lunes, 7 de septiembre de 2015

Video La Policía borró las imágenes de lo ocurrido con Andrea Aramayo la noche del 19 de agosto

Los secretos del éxito de la mujer de 91 años que trabaja en Silicon Valley

Imagínate que a los 91 años todavía sigues desempeñándote en el trabajo de tus sueños. Esto es exactamente lo que está haciendo Barbara Knickerbocker-Beskind, diseñadora y pionera en el campo de la terapia ocupacional que actualmente trabaja en Silicon Valley en la creación de productos para la población de adultos mayores.

Barbara le contó a la BBC cómo surgió su pasión por la invención.

Durante la Depresión no teníamos dinero para comprar nada, así que desde el principio todos tuvimos que aprender a aportar soluciones. Y así hacíamos de todo, excepto zapatos y lentes.

Mi padre fue uno de los primeros 100 hombres que trabajaron para el FBI, pero cuando yo tenía un año perdió su empleo y no tuvo trabajo durante siete años.

Nos mudamos con mi abuela, una mujer de 80 años a la que no le gustaban los niños. Nunca sonreía. Pero yo era muy feliz con mis padres.

Mi padre era un agudo observador de su ambiente y mi madre era muy creativa. Y yo seguí el ejemplo.

Como no teníamos dinero para comprar juguetes los hacíamos nosotros. Coloqué dos llantas de coche juntas para crear un caballo mecedor y aprendí mucho sobre gravedad porque me caí muchas veces.

A los 10 años supe que quería ser inventora, pero mi asesor vocacional en el colegio me dijo que en la escuela de ingeniería no aceptaban mujeres, así que me inscribí en economía del hogar.

Cuando me gradué en Artes Aplicadas y Diseño en la Escuela de Economía del Hogar de la Universidad de Syracuse en 1945, fui muy afortunada cuando me aceptaron en el programa de entrenamiento de Terapia Ocupacional (TO) del Ejército. Eso fue lo que realmente lanzó mi carrera.

En esa época las terapeutas ocupaciones utilizaban materiales de artesanía –curtiduría, telares y carpintería– para activar las manos y piernas de los pacientes que regresaban de la guerra.

Como terapeuta ocupacional en el ejército hubo muchas cosas que tuve que concebir porque eran únicas para las necesidades de cada paciente, tanto adaptar el equipo al paciente como adaptar los dispositivos a cada uno de ellos para hacerlos independientes y capaces de tomar una cuchara, tenedor o utensilio de escritura.

En ese entonces teníamos muchas epidemias de polio.

Recuerdo específicamente a uno de mis pacientes de polio: un comandante de vuelo que salió de Hickam Field en Hawái con un escuadrón de nueve aviones.

Se enfermó tan rápido que cuando llegó a la Base Aérea de Travis en Califronia, ya estaba paralizado.

Tuvieron que desatornillar el cinturón de seguridad para poder sacarlo. Y nunca volvió a caminar.

Trabajé con él, ayudándole a usar las órtesis en las piernas y diseñando un aparato para que pudiera pararse y trabajar en una mesa.

Era uno de muchos pacientes del Centro Médico del Ejército Walter Reed, donde estuve situada durante tres años.

Durante las epidemias de polio cualquier soldado o personal o dependiente de los cuerpos aéreos que viviera en al este de Mississipi llegaba allí.

Los que estaban al occidente de este punto eran tratados en el Hospital Letterman del Ejército en San Francisco.

Pionera

En 1966, cuando tenía 42 años, me retiré del Ejército como comandante y entré en la práctica privada. Fui la primera terapeuta ocupacional que hacía esto en Estados Unidos. Siempre fui una pionera.

Trabajé con niños con trastornos de aprendizaje. Quería desarrollar equipo que fuera atractivo para ellos pero también que los ayudara a mejorar su equilibrio.

Patenté una almohada inflable cuadrada, de unos 90 cm de altura, que se enrolla en el exterior para proteger a los niños cuando caen. La llamé "nave espacial".

Cuando me casé, a los 52 años, mi práctica privada floreció porque construimos un edificio separado para albergar, de un lado, la práctica de psicoterapia de mi entonces esposo y mi práctica de TO al otro lado.

