jueves, 4 de agosto de 2016

Mujeres en los Juegos: un lento último paso hacia la igualdad total

Las cifras absolutas y porcentuales de participación femenina en los Juegos Olímpicos de Río serán muy similares a las registradas hace cuatro años en Londres, unos números próximos a la igualdad pero que no terminan de alcanzarla.

Según las previsiones del Comité Olímpico Internacional (COI), competirán en Río unas 4.700 mujeres (fueron 4.676 en Londres), que representarán alrededor de un 45 por ciento del total (44,2 por ciento hace cuatro años).

El programa de Río 2016 incluye 28 deportes, todos ellos con pruebas masculinas y femeninas. Habrá 306 pruebas de medalla, 161 de ellas masculinas, 136 femeninas y nueve mixtas, en tenis, bádminton e hípica.

Si los Juegos de Atlanta 1996 marcaron un hito al presentar por primera vez más de un tercio de participación femenina (34 por ciento frente al 28,8 por ciento de Barcelona 1992), desde Sydney 2000 el crecimiento porcentual se ha limitado al 2 por ciento en cada edición y parece que no llegará al 1 por ciento en Río.

El COI impone como requisito a los nuevos deportes que deseen entrar en el programa olímpico que ofrezcan igualdad de pruebas para hombres y mujeres, pero entre las disciplinas clásicas hay varias que desequilibran la balanza.

La lucha es el deporte olímpico menos paritario, con 13 pruebas masculinas y 4 femeninas, todas estas en la modalidad libre. La lucha grecorromana solo incluye competiciones para hombres.

El boxeo, pese a haber incorporado en los Juegos de Londres 2012 categorías femeninas, solo ofrece tres pesos para mujeres, frente a los 10 que especifica para los hombres.

En el mismo nivel de desigualdad figura el piragüismo. En aguas tranquilas hay ocho regatas masculinas y tres femeninas; en aguas bravas, tres y una. En total, 11-4 para los hombres.

El tiro (9-6), la vela (6-4) y el remo (8-6) y, en mínima medida, el atletismo (24-23) y la halterofilia (8-7) presentan ligeros desequilibrios por sexos en cuanto a número de pruebas.

El único deporte que ofrece más medallas a las mujeres que a los hombres es la natación: son el mismo número de pruebas en natación pura, en aguas abiertas, en waterpolo y en saltos, pero las dos medallas de sincronizada, dúos y equipos, están reservadas a las mujeres.

Los Juegos de Londres 2012 fueron los primeros en los que todos los equipos participantes, 204, contaron con mujeres en sus delegaciones. Arabia Saudí, Catar y Brunei pusieron fin al veto que habían impuesto hasta entonces a las atletas, un paso que sería definitivo.

Desde 2012 el COI ha reconocido a dos nuevos países, Kosovo y Sudán del Sur, que también incluirán a mujeres en sus equipos. Las habrá, igualmente, en el grupo de deportistas refugiados que competirá en Río bajo bandera olímpica.

Que en la delegación estadounidense hubiese más mujeres que hombres y que en el equipo español ganasen ellas más medallas que ellos (11-6) fueron otros datos reveladores de la participación femenina en los Juegos de Londres.

Missy Franklin, Lauren Jackson, Simone Biles, Lydia Ko, Catherine Ibargüen, Tamika Catchings, Serena Williams, Carolina Marín, Yana Kudryavtseva, Federica Pellegrini, Allyson Felix o Katie Ledecky son solo algunas de las mujeres llamadas a protagonizar grandes gestas en Río de Janeiro. Sus éxitos serán un buen reclamo para que, en próximas ediciones, se pueda por fin alcanzar la igualdad total.

martes, 2 de agosto de 2016

Mujeres violadas usan las redes para defenderse



Harta de ver en internet discusiones que culpabilizan a las mujeres violadas, la activista ucraniana Anastasia Melnychenko inició en las redes sociales una campaña contra el silencio sobre la violencia sexual en Ucrania y otras exrepúblicas soviéticas.

Al contar la brutal agresión que sufrió con el hashtag #Notengomiedodehablar en ucraniano y en ruso, esta militante de los derechos de las mujeres logró inspirar a cientos de víctimas a publicar su experiencia en las redes sociales.

Para muchas mujeres rusas, ucranianas, pero también armenias y azerbayanas, esta etiqueta, les permite evocar por primera vez el trauma de la agresión, agravado por el silencio sobre la violencia sexual que impera en sus países.

"Yo estaba en la escuela cuando sucedió. Un hombre joven me siguió hasta mi casa, me agarró por la chaqueta y deslizó sus manos por debajo de mi falda", contó Azia Bazdyrieva, crítica de arte.

