viernes, 8 de febrero de 2013

Dirigente de Bartolina Sisa será embajadora en Ecuador



La dirigente indígena Rusena Maribel Santamaría Mamani se convirtió hoy en la primera mujer de la etnia aimara en ser nombrada embajadora de Bolivia y encabezará la representación diplomática en Ecuador.

El canciller David Choquehuanca, tomó juramento a la nueva embajadora, de 41 años y quien asumió el cargo ataviada con una pollera (falda), una manta de lana de vicuña y un bombín, la tradicional vestimenta de las "cholitas", las mujeres indígenas del altiplano boliviano.

La nueva embajadora es agrónoma y fue parte de la directiva de la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Indígenas, Originarias "Bartolina Sisa", uno de los sindicatos aliados del presidente Evo Morales.

Santamaría, que sucede en el cargo al músico Manuel Monroy Chazarreta, resaltó que asume la función en "un momento histórico" en la integración de ambos países, que son miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), el bloque Promovido por el presidente venezolano, Hugo Chávez.

El canciller Choquehuanca destacó, por su parte, que Santamaría es la primera mujer aimara que asume una representación diplomática de Bolivia en el exterior.

La "chola" boliviana, que hasta fines del siglo pasado fue relegada a trabajar de niñera, cocinera o comerciante de mercado, comenzó a asumir nuevos roles en ámbitos vetados para ellas durante décadas, como la política, la economía, el periodismo, el derecho y los deportes.

La primera parlamentaria ataviada "de pollera" en Bolivia fue Remedios Loza, una comunicadora indígena que a principios de la década de los noventa saltó de los micrófonos de una radio popular a la política para llegar al Congreso, en el que actualmente hay varias "cholitas" que son senadoras y diputadas.

Durante la gestión de Evo Morales, varias mujeres "de pollera" han sido ministras, pero además, otra fue gobernadora de la región sureña de Chuquisaca y actualmente la juez Cristina Mamani preside el Consejo de la Magistratura.

EFE

jueves, 7 de febrero de 2013

Alejandra Dorado detrás de los eventos

Hace dos años comenzó con Dorado Eventos, su empresa propia, desde entonces Alejandra Dorado, ha trabajado intensamente en la organización de distintos tipos de eventos en la ciudad. Una de las tareas más grandes que tiene a su cargo es la coronación de la Reina del Carnaval. En realidad viene haciendo esta labor desde 2011, cuando no sabía aún como se llamaría su empresa, pero ya tenía en mente abrirla. Le tocó coronar a la reina de 2011, Andrea Aliaga, en coordinación con la comparsa coronadora los Cambas Flojonazos, a quienes les está agradecida porque ellos la impulsaron y le ayudaron a poner nombre a su empresa. Este carnaval es el tercer año consecutivo que organiza la coronación, una actividad que moviliza a más de 200 personas en el show y requiere el control de un sinfín de detalles para que todo salga perfecto.

Trayectoria
Alejandra estudió Comunicación Social en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra y luego de graduarse le tocó ser la encargada de marketin allí mismo, explica que quizá con ese cargo le nació el interés y el gusto por la organización de eventos. Esta tendencia creció cuando posteriormente se desempeñó como encargada de eventos de Yanbal.

Aunque el campo de la comunicación es tan amplio, ella decidió que el de la organización de actividades sociales era lo suyo y para reforzar sus conocimientos decidió hacer una maestría en Marketing en Johnson and Wales University en Estados Unidos.

Desde su empresa, Alejandra trabaja en la organización de bodas, eventos empresariales y planea incursionar en actividades deportivas.
Sostiene que Santa Cruz es un mercado muy interesante para realizar este tipo de trabajo y que aunque existen varias empresas dedicadas a la misma actividad, el mercado alcanza para todos, pues es bastante amplio.

En este tiempo Alejandra se ha especializado en la organización de bodas, eventos empresariales y fiestas de exalumnos de promociones de colegios. Entre sus planes futuros está el de incursionar en la organización de eventos deportivos y trabajar para mejorar el clima laboral de las empresas.

De momento tiene una asistente a su cargo, pero de aquí a unos años espera que su empresa crezca y tenga departamentos especializados para cada tipo de evento, a cargo de profesionales.

Alejandra es mamá de dos niños, Fabio Andrés de 12 años y Micaela de cinco meses. Asegura que su trabajo le quita bastante tiempo, especialmente los fines de semana, pero cuando ve a sus hijos contentos y dormir tranquilos por la noche, se siente feliz, pues cree que todos los esfuerzos valen la pena, ya que su trabajo es para ellos.