En 1984 nos mudamos de Nueva Jersey a Vermont y me convertí en asesora del sistema escolar allí.

Traté de retirarse cinco veces –como TO, como practicante privada y como autora– pero nunca funcionó.

Regresé al colegio para convertirme en artista en 1997 y esto ha sido muy útil para los dibujos de mis invenciones.

En 2013, ví a David Kelley, el fundador de la firma de diseño IDEO, en el programa de TV 60 Minutos.

Cuando me di cuenta que aceptaba, y realmente respetaba, a gente con una variedad de antecedentes, pensé: "Tengo una experiencia de vida y habilidades de diseño muy singulares. Puedo ser de valor para su firma".

Entonces yo tenía 89 años.

Escribí una carta a máquina, la cual quizás captó su atención porque no suelen recibir mucha comunicación vía el correo ordinario. Pero sufro de degeneración macular así que no puedo usar computadoras.

Una semana después me llegó la respuesta. Estaban comenzando a diseñar implementos que pudieran ser útiles para la gente mayor, así que era un hecho fortuito que yo estuviera allí en ese momento.

Me invitaron a reunirme con unas cuantas personas. Cuando me senté en una mesa para cuatro en la cafetería, pensé: "Todo es muy agradable pero creí que habría algunas personas más".

Lo que yo no podía ver era que detrás de mi la sala se estaba llenando de gente, unos 30 0 35 diseñadores e ingenieros. De pronto, me presentaron como la conferencista.

Me paré y conté mi historia y respondí algunas preguntas muy interesantes.

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Diseño para gente real

IDEO es una firma de asesoría global de diseño e innovación fundada en 1991 por David Kelley, Bill Moggridge y Mike Nuttall

Steve Jobs fue uno de sus primeros clientes: IDEO diseñó el primer ratón para Apple

El enfoque de la firma para la aportación de soluciones es organizar equipos de gente con antecedentes muy diversos

Los diseños siempre comienzan con: ¿cómo se comporta la gente? Lo llaman "diseño centrado en el humano"

Después me convertí en asesora para equipos y para el diseño de productos y servicios para la gente mayor y la comunidad de baja visión.

Cada jueves camino tres calles hacia la estación de tren. Llego ya sea a la oficina de IDEO en Palo Alto o a la de San Fracisco como a las 10:00 de la mañana y a menudo me siento en el mismo sofá para que todos sepan dónde pueden encontrarme.

Entonces me organizan citas para discutir los proyectos en desarrollo para clientes.

La gente también se detiene a hablar sobre lo que está ocurriendo con varios proyectos: es un ambiente extremadamente colaborativo.

Me encanta trabajar en esta atmósfera. Quizás soy seis o siete décadas más vieja que algunas de las personas con quienes trabajo, y muchos de ellos tienen doctorados o maestrías. Y aunque yo no los tengo, me aceptan como igual.

Recurso sin explotar

Se respeta mi voz por lo que puedo aportar, por mi experiencia, por mi visión y por mi inventiva y mi naturaleza para aportar soluciones.

Por ejemplo, para un producto -que aún está en desarrollo- intentaban usar baterías. Pero esas baterías son pequeñísimas, como las que se utilizan en los aparatos auditivos y las manos mayores no pueden manipularlas fácilmente y los tiran o los pierden.

Mi punto era que era mejor recargar el producto durante la noche, cuando no está siendo utilizado.

Nadie espera que un joven se ponga en los zapatos de una persona anciana y sienta lo que ella siente.

Incluso yo, que estoy tan cerca de los asuntos que preocupan a los ancianos, me he quedado sorprendida y he aprendido de la gente con quien vivo en mi comunidad de jubilados.

iempre les digo: "Vengan y traiganme sus ideas de lo que necesitan".

Un caballero se me acercó recientemente y me dijo: "Barbara, necesito que inventes algo para mi. Camino lentamente con una andadera y no oigo bien, así que cuando alguien se me acerca por detrás y me da una palmada en la espalda siento que muero del susto. ¿Qué puedes hacer para ayudarme? ¿Quizás algo como un espejo?".

Yo pensé: "Bueno, eso es pan comido". Fue a la tienda de bicicletas, compré un espejo retrovisor, lo coloqué en su andadera y él está faliz.

