda de otros.

Otro espacio fue habilitado para el registro de ancianos que tienen alzheimer y padecen de demencia senil. Y un cuarto puesto fue para empadronar a varones y mujeres que son menos dependientes de la colaboración ajena.

losDATOS:

- 106 años tiene la persona más longeva censada en el hogar de ancianos de Tarija

- 4 fueron los puestos censales habilitados en el asilo de ancianos Santa Teresa de Jornet

martes, 20 de noviembre de 2012

Domitila Mujer eximia

Todos los bolivianos conocen de cerca o por referencia histórica la decisiva acción de Domitila Chungara para restablecer la democracia. Su lucha y convicción fue frontal y honesta sin variantes ni prebendas porque en su alma bullía el reconocimiento que los pueblos deben vivir bajo la premisa de la delegación del poder por el pueblo.

Más allá de la puntualización de los hechos heroicos que concibió y los hizo realidad para la consecución de su elevado objetivo, es importante analizar la estructura de una mujer excepcional: desde muy joven apreció, sin recursos de una educación esplendida, la incidencia en la vida de los humanos de la autoconciencia, su inclaudicable preocupación por el desarrollo y ejercicio de la libertad como valor intangible imprescindible para la fundamentación de la razón del ciudadano, entendiendo perfectamente que la repetición de las dictaduras es un desandar en la cultura de los pueblos e incentivando a las capas sociales a participar activamente en el propósito de percibir el interés colectivo.

Ella entendió que desde el contexto familiar se pueden enraizar ciertas tendencias inevitables que acompañan a la democracia, refulgentes con vigor en su ser como algo irremplazable que orientaba su vida. Domitila movilizó todas sus energías vitales en aras de la democracia, pero lo hizo con extrema nobleza renunciando las aspiraciones personales, neutralizando su ímpetu para entregar a las masas el ejercicio de esa energía a través del voto.

Sentía, esta noble mujer, lo mismo que Goethe alguna vez escribió “esto lo que tú eres, no puedes escapar de ti mismo” y Domitila proclamaba su sentimiento democrático con una grandeza humana sin límites ni remilgos, así ofrendó su vida ante una tangible limitación de las libertades personales que ocasionaban el oprobio de la desaparición de personas, encarcelamientos, destierros y amedrentamiento familiar.

Domitila Chungara comprendió que la persona es grande no porque sea diferente a otras personas sino porque genera en su conciencia la obligación de crear mejores oportunidades para la población. Nos enseñó que no se puede aceptar obedientemente la imposición de un régimen irregular y se involucró a riesgo físico en lo transparente y claro, como antítesis de lo recóndito y oscuro.

Su espíritu noble entendió esta distinción pues encontró la verdad revelada en su lucha. Abrió el conocimiento del valor de la democracia no por conductos especiales abiertos solo para personas elegidas sino por los hechos que pueden ser heredados y aprendidos por la integridad o mayoría de la población y que pueden ser reproducidos en todo el mundo.

Raúl PinoIchazo T, es Abogado Corporativo, postgrado en Arbitraje y Conciliación.

jueves, 15 de noviembre de 2012

“Académicas en Bolivia”- Artículo quinto


Nacida en Santa Cruz de la Sierra, Carmen Rosa Serrano, salió bachiller en del colegio Santa Ana. Estudió Medicina obteniendo el título de médico-cirujano en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Posteriormente, mediante una beca del Programa Multinacional de Genética de la Organización de Estados Americanos, realizó estudios de maestría en Biociencias, mención Citogenética Humana, en el Instituto de Biociencias, Universidad Estadual de San Pablo, Brasil.

Trabajó en el Instituto de Genética de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) desde 1974 hasta el año 1980. Durante el año 1980 a 1981, se dedicó a la formación de recursos humanos para salud pública y posteriormente realizó estudios de maestría en Salud Pública, en un emprendimiento entre el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y la Facultad de Medicina de la UMSA. De esta manera, asistió a varios cursos de desarrollo profesional en ambas áreas del conocimiento.

Luego de un trabajo muy fructífero en el área de la Genética, con varias publicaciones sobre diversos problemas de salud en el área de la Citogenética Medica y Citogenética en general, la académica de Número incursionó en el área de Salud Pública, para estudiar con preferencia el desarrollo de los recursos humanos en salud, con especial interés en la educación en salud.