Claudia Hinojosa: “transformar me da felicidad”

Con arte. Claudia, su madre y unas amigas comenzaron a diseñar joyas a pedido desde su casa, ahora tienen cuatro tiendas en Bolivia y exportan. La fábrica está en La Paz y en Santa Cruz hay dos sucursales

Redacción: Paura Rodríguez Leytón
Fotos: Jorge Uechi

Entrar en la joyería Rafaella Pitti es sumergirse en un mundo de bellos objetos, elaborados cuidadosamente a mano por artesanos bolivianos que emplean madera, textiles, piedras, cueros, hilos y otros materiales y los convierten en joyas al fundirlos con oro o plata. Todos son diseños exclusivos, creados por Claudia Hinojosa, que en esta oportunidad habla de la trayectoria de Rafaella Pitti.

¿Por qué el nombre de la joyería?
El nombre surgió por las personas que nos inspiraron a entrar en este mundo. Rafaella, en honor a una diseñadora de joyas italianas, que nos abrió su taller y nos brindó su amistad y todo el conocimiento de la joyería de su país, ella era una hermosa italiana, enérgica, que diseñaba sus propias joyas y nos motivó a perseguir nuestros propios sueños. Pitti, porque fue en Florencia que nos decidimos a incursionar en el mundo de la joyería y allá la familia Pitti ha tenido y sigue teniendo una gran influencia en nuestro trabajo.

Cuando comenzaron, ¿cómo era el mercado en Bolivia?
Hasta mediados de los años ochenta, el referente de la joyería boliviana era el ancestral estilo tiwanacota (preincaico) y la filigrana. En ese entonces, si se quería lucir una joya de estilo vanguardista se la tenía que buscar en un escaparate de importación. La reconocida calidad de la mano de obra de los joyeros bolivianos estaba orientada a la producción con ese estilo.
Rafaella Pitti nació como una propuesta renovadora. Quisimos romper paradigmas y probar con un nuevo estilo.

El estilo moderno que Rafaella Pitti impuso a sus diseños, a mediados de los 80, marcó un punto de inflexión en la tradición joyera nacional, que hasta entonces estaba caracterizado por la línea tiwanacota.

¿Cómo ve la joyería boliviana?
Desde entonces hubo un cambio muy importante y puedo decir orgullosa que Bolivia es considerado un país joyero. Afuera, el trabajo de nuestros artesanos es admirado, porque está hecho a mano y tiene muy buen acabado.

Además los joyeros se han profesionalizado y han recibido impulso estatal para capacitarse y crecer.

¿Qué significó su mamá, Rosario Hinojosa, para la empresa?
Mi mamá fue una mujer apasionada, emprendedora y visionaria. Ella fue un sólido pilar para el crecimiento de la empresa. Como diseñadora aportaba con arte en nuestras piezas. Su formación en el campo de las artes plásticas hacía que sus joyas sean diferentes. Rafaella Pitti le dio la oportunidad de expresar su talento creativo, promocionar el espíritu empresarial en las mujeres y desarrollar responsabilidad social en el sector. Todo esto fue sintetizado en el lindo reconocimiento póstumo que recibió en la Bienal Iberoamericana de Diseño, en 2012.

Era una mujer que amaba su familia sobre todas las cosas, inteligente, profunda y empática. Y luchadora, lo demostró así en su última batalla contra el cáncer.

¿Para quiénes diseña?
Para diferentes perfiles de mujeres. Tenemos joyas para bautizos, novios, matrimonios. Nos adaptamos a crear para todo tipo de mujer y distintos gustos.
Muchos de nuestros diseños son inspirados en Bolivia y su riquesa cultural. Nos inspiramos en diferentes regiones del país.

¿A las mujeres bolivianas les gusta más la plata o el oro?
Les gusta las dos cosas. Debido a la reciente escalada del precio del oro ahora se está vendiendo más plata, que da para hacer diseños más grandes.

¿Los hombres son compradores de joyas?
Si, el hombre boliviano es muy regalador. Tengo grandes clientes que siempre vienen buscando algo especial para sus mujeres e hijas.

¿Cuál ha sido el mejor momento de la empresa?
Un momento alto en la vida de la empresa fue la invitación que en 1997 recibió del Gobierno holandés para participar de un programa destinado a fortalecer las capacidades de joyerías de países del tercer mundo, para que luego puedan exportar a Europa. Así se abrió las puertas de ese exigente mercado. Otro muy emotivo fue cuando construimos nuestra primera tienda con mucho esfuerzo haciéndonos un préstamo bancario. Hoy esta tienda sigue siendo la más importante.

¿En qué momento está?
Rafaella Pitti está en un momento de madurez pero siempre nos mantenemos en una evolución constante, tenemos nuevos retos y sueños por cumplir.
Nuestra última incursión en cueros exóticos y carteras es la prueba de ello. Siempre tenemos nuevas sorpresas.

Cuéntemos de usted, ¿quién está detrás de la diseñadora?
Vengo de una familia grande y muy unida. Mi familia es lo más importante, tengo cuatro hijos ya universitarios, que espero algún día se hagan cargo de esta empresa, porque yo ya quiero estar más tranquila.