Image copyright Barbara Knickerrocker Image caption Barbara colocó un espejo retrovisor en la andadera de un amigo.

Una señora dijo: "Los asideros de la ducha son resbalosos cuando tienen jabón en las manos. Necesitamos una superficie interior rugosa".

Cuando los analicé en detalle me di cuenta de que los asideros habían sido producidos para hombres de 90 kilos de peso con manos grandes. Necesitamos tres tamaños, y el menor debe ser un asidero pequeño para las pequeñas ancianas que tienen manos muy pequeñas.

A nivel personal, ya perdí mi visión central y no puedo ver los rostros de la gente.

Me gustaría tener una cámara con reconocimiento facial montada en unos anteojos de manera que si alguien se me acerca, la cámara pueda susurrarme al oído: "Es Gloria". De esta forma puedo saludar a la gente y no tener que esperar a que me digan quién es.

Si diseñas para los ancianos, debes preguntarles qué necesitan, no se los digas. No necesitamos bastones color rosa y cajas pequeñas para colocar nuestro medicamento. Necesitamos equipo funcional que nos haga más independientes, que nos mantenga seguros y satisfechos.

Creo que los ancianos son un recuerso sin explorar, y se debe buscar sus aportaciones.

No espero que todos disfruten trabajando como yo lo hago, pero si no tienes algo que te identifique de forma positiva, ya sea como la mejor tejedora o alguien que aún toca el piano hermosamente, pierdes tu identidad.

Y esta es mi identidad: estoy trabajando.

Es la gerente regional de la revista cosas Alejandra tiene una nueva meta

Sin duda más de una empresa sueña con trabajar junto a Alejandra Durán, pero la decisión ya está tomada, ella es la nueva gerente regional de la revista Cosas. Su profesionalismo, humildad y sencillez fueron las características para que esta gran empresa fije sus ojos en la dama, quien asume el cargo con mucha alegría y como un reto muy especial es su vida.

Tras anunciar la noticia sobre su nueva etapa laboral en Cosas, en las redes sociales, sus amigos y familiares la llenaron de felicitaciones demostrándole que ella es una persona muy querida y admirada por más de uno. "Desde pequeña mi papá, Juan Antonio Durán, nos recordaba a mi hermano menor y a mí que uno había venido a esta vida a dejar huellas positivas, y que la única manera de poder cosechar cariño y cosas positivas era sembrándolo, entonces cuando estábamos en algún lugar y no nos estábamos portando muy bien, papá nos decía “HQ” que significaba “Hágase Querer”, confesó Durán.

Su familia y el trabajo van de la mano. Había decidido, alejarse por un tiempo de su actividad profesional, para poder dedicarle tiempo a su familia, y pese a haber tenido muy tentadoras invitaciones laborales, se mantuvo firme en su decisión de dar tiempo de cantidad y calidad a sus hijos: Andrés (5) y Ana Fabia (2).

Pero la propuesta de Cosas llegó en el momento preciso y de la forma ideal, para lograr el sí de Alejandra.

Ella confiesa que con la revista tiene una bella amistad de varios años, ya que ha sido su cliente, y a raíz de esta relación laboral, desarrollaron una amistad muy especial con Carla Tejerina, su Directora. "Hemos tenido la oportunidad de viajar juntas y estando en PAT hicimos varias cosas juntas también, tenemos una misma visión de los medios de comunicación, y saber que cuento con todo su apoyo y confianza, para mí fue fundamental", finalizó Alejandra feliz por su trabajo.


"Yo soy mi primer amor" logra que las niñas le digan No a la violencia

El programa de prevención infantil contra la violencia "Yo soy mi primer amor", logró que las niñas se dieran cuenta de que pueden decirle No a la violencia, según una evaluación que realizaron las capacitadoras de esta iniciativa. Actualmente ya se llevan dos sesiones en Aldeas Infantiles SOS y se prevé retomarlas el sábado.

La encargada regional del programa, Ingrid Barrientos, manifestó que a través de las sesiones que se realizaron hasta la fecha, se notó un cambio positivo en las niñas, pues aprenden a autovalorarse, conocerse interiormente y saber de sus emociones.