Entre otros emprendimientos, la profesional se desempeñó como consultora nacional de desarrollo de recursos humanos e investigación en salud de la Organización Panamericana de la Salud por 9 años, como consultora internacional en las mismas áreas, desde 1999 a 2005 en Venezuela. Posteriormente fue representante de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud en Paraguay, durante los años 2005 al 2009. Pertenece a diversas asociaciones científicas nacionales como la Sociedad de Patología Clínica, Salud Pública Multidisciplinaria e Internacional, así como la Asociación Europea de Citogenética.

Su contribución en el desarrollo de los recursos humanos y de la investigación, se enfoca sobre todo a trabajos con diversas universidades en temas de Calidad de la Educación Superior, en los Ministerios de Salud más que todo en la Educación y Desarrollo Profesional Permanente, y la formación de recursos humanos con enfoque de competencias. En esos campos del conocimiento, asesoró trabajos y realizó numerosas publicaciones, tanto en revistas nacionales e internacionales. Como profesora, facilitadora y coordinadora dictó más de 100 cursos. En universidades e instituciones nacionales y extranjeras asesoró más de 60 trabajos. Español, inglés, portugués y francés son los idiomas que habla, y en la actualidad pertenece a diversas instituciones científicas nacionales.

El 26 de octubre del año 2011, ingresó en la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia como Académica de Número con el trabajo de tesis: “Una aproximación a la definición de las competencias centrales que deben desarrollar los investigadores durante su formación."

Nancy Valera Morón ‘Premio Joven Sobresaliente 2012’ : “El voluntariado social no es cuestión de edad”



Cuando Nancy se refiere a que el servicio de voluntariado no es una cuestión de edad, busca aclarar el criterio común que erróneamente hace pensar que las mujeres, al llegar a la tercera edad, se dedican a esta actividad de ayuda al prójimo.

Y lo dice con la autoridad del conocimiento de causa que le brinda el hecho de haber dedicado su adolescencia y ahora su juventud a realizar labores solidarias, motivo por el cual recibió felicitaciones de la Unicef mediante su programa Unoy. Y hace poco fue distinguida en Tarija con el Premio Joven Sobresaliente 2012, en la categoría Contribución a la niñez, la Paz Mundial y los Derechos Humanos.

En su haber, por así llamarlo, figura también el reconocimiento del Rotary Club Grigotá por su apoyo constante en las campañas médicas en comunidades rurales, como animadora de los niños en las movilizaciones de fluorización y desparasitación.

El modelo
Reza un dicho común: las palabras conmueven y el ejemplo atrae. Este concepto se puede aplicar en el caso de Nancy, que tomó el modelo de acción de su familia.
Al mirar en retrospectiva a su infancia, confiesa: “siempre vi que mis abuelitos y mis padres dedicaban parte de su tiempo, regularmente, a otorgar ayuda a la gente que necesita apoyo. Esta herencia se transformó en mí en una especie de vocación”

Los primeros pasos
A partir de los 10 años de edad, cuando aún estaba en el colegio, Nancy encontraba satisfacción especial en los hogares de asistencia a los niños que dirige la congregación Don Bosco. Al cumplir 14 iba con sus amigas a dictar catequesis y llevarles frutas a los menores. Allí, en esas constantes visitas, conoció a dos sacerdotes que -otros ejemplos, así lo considera ahora- marcaron su vida en el servicio del voluntariado.
Se trata de los italianos Octavio Sabaddini y Claudio Piccinini.
“Me cautivó ese amor tan singular, inagotable puedo decir, que le brindaban a los chicos de los hogares Don Bosco y San Lorenzo”, cuenta entre otros temas.

Placer por ayudar
En las vacaciones escolares Nancy aumentaba su tarea de solidaridad.
Hoy evoca: “Mi mayor regalo era que mis padres me dieran permiso para visitar con mayor frecuencia a los niños de los hogares. Me encantaba disfrutar mi tiempo compartiendo con los niños. Compraba películas de cuentos infantiles y las mirábamos juntos. Sentía un placer singular en hacerlos reír, darles alimento, ayudar a las madrecitas a bañarlos, realmente esas actividades me llenaban de alegría”.
Así, desde que visitaba esos hogares, empezó a sustentar el criterio de que es mejor dar sin esperar recibir algo.

