martes, 15 de noviembre de 2016

Alhambra Nievas, la española elegida mejor árbitra del mundo de rugby


En diciembre de 2006, España se despidió del prestigioso Seis Naciones. La World Rugby absorbió el formato femenino con una condición: establecer los mismos países que en el torneo masculino. La gran perjudicada fue España, que vio cómo una selección inferior como Italia se quedaba con su plaza. En aquel equipo estaba la que hoy es, 10 años después, la mejor árbitra del mundo.

Empezó tarde en eso del rugby, con 19 años, y en apenas cuatro se plantó en el último Seis Naciones de la selección. Su nombre, Alhambra Nievas, evidencia su lugar de nacimiento. Casi por accidente, empezó una aventura que dura 11 años, entre su etapa de jugadora y colegiada, mientras intentaba labrarse un futuro estudiando Ingeniera de Telecomunicaciones.

Nunca ha llegado a ejercer. El rugby le atrapó de por vida y cambió el balón oval por el silbato. «Tuve que elegir entre ser jugadora o árbitra, no conseguimos el ascenso a División de Honor con el equipo y me decidí por el arbitraje. No me he equivocado», comenta a este periódico. Y tanto, ya que desde el domingo, la única árbitra en España que vive del rugby, es la mejor del mundo. Así lo ha designado, el pasado domingo, la misma World Rugby que le apartó del Seis Naciones como jugadora.

«Jugamos contra Escocia el último partido, no conseguimos ninguna victoria. Recuerdo ese encuentro muy ajustado; la derrota fue muy dolorosa porque sabíamos que estaba todo en el aire». El año pasado se quedó a las puertas del premio, eclipsada por una superestrella del arbitraje como Nigel Owens, pero esta vez, Alhambra, junto al sudafricano Rasta Rasivhenge, lo ha logrado. «Para mí la nominación es un premio, pensaba que se lo iban a dar sólo a Rasta», confiesa.

La granadina regresó al Seis Naciones también por accidente. Una lesión de una compañera le permitió dirigir tres partidos en 2015, siendo su debut un Inglaterra- Francia. Este año también ha arbitrado en el torneo, aunque cualquier partido queda eclipsado por Río de Janeiro. El rugby, en su formato seven, volvía a los Juegos Olímpicos 92 años después. Australia, verdugo de España en cuartos de final, se alzó con la victoria con Alhambra como encargada de dirigir el encuentro. Una buena noticia para nuestro país, que tuvo a sus dos equipos en los Juegos Olímpicos y a su mejor colegiada en la final. «Que los dos equipos se clasificaran para los Juegos es el mayor hito del rugby español», afirma.

Tampoco pinta mal esta semana. Este martes recibirá la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo y el sábado será la primera mujer asistente en un Test Match. La cita, también histórica por celebrarse en territorio español, tendrá lugar en el estadio donostiarra de Anoeta, con un partido de primer nivel entre Estados Unidos y Tonga. Además de dirigir numerosos encuentros internacionales, arbitra en la División de Honor masculina y, aunque apenas ha sufrido incidencias, algunos aficionados y jugadores han heredado malas costumbres de otros deportes. «A veces he podido sufrir alguna situación poco respetuosa, pero son cosas puntuales, me siento muy respetada, aunque haya gente que busque el chascarrillo fácil».

Ahora, sólo el instinto maternal podría frenarle durante un tiempo. «Mi objetivo en la vida es ser una buena madre, no sé si en uno, dos o tres años». ¿Y hasta entonces, el Seis Naciones masculino? «Sería correr demasiado, hay que dar otros pasos previos». El siguiente paso ya se sabe: el primer Test match en español, en Anoeta, con la primera mujer asistente, y desde el domingo, la mejor árbitra del mundo.

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