"La evaluación de estas sesiones, es que las niñas han comprendido que son dueñas de su vida, estamos concienciando a las mujeres del mañana, para prevenir en el futuro por ejemplo noviazgos violentos, vamos viendo en las niñas un cambio positivo en sus actitudes, en su forma de verse", señaló Barrientos.

Indicó, que la escuela de padres también brinda sus frutos, porque a través de ellos se puede dar una educación mejor a las menores de tal modo que puedan crecer en un ambiente libre de violencia.

Barrientos, mencionó que dentro de Aldeas Infantiles SOS se trabaja con 75 niñas de diferentes edades, además de 34 madres y tías que asisten a la escuela de padres, se trabaja con dinámicas especiales porque solo serán cuatro sesiones con las infantes de esta institución.

"La nueva dinámica que hemos implementado, es hacer caritas de cartulina para poder detectar en las niñas emociones como alegría, tristeza, ira y el miedo, a veces vivimos detrás de una careta diciendo que todo está bien cuando por dentro uno está triste y no refleja sus sentimientos al exterior", dijo Barrientos.

La próxima sesión abierta se cumplirá el sábado 12 en los ambientes del colegio "Magdalena Postel", donde prevén contar con la participación de más de 200 niñas.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Bartolina Sisa Se reúnen en Pando para renovar su directorio

La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia –"Bartolina Sisa" (Cnmciob"BS")- renovará su directorio en el congreso nacional que se instalará este sábado en el municipio de Porvenir, del departamento de Pando.

El evento de la organización aliada al MAS se extenderá hasta el lunes, cuando se prevé la elección de las nuevas representantes de las "Bartolinas". Actualmente la secretaria Ejecutiva es Juanita Ancieta y no se descarta su reelección. La representante de la Federación de Mujeres Campesinas del Beni, Ruth Franco, informó que dependerá de su informe de gestión para que se quede. Por otro lado, se conoce que analizarán el escándalo del desfalco del Fondo Indígena./

Cochabamba tiene el mayor índice de feminicidios del país

Cochabamba encabeza la lista de los departamentos más violentos del país con un total de 21 feminicidios (datos de OPINIÓN), seguido de Santa Cruz con 13 y La Paz con 8. También se cometieron feminicidios en Potosí (5), Oruro (2) y Sucre (1), según el último informe del mes de agosto, del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM).

Al margen del monitoreo de los medios de comunicación, no existe un registro oficial y veraz sobre el número real de los casos de feminicidio. La Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) de Cochabamba tiene registrados 17 feminicidios hasta el 4 de septiembre, pero esto se debe a que esta unidad solo toma en cuenta los casos que su personal atendió y no los que otras unidades esclarecieron.

El director de la FELCV, coronel Alejandro pozo, informó que de enero a agosto de 2015 recibieron 3.533 denuncias de maltrato físico, psicológico, sexual y económico. Para colmo, los casos de feminicidio con sentencia apenas llegan al 2 por ciento .

Desde el año 2014, la Oficina Jurídica para la Mujer, la Defensoría del Pueblo, la Red contra la Violencia y otras instituciones civiles exigen que las autoridades de la Gobernación y de las alcaldías de Cochabamba cumplan la Ley 348 y aprueben una Ley de Declaratoria de Alerta ante la ola de violencia contra la mujer en la Llajta.

Sin embargo, las autoridades que en sus discursos prometen luchar contra este problema que ya es de salud pública, en los hechos han ido dilatando esta decisión.

La directora de la Oficina Jurídica para la Mujer, Julieta Montaño tiene una lectura muy crítica sobre los motivos por los que las autoridades están incurriendo en el delito de incumplimiento de deberes. “Es que no les interesa, porque sobre los hematomas y los cadáveres de las mujeres no pueden poner plaquetas con sus nombres para perpetuar sus obras”, dijo.

Julieta Montaño llegó recién de Ginebra a donde asistió a diferentes eventos de la ONU y la lucha contra la violencia hacia las mujeres y confesó estar indignada porque Bolivia, y en especial Cochabamba, son focos de alerta en el mundo por el maltrato a las mujeres, pero a las autoridades locales no se les mueve un pelo.

“No hay voluntad porque declarar alerta implica destinar recursos económicos, humanos y logísticos en atender un problema que ellos no consideran importante”, protestó.