Institución
Luego ingresó a Interact y Rotaract Grigotá, que son programas juveniles que tiene el Rotary Club International. Ahí consolidó aquello de que es preciso ayudar sin aguardar recompensa. “Es que existe un lema rotario muy lindo que dice así: Dar de sí antes de pensar en sí. En síntesis, siempre uno debe estar dispuesto al servicio del prójimo y buscar por sobre todas las cosas el lado positivo en todo lo que se emprende, y de esta manera dar el máximo esfuerzo con la mejor voluntad.

En la mente y en el corazón
De esa trayectoria en el voluntariado durante su adolescencia guarda recuerdos y afectos de los hogares: Nidito, Fundación Síndrome de Down, Centro de Niños con Parálisis Cerebral, Tutelar, Renacer, Fortaleza, Don Bosco, Mano Amiga, Techo Pinardi y Cabildo de la Niñez.

Ámbito de operaciones
Nancy, hoy encargada regional de ventas cruzadas del Banco Bisa para Santa Cruz, Tarija y Trinidad, perteneció a las siguientes entidades:
• Unoy Bolivia. Es un programa de las Naciones Unidas para la juventud, que trabaja por la comprensión y paz mundial.
• Voluntarios Sin Frontera. Es una organización internacional de red de voluntarios.
• Fulieb. Es un programa del cual fue cofundadora. Tiene por objetivo impartir destrezas, conocimientos y valores a estudiantes de colegios fiscales y de convenio a través de su escuela de Líderes Emprendedores en Santa Cruz de la Sierra.
• Fue presidenta del (2007 - 2008) Rotaract Club Grigotá. Es una organización mundial sin fines de lucro conformada por jóvenes, hombres y mujeres, de 18 a 30 años de edad, que se dedican al servicio social a través de la realización de diferentes proyectos enfocados en salud, educación y medio ambiente; donde adquieren destrezas de liderazgo.
• Fue directora del Rotaract Grigotá del Proyecto Sillas de Ruedas, del 2007 al 2009.

Reconocimientos
• Felicitada por Naciones Unidas para la Niñez con su programa Unoy Bolivia en 1999.
• Del Rotary Grigotá, por su apoyo constante en las campañas médicas en áreas rurales y por promover la aplicación de los ideales de servicio en la niñez y juventud mediante principios éticos y morales.
Recuerdos
En el centro de niñas infractoras Renacer, que pertenecía a los hogares San Lorenzo, el sitio era como la cárcel del menor. Ahí llevaban a las chicas que habían cometido delitos o aquellas que eran abusadas.
Las historias de esas niñas eran realmente tristes. La mayoría había sufrido daños profundos en su vida y a tan corta edad. Con la sicóloga del centro realizábamos actividades de motivación para que olviden por un momento todo aquello que habían sufrido.

En los hogares Nidito Tutelar, el trabajo era con criaturas recién nacidas hasta los 3 años. Ahí lo que más se podía ayudar era en la hora de bañar a los bebés y darles de comer.

También ayudó en el centro Techo Pinardi, dedicado a los niños de la calle.

La distinción 2012
Por todo esto la Cámara Junior Bolivia distinguió a Nancy y a otros tres jóvenes más con el Premio Joven Bolivia 2012.
La ceremonia se realizó en el hotel Los Ceibos de Tarija.
Los reconocidos fueron: Nancy Valera Morón, en la categoría Contribución a la Niñez, la Paz Mundial y los Derechos Humanos.
Pablo Uriarte Robles: en Logros culturales.
José Antonio Chávez: en Servicio humanitario y voluntario.
Luis Enrique Llanos: en Innovación médica.

María Galindo: “He sido muy solitaria, y eso me ayudó a ser como quiero ser”

La activista y una de las líderes de mujeres creando abre las puertas de su casa. Cuenta cómo fue el alejamiento de su familia por su opción sexual y por su reconciliación luego de la muerte de dos hermanos. Confiesa que se hizo pasar por novicia para estudiar sicología



Texto: Marcelo Tedesqui Vargas | Fotos: Javier Mamani

Jueves, cinco de la madrugada, aún no ha amanecido y la calle está casi desierta. Hace frío, pero no tanto como en otras madrugadas paceñas. Se la ve llegar, camina con calma. Saluda e inmediatamente observa a su alrededor. Ve a una persona mayor, un funcionario de una clínica que barre la calle. ‘Mejor demos una vuelta, este doncito nos podría perjudicar, hay que esperar que se entre’, dice.

