lunes, 8 de agosto de 2011

“No tenemos poder real”

Hace 27 años surgió la Oficina Jurídica para la Mujer en Cochabamba con la finalidad de atender a las víctimas de violencia doméstica, además de incentivar la investigación y difusión de los derechos de la mujer.

Entre el grupo de mujeres profesionales que conformaron el primer cuerpo directivo se encontraba Julieta Montaño y quien hasta ahora sigue promoviendo el trabajo de su institución.

¿Qué cambios se han establecido en estos años de labor?

Debo mencionar que dentro el campo de los temas sociales los cambios son muy lentos, porque se trata de modificar la estructura mental que está enraizada desde hace miles de años.

En este campo Bolivia llegó tarde al cuestionamiento de los derechos de la mujer. Sin embargo en casi tres décadas de trabajo se ha llegado a percibir algunos cambios.

¿Cuáles son estos cambios?

Actualmente ya no es tan legítimo el tema de violencia a la mujer, ya hay un mínimo de censura social; ya somos testigos que la gente expresa el rechazo a conductas de agresión a las mujeres y niños.

De igual manera se ha avanzado en el aspecto normativo y se han creado otras instancias de protección.

En el ámbito internacional se ha avanzado más, por ejemplo: la creación de ONU Mujer. Esta es una instancia de alto nivel que de alguna manera representa el sentimiento colectivo.

¿Hablando con estadísticas?

Sólo se realiza un 10 por ciento de denuncias en casos de violencia. Las mujeres todavía se ven cohibidas de denunciar y es que aún no tienen confianza en las instituciones; sin embargo eso sólo se puede superar en el tema con el trabajo que realizamos.

¿Tenemos normas y leyes que respalden estas demandas?

En la mayoría de los casos no se cumplen. Un claro ejemplo es el tema de la participación femenina en los espacios de poder.

La idea era crear escenarios de participación para incorporar la sensibilidad de género, pero...

¿Pero qué es lo que falla?

Lamentablemente esto es una burla porque si bien nos dan el mismo número de participación política no contamos con las mismas cuotas de poder.

La capacidad de decisión que tiene el sector femenino es un adorno, al parecer este espacio es utilizado para dar trabajo a familiares, amigas o allegadas pero esas instancias, -por deficiencia de recursos humanos, económica y la falta de estructura institucional-, no cumple con su cometido.

Por lo general las mujeres que están en esos cargos son dóciles, tranquilas y sólo cumplen el mandato del poder patriarcal o sino son despedidas.

¿Cuáles son las políticas de la institución?

Trabajamos en el campo de la educación, la prevención y la transferencia de experiencias a las instituciones del Estado y a otras organizaciones que estuvieran interesadas en llevar adelante el trabajo pero al mismo tiempo desarrollamos propuestas.

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