Montaño admitió que la Ley 348 no ha logrado mermar los casos de maltrato hacia la mujer. Más bien, se ha advertido un recrudecimiento de todos los tipos de violencia y del feminicidio.

Cree que esto se debe a que los operadores de justicia han burocratizado y alargado los procesos. “Una denuncia por violencia dura lo mismo que un proceso penal común por accidente de tránsito o un atraco y eso no puede ser, las víctimas buscan respuestas inmediatas y la Ley 348 instruye celeridad”. Si bien hay que garantizar el debido proceso y se deben respetar las reglas, el personal es insuficiente en la Policía, en la Fiscalía, en los juzgados.

Se necesitan equipos especializados y eficientes, “no funcionarios puestos a dedo ni por favor político”.

DATOS SOBRE VIOLENCIA QUE ALARMAN

Cada 3 días matan a una mujer en Bolivia

Una mujer es víctima de feminicidio cada 3 días en Bolivia; en Argentina cada 31 horas, 15 por día en Brasil y casi 2.000 al año en México, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de estudios América Latina.
Medios reproducen violencia a la mujer

Los medios de comunicación informan de la violencia hacia la mujer y al usar un lenguaje sin enfoque de género y lleno de prejuicios fomentan la tolerancia hacia esa violencia. Siguen invisibilizando las razones de fondo y las encubren culpando al alcohol y a las mismas víctimas por su ropa o sus hábitos.
Callar ante violencia acaba en feminicidio

El director de la FELCV, coronel Alejandro Pozo, advirtió que callar ante el maltrato psicológico, físico, sexual o económico acaba en muerte. Denuncias a la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia al 4233133.
38 De cada 100 muertas, victimadas por pareja

De cada 100 mujeres asesinadas, 38 de ellas han sido victimadas por sus parejas o exparejas íntimas. Los asesinatos de mujeres en América Latina han impulsado leyes, pero el número de crímenes de género sigue siendo alto y son un problema de salud pública, según la Organización Panamericana de Salud.

Emiliana: “Con las 25 puñaladas a mi hija, me mataron a mí también”

Emiliana Quispe siempre tuvo que batallar para alcanzar cada victoria en sus 55 años de vida y ella misma se reconocía como una mujer fuerte, de temple, invencible. De largas trenzas negras, una amplia pollera qhochala y piel curtida, su presencia, a pesar de su baja estatura, impone la autoridad ganada a pulso por una mujer luchadora e incansable. Sin embargo, desde el 21 de agosto, cuando un hombre le arrebató a la penúltima de sus cinco hijos, Emiliana es otra.

“Estoy deshecha”, confiesa con los ojos llenos de lágrimas, mientras se desploma en una silla de plástico del puesto de internet que tiene en la casita que ocupa en Arocagua, a media cuadra de la parada del trufi 233. Viene de la misa de 9 días de su hija María Lizeth Carvajal Quispe sin poder creer aún que “su niña” ya no esté. Debe prepararse para liderar una marcha de mujeres que pedirá justicia por las calles de Cochabamba, pero aprovecha las dos horas que faltan para contar su tragedia.

Vestida de negro, Emiliana cierra los ojos y rememora. Todo comenzó hace cinco años cuando ella y su familia tomaron en anticrético unas habitaciones en la misma zona en la que hoy vive. El hijo de la dueña de casa era Johnny V.A., quien quedó prendado de María Lizeth desde que la vio.

“Un día yo viajé a Santa Cruz y mi pareja, el padrastro de mis hijos, salió a tomar. Al volver, lo pilló a Johnny saliendo del cuarto de mi hija María Lizeth que estaba muy resfriada y, según él, fue a verla para ver si necesitaba algo. Me contaron y yo me enojé, le reclamé a Johnny, le exigí que respete a mi hija y mi pareja le gritó también, pero su respuesta no me gustó, debía darme cuenta entonces lo peligroso que era”, llora.

El muchacho le advirtió al padrastro de María Lizeth: “Yo soy nervioso y si no fueras un viejo te respondería”. La atracción entre la joven y el hijo de la dueña de casa creció y Emiliana decidió enviar a María Lizeth con dos de sus hermanas a trabajar a la Argentina. “Ella soñaba con estudiar Medicina, yo podía ayudar con parte de los gastos, pero no con todo, por eso le pedí que vaya a trabajar para ahorrar un poco”. Ella lo hizo. Iba y venía constantemente.