Una vuelta a la manzana y listo, el hombre ya no está y es el momento ideal. Ella ingresa a pie por una de las angostas veredas del túnel del Instituto Americano, en la zona de San Pedro de La Paz, descarga de su hombro una mochila y saca pintura en aerosol de color blanco. Entonces escribe sobre un fondo azul: “Las paredes son pizarras del pueblo”.

Lo hace rapidísimo, luego cruza al frente, mientras un policía medio dormido se percata de su presencia y sale de una caseta, a unos 50 metros. El hombre se frota los ojos, como para despertar de un mal sueño. La activista vuelve a apretar el botón de espray de pintura para dejar salir otro grafiti: “Mujer, para ser libre, ámate”.

El uniformado camina despacio, y aparentemente más que con el ánimo de interceptarla o detenerla, lo hace para leer qué fue lo que escribió, simplemente deja pasar el hecho, sin emitir reclamo ni comentario alguno.

Ella guarda el material utilizado y sale con una sonrisa. “Listo. A este lugar le hacía falta un mensaje nuestro”. Ambos grafitis llevan la firma de Mujeres Creando, y es que una de sus principales fundadoras, María Galindo, permitió que la revista Extra la acompañara en esta acción, que tiene el objetivo de enviar un mensaje a la Alcaldía de La Paz.

“El gobierno municipal invitó a grupos de jóvenes a pintar el túnel. Son buenos trabajos”, afirma. A las Mujeres Creando no las convocaron, pero tampoco habrían aceptado porque para ‘las changas’, como llama a sus compañeras, el grafiti “es un acto de desobediencia”.

Le da bronca que el gobierno municipal ‘legitime’ los grafitis, solamente cuando sus funcionarios contratan o invitan a quienes los pintan. Se queja porque desde la gestión de Juan del Granado la Alcaldía siguió la política de llenar los espacios, como túneles y distribuidores, que eran los que rápidamente tomaban los grafiteros y grafiteras. “Los frutillitas (guardias municipales) incluso agarraron a algún joven, lo obligaron a repintar y se generó toda una persecución por parte de la Alcaldía, queriendo meter incluso sanciones económicas. ¿Por qué permiso para unos y para otros no?, que se vayan al cuerno”.

Mira a sus acompañantes, un periodista y un fotógrafo, y los invita a su casa, que queda a unas cuatro cuadras del túnel. Es un edificio antiguo de cuatro pisos. Gradas, y más gradas. “Yo estoy acostumbrada a la subida, pero me cuesta cuando cargo una garrafa”.

Abre la puerta de su departamento. Ella y sus invitados atraviesan una sala donde está su computadora, principal instrumento de trabajo, para llegar a la cocina. Se pone un delantal y, mientras se inicia la conversación, lava el servicio que no tuvo tiempo de limpiar el día anterior, prepara jugo de naranja y sirve el café caliente, que acompaña con pan y queso.

Ahora escribe un libro sobre despatriarcalización, que se lo han pedido, y le servirá para sobrevivir, al menos un tiempo. Trabaja en el texto desde muy temprano, cinco o seis de la mañana, hasta el mediodía. A esa hora pasa por radio Deseo, que pertenece a Mujeres Creando, luego se va a la zona sur de la ciudad para acompañar a su padre a almorzar, y por la tarde programa reuniones. En estos días está ocupada con la organización de un encuentro de mujeres que se realizará en diciembre en La Paz. Su día termina como a las 22.00.

María se sienta después de varios minutos, y está dispuesta, en ese momento, a dejar de lado a la activista y a hablar con esta revista sobre su vida, pero en facetas que no muchas personas conocen.

LABORES . Hablando en radio Deseo , que pertenece a Mujeres Creando














El RECHAZO FAMILIAR

La relación con su familia fue muy dura, y admite que sufrió el rechazo de sus padres y de sus hermanos. “Han cuestionado, por supuesto, mi opción sexual y mi posición política. ¿No sé cuál de las dos cosas era más dominante?. Yo me revelé muy pronto y no acepté ningún tipo de cuestionamiento. Entonces, mi familia prácticamente ha roto conmigo y yo con ellos”.