Mi pasión es el diseño y todo lo que tenga que ver con esto y quiero seguir haciéndolo. Transformar me da felicidad. Estoy en una etapa en la que quiero dedicarme a lo que me apasiona pero sin prisas, corriendo menos, viviendo el presente en armonia.

¿Su hermana Carla estuvo en Estados Unidos, cuál fue su experiencia?
Carla Hinojosa se sumó a Rafaella Pitti en 2003. Se trasladó a Washington, como parte de la estrategia global de la empresa. Con su espíritu empresarial y su creatividad estableció un nuevo modelo de negocio para la promoción y diversificación de las ventas, que se sigue empleando en varios paises. La aceptacion de nuestras joyas fue muy gratificante y después replicamos en Barbados, abriendo un espacio en la reconocida galería Tides Art Gallery.


Murió a los 98 años la artista boliviana Agnès, “pintora del paisaje de la vida”

“La vida es un paisaje. Dios nos ha dado todo para habitar en ese paisaje y seguirlo pintando, que es arreglar la vida”. Así ejemplificaba su obra vital la artista Agnès Ovando Sanz de Franck -pintora apasionada, prolífica y premiada- que falleció el 2 de febrero en Brasil. La noticia del deceso fue formalizada este miércoles mediante avisos negrelógicos que publica la familia de Ovando.

La artista falleció el pasado fin de semana en Río de Janeiro, donde radicó los últimos años junto a su hijo. Tenía 98 años. La obra de Ovando -diversa e indefinible- recibió numerosos premios entre ellos: el Gran Premio en pintura del Salón Murillo con su obra 'Peskha' ( 1966), Premio Especial del VII Salón de la UTO (Oruro, 1976) y Gran Premio del Salón Murillo al conjunto de su obra (LP, 1986).

Soy madre y francotiradora

El título parece el extremo de los extremos pero refleja una realidad. Al otro lado del mundo, en Siria, un país que está en guerra desde enero de 2011, vive una mujer que se llama Givara, madre y esposa de 37 años que decidió unirse al Ejército Libre de Siria en Alepo, como francotiradora. La mujer argumenta que esto lo hace por sus hijos.

“Al principio me dijeron que sería muy difícil para mí, como mujer, pelear. Pero yo les dije que no. Tengo hijos y no quiero verlos hechos pedazos. He matado a tres hombres”, comentó a la prensa la guerrillera. La historia de Givara es conmovedora, porque la guerra y su afán de proteger la prole, la han sacado a la calle a asesinar rebeldes.

¿Qué haríamos en las faldas de Givara? Respuesta rápida: lo que fuera, hasta daríamos la vida por nuestros hijos. Pero por varios motivos, nuestras Givaras están en otras guerras. ¿Dónde están las madres de los chicos de las rotondas? Bajo la sombra del árbol, mientras ellos mendigan en el sol. ¿Dónde están las Givaras de los niños que sufren lo indecible, abandonados en centros que ni sabemos que existen? ¿Y las Givaras que dieron a luz a los que limpian parabrisas? ¿Y por qué hay una madre que apalea a sus hijos? No hay respuesta.

Murió Agnés Franck a los 98 años

La artista boliviana Inés Clara Ovando de Franck, Agnés, nombrada “Mujer Emblemática” de la Historia de Bolivia en 2006, falleció en Brasil a los 98 años, informó ayer la prensa local. Según Efe, el fallecimiento de Agnés tuvo lugar el pasado sábado en Río de Janeiro, aunque no trascendió en Bolivia hasta ayer a raíz de la publicación de una esquela en prensa por parte de sus familiares. Las cenizas de la pintora, según su familia, serán trasladadas a la capital boliviana.

lunes, 4 de febrero de 2013

Las parisinas pueden oficialmente vestir pantalones en público

Las parisinas pueden ahora ponerse pantalones en la calle, aunque no lleven "las riendas de un caballo" o estén "al timón de una bicicleta", tras la anulación de una ley de hace más de 200 años que prohibía a las mujeres vestir esa prenda en público.

La prohibición a la población femenina de la Ciudad Luz de vestir pantalones en público ya no tiene ningún valor jurídico, tras la anulación de una vieja ordenanza municipal de la época de Napoleón, que aún estaba en vigor, señaló el lunes el ministerio de Asuntos de la Mujer.

La legislación, que databa del 7 de noviembre 1800 (el 16 Brumario) había provocado hace unos meses airados comentarios del senador Alain Houpert, que llamó la atención al ministerio sobre el texto, y pidió su anulación.

¿Cómo puede "aún estar en vigor" una ley que estipula que "toda mujer que quiera vestirse como un hombre debe presentarse a la Prefectura de policía para obtener la autorización" especial?, se indignó el senador.

Según esa ley, las mujeres vestidas con pantalones en público podían ser arrestadas por la policía francesa.

De acuerdo a esa ordenanza municipal, las habitantes de la ciudad de la moda debían pedir una autorización a la policía si querían "vestirse como hombres", salvo que estuvieran cabalgando, o en bicicleta.