“Mi hijita, tan trabajadora, me mandaba 300 dólares mensuales para construir una casita en un terreno que compramos. A fines de diciembre de 2014 me dijo que quería venirse, que se había cansado y retornó”. Apenas volvió, María Lizeth, con 24 años cumplidos, le dijo a su madre que seguía enamorada de Johnny y había decidido convivir con él.

“Mi corazón me decía no, le pedí que no lo haga, le conté que mientras ella estaba en Argentina Johnny golpeaba a su hermana de 15 años. Yo le dije que si le hacía eso a su hermana, también la pegaría a ella. Mi hija me respondió que él estaba cambiado y que ella nunca se dejaría tocar”.

Hace tres meses María Lizeth y Johnny se fueron a vivir juntos e instalaron un internet. Según los vecinos, él la golpeaba porque la celaba con el técnico que se encargaba del mantenimiento de las computadoras, pero ella jamás le contó a su familia lo que soportaba. “No sé por qué se calló, tal vez porque me detectaron diabetes y no quería preocuparme o porque él la tenía amenazada, no sé, pero se calló y terminó muerta”, dice llorando Emiliana.

El 21 de agosto, luego de comprar carne, María Lizeth fue asesinada con 25 puñaladas. Johnny V.A. fue visto por los vecinos tocando la puerta, presuntamente para tener una coartada, pero minutos más tarde abrió con su propia llave y pidió ayuda diciendo que entraron a robar al internet y que su esposa estaba herida. Empero, lo hallaron con sangre en las manos y huellas de arañazos de defensa en parte de su cuerpo. Fue enviado a la cárcel de El Abra, no sin antes desafiar a la familia de María Lizeth a probar que él la había matado.

Un sobrino le avisó a Emiliana que su hija se había convertido en otra mujer víctima de la violencia machista. “Sentí como si me hubieran echado un balde con agua helada, la llamé y no me contestaba, corrí pidiendo que todo fuera un error, pero mi hija ya estaba en la morgue”. Desde ese momento Emiliana vive como suspendida en el tiempo, respirando apenas.

“Cuando mi hija estaba en Argentina, yo senté a mi mesa a Johnny, le daba desayuno, almuerzo y cena, porque él vivía solo en un cuarto de la casa que ocupábamos. Su madre es dueña de un radiotaxi y se casó de nuevo. Él vivía solo, me daba pena y yo le daba de comer, nunca pensé que me iba a matar en vida quitándome a mi hijita”, le corren de nuevo las lágrimas por las mejillas.

Toda su vida Emiliana trabajó de sol a sol para mantener a sus cinco hijos. Trabajó como costurera, vendiendo sándwichs, humintas y chompas. Tuvo que lidiar con el abandono de los padres de sus hijos. Pero la batalla que ahora le toca enfrentar, ante la trágica muerte de María Lizeth, la ha devastado. “No puedo….si ella hubiera sufrido un accidente o enfermado, podría aceptar, pero que muera de esta forma no, su cuerpo estaba como un cernidor, no puedo aceptarlo”.

Emiliana dice que no deja de pensar un solo minuto en su hija. “Era tan alegre, sociable, se llevaba bien con todos y muy trabajadora, nunca pudo estrenar la casita que me ayudó a construir. Voy a ir donde sea para hallar justicia y ver a este hombre en la cárcel por 30 años”, se propone.

En la autopsia, los forenses descubrieron moretones en el cuerpo de la joven, causados por golpes propinados unos dos días antes de ser asesinada. “Me duele tanto no haberme dado cuenta de lo enfermo que estaba éste”, se lamenta Emiliana.

Su hija menor, de 16 años, dice que las golpizas que Johnny le propinaba a su propia hermana le dejaban moretones en el pecho, en las piernas, brazos, costillas. “Muchas veces yo le dije que lo denuncie, pero me respondía que si lo hacía, era capaz de matarla. Estamos deshechos, pero estamos sacando fuerzas por mi mamá, ella está muy mal, no duerme, no come”, cuenta.