Ella proviene de una familia de clase media-alta. “¿Qué tiene que hacer una mujer en ese ámbito?: casarse, no tiene nada más que hacer, según esos cánones. Puede ir a la universidad, distraerse un rato, pero tiene que casarse, tener guaguas y ser ama de casa y señora de fiestas. Para mí, esa vida me daba terror”.

María Galindo descubrió muy temprano su opción sexual. “Pero soy lesbiana pública desde los 25”, advierte. Asegura que los pasos que siguió para salir del clóset fueron parte de un proceso muy parecido al esclarecimiento sexual “de cualquier chango o changa adolescente. Ah, esta me gusta, este no. Así de simple. Pero obviamente, con el miedo y el pánico a la censura; bueno sí, en eso es diferente”.

Hace una pausa, y luego continúa. “Es diferente en el castigo social, en el miedo social, en el que te mete la sociedad. Yo he sido una persona muy solitaria, y eso me ayudó a ser como quiero ser. A mí me gusta mi soledad”.

El movimiento feminista que encabeza, aclara, no es exclusivo de lesbianas. Hay muchas que lo son y otras que no lo son. “Pero, la compañera que tiene problemas con eso no puede ser parte del grupo. Una homofóbica no puede ser ni de Mujeres Creando ni feminista, igual que una racista, que diga yo con las indias nada, no nada que ver”.

Hay muchos mitos alrededor de María Galindo, se decía, por ejemplo, que una empleada de su casa fue su primer amor. Ella responde que eso no es cierto. “Pero ellas fueron grandes amores, porque yo les debo y les tengo un cariño enorme. Esas chicas le dieron alegría a mi infancia y a mi juventud. Yo sé cocinar, y todo eso me lo han enseñado ellas. Yo hago pan y cocino muchas cosas gracias a ellas”.

MOMENTOS. Escribiendo un grafiti de Mujeres Creando en una de las paredes de la ciudad de La Paz



UN CAPÍTULO APARTE

Hace muchos años que está sola. “Mi pareja de toda la vida fue Julieta Paredes, pero con ella tuvimos una ruptura muy dura”, confiesa.

“A Julieta le dio alguna cosa rara tras la ruptura. Comenzó a cambiar muchas cosas, intentó formar otro grupo que no es Mujeres Creando. Se fue del movimiento, a raíz de nuestra separación. Ella siempre intentó decir que partió el movimiento y el movimiento no se partió. Las compañeras de toda la vida seguimos, salvo una que se tuvo que ir a vivir a España a trabajar porque su madre se murió y ella se endeudó. Ahora esa compañera trabaja para el Gobierno. Entonces, es eso lo que ha pasado”.

Está convencida de que su relación con Julieta es irreconciliable. “Personalmente, lo vivimos como un divorcio, no te divorcias para volverte a juntar”.

Y va más allá, cuando se le consulta de qué se arrepiente en su vida, esta es su respuesta: “Me habría gustado romper mi relación con Julieta mucho antes, porque ha sido muy tormentosa. Hemos estado 16 años juntas, estuve mucho tiempo aguantando cosas que no debería aguantar. Creo que he perdido mucho tiempo. No digo más porque no quisiera ofenderla”.

CERCA Y LEJOS DE LA IGLESIA

Egresó del Colegio Alemán e ingresó a la carrera de Ciencias de la Educación en la Universidad Mayor de San Andrés. “Allí me metí rápidamente a un pequeñísimo partido radical que era el que fundó Rafael Puente y Gregorio Lanza”.

Era un movimiento “medio clandestino” que incluso quería ser armado. “Era medio desastroso. Te diría que cuando conocí la izquierda por dentro me hice feminista en dos días”, advierte.

Las cosas se complicaron en ese momento. “La verdad es que yo tuve que escapar de mi casa por la ventana, porque mi familia era muy normal, pero muy tirana. Era muy estricta. Me lancé de la ventana a un patio contiguo y jamás volví a mi casa, me salí con lo puesto. Fue una mañana, al amanecer”.

En ese momento comenzó una etapa de muchísimo estudio en su vida, en la que la Iglesia católica apoyó su educación, aunque ella ha sido “completamente atea” toda su vida.

Al escapar de casa acudió y pidió ayuda a unas monjas en Villa Copacabana. “Las conocí porque hacían trabajo pastoral en un barrio donde yo trabajaba alfabetizando. Ellas tenían un internado, les pedí que me recibieran. Medio que querían, medio que no. Al final, me aceptaron y yo hice un montón de trabajos con ellas”.

La religiosa que accedió a su pedido sabía perfectamente que ella era atea. La obligaba a ir a la misa de las seis de la mañana, y a leer el Evangelio. Luego hacía labores de limpieza y desde las siete de la mañana ya estaba libre.

Vivió un tiempo en el internado, y después tuvo que salir del país porque el hostigamiento fue mucho más fuerte, “mezclado entre cosas vinculadas con el partido y mi familia, que estaba moviendo cables para presionar. Las monjas me ayudaron y me sacaron del país”.

Así se fue a Roma, porque era el único lugar donde las religiosas la podían sacar. “Ellas pertenecían a la orden de las Ursulinas italianas, tenían una casa generalicia allá y la dueña de la personería jurídica, con su tarjeta, que era de mucho poder en ese tiempo, me sacó del país. Estamos hablando de 1985, cuando Bolivia estaba superconvulsionada con la marcha por la vida”.

Se quedó en Roma cinco años, y se hizo pasar por postulante a monja para acceder a las mejores oportunidades. Ahorró $us 20.000 por trabajos realizados. Allá terminó la carrera de sicología, aunque a ella le interesaba la educación, pero esa carrera era muy eclesiástica y por eso no la siguió.

Estudió en una universidad “para curas y monjas”, porque la persona que la ayudó la inscribió como aspirante a novicia en esa universidad, “y yo nunca lo desmentí, porque ese estatus me permitía acceder a becas, moverme tranquilamente, no tener que dar explicaciones. Gran parte de mi formación me la dieron los curas, estudiaba Teología I,II y III y yo era atea”.

En el Vaticano, relata que se divirtió “como osa”, porque gracias a que hablaba inglés, español, alemán e italiano se consiguió “una pega en el ministerio más importante, que es el de Declaración de Santidad. Entonces, a esa oficina se presentaban carpetas de todo el mundo, hasta de la comunidad más pequeña que quería tener su santo”.

Su labor era traducir del italiano al castellano o viceversa, o al alemán “historias como la del tipo que tenía fiebre y veía a la Virgen en un pueblito. Para mí eran excentricidades, pero pagaban muy bien. Recuerdo que la oficina estaba en el mero Vaticano, muy cerca de la basílica”.

Admite que la Iglesia católica la formó, pero no tiene ningún agradecimiento, “porque yo he visto cómo esta le da mejor y mayor formación a los hombres y peor y mala formación a las mujeres. Ellas son las catequistas, ellos los teólogos. No le tengo ningún agradecimiento, reitero, porque además yo he pagado mis estudios con mucho trabajo”.

Sin maquillaje y por momentos emocionada al repasar parte de su vida



LA RECONCILIACIÓN

En la última década, la muerte se ha llevado a dos de los tres hermanos de la activista y hace apenas tres meses, a su madre.

Siete años atrás murió su hermana mayor, que tenía una cardiopatía congénita que acabó con su vida. “Me conmovió mucho, y fui a su funeral. Yo sabía cuánto amaba mi madre a mi hermana y fui para brindarle afecto y respaldo”, y entonces se generó un rencuentro relativo, porque ella (su mamá) los recibió.

Después de eso falleció su otro hermano, José Galindo, exministro de la Presidencia durante la gestión de Carlos Mesa. “Yo volví a ir, porque ese señor murió joven y en un accidente intempestivo. Acudí a darle apoyo a mi familia, que quedó no solamente destrozada, sino fulminada”.

Su hermana estuvo enferma desde que nació y de alguna manera todos sabían que su vida era muy frágil. “Pero, la muerte de ‘Pepe’, al ser tan trágica, me acercó más a mi familia. Dije, mi madre no se va a poder levantar y se van a morir en fila. Porque además, él era el hijo adorado”.

Tras el deceso de la ex autoridad gubernamental, María retornó a su casa y acompañó el luto de sus padres durante varios meses. “Después de eso, vino la decadencia de salud de mi madre, que falleció este año, en realidad hace tres meses. Yo estuve en todo el proceso. La vida es muy irónica, porque yo fui la que estuvo en la época mala, en la decadencia de esta familia. Mi madre se murió a mi lado, sujetándose de mi mano”.

Por todo eso, se siente muy en paz. “Creo que fue un regalo de la vida, es algo muy extraño. Mi papá ha reaccionado con un afecto muy grande. Me conmueve mucho, está completamente solo, es muy mayor y está intentando entender qué es lo que ha pasado, pero es tarde. Me conmueve mucho, y por eso lo apoyo mucho más”.

La semana en la que se realizó esta entrevista, María estuvo muy ocupada, entre un médico y otro, en busca de un diagnóstico y del mejor tratamiento para su papá, que se encuentra muy delicado.

Sin embargo, ella no descansa. Tiene proyectos que están retrasados, como una serie de televisión que no puede ni empezar. Este año dejó un programa de radio para acompañar a su madre, que ya se fue. Ahora le toca estar al lado de su ‘viejito’ y cuando cuenta que lo hace con mucho amor, basta con mirarla a los ojos para confirmar que definitivamente así es.



domingo, 11 de noviembre de 2012

Bartolinas buscan consolidar unidad de mujeres

Con la premisa de “consolidar la unidad de las mujeres campesinas a nivel nacional y continental”, fue inaugurado ayer, pasado el mediodía, en el Coliseo de la Coronilla el XIV Congreso Ordinario de la Confederación de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias “Bartolina Sisa”, con la presencia de las nueve federaciones departamentales.

El evento arrancó pasado al mediodía, sin la presencia del presidente Evo Morales, cuyos voceros no supieron explicar a más de 450 delegadas campesinas las razones del desplante.

“Las mujeres campesinas, que desde nuestros abuelos vivimos en altiplano, los valles y de las tierras bajas del oriente estamos convencidas que este Congreso tiene que hacer un análisis de la actual coyuntura política, para saber en qué dirección estamos avanzando y qué errores estamos cometiendo”, sostuvo Isabel Domínguez, secretaria ejecutiva de la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, de Cochabamba, encargada de organizar el evento sindical.

Con la formación, hasta mediodía de hoy, de la Policía Sindical y la Comisión de Poderes, instancia encargada de acreditar a las delegadas titulares, suplentes y adscritas de las nueve federaciones departamentales y cinco regionales, se prevé conformar esta noche el presídium y comisiones de trabajo: económica, social, orgánica, política, educativa, salud, coca, desarrollo productivo, tierra y territorio, gestión de proyecto.

Se estima que el trabajo de comisiones concluirá a primera hora del martes y que la reunión plenaria esa tarde aprobando las respectivas resoluciones. El evento sindical concluirá minutos después con la elección de las nuevas dirigentes de la Confederación de Mujeres Campesinas de Bolivia Bartolina Sisa, por los próximos dos años.

Entre las candidatas más sugeridas por las delegadas de base figuran la ejecutiva saliente Julia Ramos y la ejecutiva de la Federación de Cochabamba Isabel Domínguez. “Mientras no concluya el trabajo de las comisiones, no es todavía conveniente hablar de candidatos”, dijo Domínguez.


sábado, 10 de noviembre de 2012

Emma Violand, el rostro boliviano del Gobierno de Obama

Dedicó tres décadas de su vida a la enseñanza pública en el condado de Arlington, en Virginia, Estados Unidos, y esta semana ganó por segunda vez consecutiva un cargo en la Junta Escolar de esa jurisdicción luego del triunfo del Partido Demócrata en las elecciones del 6 de noviembre. Es, además, la primera mujer latina que ha ocupado ese puesto.

Emma Violand, nacida en Cochabamba, tiene además un doctorado en educación, área a la que le ha dedicado más de 30 años de su vida.

A propósito del inminente inicio de un nuevo ciclo en el cargo público, desde Estados Unidos contó a Página Siete cómo incursionó en la política de una de las potencias del mundo.

La emoción en su voz se nota ni bien se establece el contacto telefónico, y no desaparece mientras cuenta cómo su corazón -“que siempre será cochabambino”- ha vivido un remolino de emociones en las últimas horas.

“Han sido horas sin duda de mucha emoción. Hoy, a mis 68 años, y lo digo con orgullo que a esta edad, después de jubilarme como administradora de las escuelas públicas de Arlington, decidí hacer una campaña política para servir mejor a la educación”, dice.

Personas elegidas en cada distrito escolar conforman la Junta Escolar de un condado, en el que a su vez se elige al superintendente de las escuelas, que es el encargado de dirigir trabajos como la asignación de presupuestos y otras labores administrativas.

Ni una palabra en inglés

En esta etapa especial de su vida, Emma recuerda claramente pasajes que marcaron su niñez, como la pasión de su padre, Adalberto Violand, por la política.

Cuenta que su progenitor fue exiliado y recién años después su madre logró que ella junto a dos de sus hermanas fueran acogidas por familias de Estados Unidos.

A los 16 años y sin saber ni una palabra en inglés, Emma Violand llegó al país del norte para ayudar a una familia como niñera. A pesar de la dificultad con el idioma, logró graduarse de la secundaria en Virginia y ganó una beca para la Universidad de Radford, donde obtuvo un título de profesora de idiomas.

Fue entonces cuando hizo una práctica de enseñanza en las aulas y se dio cuenta de que educar le fascinaba. A los 21 años se casó pero enviudó al poco tiempo debido a que su esposo falleció en la Guerra de Vietman mientras ella realizaba su maestría en lenguas modernas y educación. Ésa fue una de las razones por las que retornó a Bolivia.

Pionera y educadora

Una vez en La Paz, trabajó en el Colegio San Andrew’s, se dedicó al voluntariado en la educación fiscal y se interesó por el área rural. Fundó, con otros educadores, la organización Un maestro más, que se encargaba de llevar profesores a zonas alejadas.

Posteriormente decidió regresar a Estados Unidos para cursar un doctorado en educación. Se casó nuevamente, tuvo dos hijos y se convirtió en la primera latina en ser maestra bilingüe de la educación pública en Arlington, en 1976.

Desde entonces se preocupó por la educación de los inmigrantes, creando programas que faciliten su educación además del aprendizaje del inglés, ya que en las escuelas de Arlington existe una población estudiantil que proviene de 105 países. Así logró convertirse en la primera administradora latina de las escuelas públicas en ese condado.

Los programas que impulsó, como el “inglés como segundo idioma” y el “secundario acelerado bilingüe”, marcaron una pauta en la educación estadounidense.

“Luego fundé la escuela Bolivia, hace más de 15 años ('), ya que la población boliviana en Virginia en la década de 1990 se incrementó ('). Posteriormente fundé otras organizaciones para ayudar a los estudiantes indocumentados a que asistan a la universidad; muchos de ellos son estudiantes bolivianos brillantes, de los mejores”, relata.

La política y el futuro

Luego de jubilarse en 2007 comprendió que los cambios no sólo se hacen en las escuelas, sino que se pueden gestar a través de leyes y la política. Fue entonces cuando al contar con el apoyo del entonces miembro de la Junta de Gobierno de Arlington, Wálter Tejada, y la comunidad demócrata ocupó por primera vez el cargo en la Junta Escolar en 2008.

Ese año fue protagonista de otro logro histórico, cuando ocupó el cargo de presidenta de la Junta Escolar en Arlington antes de las elecciones, las primeras que ganó Barack Obama en EEUU.

Una de sus metas para los próximos cuatro años es continuar con el trabajo hecho en la pasada gestión y centrar sus esfuerzos en reducir la deserción escolar dentro de la comunidad inmigrante. Además apunta a que los jóvenes logren el bachillerato bilingüe y obtengan facilidades en su ingreso a la universidad.

“Tenemos también que enfocarnos en proteger a la mujer inmigrante desde la salud, la educación y el trabajo. El hecho de tener una madre ejemplar me ayudó a ver lo importante que es que una mujer se prepare y se supere. Aquí podemos esperar que la próxima presidenta sea mujer, en cambio en Latinoamérica hay varias y eso es porque las mujeres latinas somos muy fuertes, como las Heroínas de la Coronilla. Así es, soy ‘llajtamasi’ y lo sigo siendo”, recalca con humor.