"Yo tenía 19 años, él era un amigo de mi novio. Medía dos metros, era muy gordo y musculoso. La calle estaba totalmente vacía y tuve miedo de resistirme. Me violó", rememoró Valeria Bezlepkina, madre de cuatro niños.

Otra víctima se preguntó sobre si valía la pena hablar sobre la agresión.

"Yo tenía doce años, estaba en Bakú. Mi primo colocó sus manos en mis caderas y enseguida supe lo que iba a pasar", dijo por su parte Narmina Ajmedli, una estudiante de Azerbaiyán.

"Hoy, por primera vez en mi vida, me atrevo a decirlo en voz alta. No tengo miedo de hablar", reflexionó.

'Acusar a la víctima'

Esta etiqueta permitió abrir una brecha en la cultura del silencio que se impone a las víctimas de violación y les da por fin visibilidad, aseguró Anastasia Melnychenko.

"En nuestra sociedad acusar a la víctima es la norma", explicó a la AFP. "Es por esto que las mujeres guardan silencio frente al abuso. No hablan de estos incidentes con sus familias y con la policía porque tienen miedo de ser juzgadas".

Por ejemplo en Rusia, la cámara civil, que agrupa a representantes de la sociedad civil, le ha pedido a las mujeres víctimas de violación no extralimitarse en el ejercicio de la legítima defensa, bajo pena de ser perseguidas.

"Por ejemplo, si un hombre viola a una mujer y ella lo mata, la justicia debe actuar porque el hombre no ponía su vida en peligro", declaró el martes uno de sus responsables, Anton Tsvetkov.

Para la abogada ucraniana Anna Sayenko, "a menudo la violencia sexual es desacreditada".

En Ucrania, un país con 45 millones de habitantes, solo hay registradas 320 denunciantes por violación o intento de violación.

Para la asociación La Strada Ukraine, que lucha por los derechos de las mujeres, esta cifra no refleja la realidad del problema.

"Antes de cualquier cosa, hay que decirles a las mujeres que lo primero que tienen que hacer es contactar con la policía, destacó Anna Sayenko, miembro de la ONG.

'Valientes pioneras'

La psicóloga Alevtyna Shevchenko afirmó que el que haya tantas mujeres que cuenten sus experiencias en las redes sociales genera un marco como de terapia de grupo para impulsar a quienes todavía guardan silencio a denunciar las agresiones.

"La violencia quiere el silencio y el secretismo", aseguró. "Admitir en voz alta que el problema existe ya es un primer paso para la resolución. No hay otros medios", indicó la profesional.

Pero la etiqueta #Notengomiedodehablar no sólo ha suscitado reacciones positivas: muchos internautas, la gran mayoría de ellos hombres, han criticado los mensajes como actos de "exhibicionismo", "estriptis público" e incluso los ha califico de "festival de pornografía"

Muchas mujeres también han expresado su molestia y también han confesado un cambio de actitud.

"Al principio, me sentía un poco incómoda con este hashtag", escribió una mujer de unos 40 años a Narmina, la estudiante que contó la agresión que sufrió.

"Pero es justo que la terrible realidad de la relación que hay entre los hombres y las mujeres sea hecha pública. Está bien que hayas escrito esto", admitió.

Para Anastasia Melnychenko, esta etiqueta tuvo el gran mérito de crear un debato sobre un tema largamente callado.

"El debate público es un gran avance para nuestra sociedad", destacó. "Gracias a estas valientes pioneras, otras mujeres se dieron cuenta de que no estaban solas y obtuvieron más apoyo que el que esperaban tener", señaló.

Solo el 2,5% de los funcionarios públicos cuentan con su certificado de no violencia contra la mujer

El 31 de octubre vence el plazo para que los servidores públicos de todo el país presenten el certificado de no violencia que acredita que no figuran en el registro de personas que hubieran sido condenadas por violencia intrafamiliar.

De mayo a la fecha, "sólo cinco mil de los cerca de 200 mil funcionarios públicos tramitaron su certificado", informó a ANF Ana María Rojas, abogada del Sistema Integral Plurinacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia (Sipasse).

El artículo 11 de la Ley 348 establece que el Sipasse es la instancia responsable de "…emitir certificaciones sobre antecedentes de los agresores, denuncias, actuación de servidoras y servidores públicos, y sobre todo información que pueda servir para la prevención, atención, protección y sanción" de la violencia contra la mujer.

Asimismo, el artículo 13 de la norma instituye que "para el acceso a un cargo público de cualquier Órgano del Estado o nivel de administración, sea mediante elección, designación, nombramiento o contratación, además de las previstas por Ley, se considerará como un requisito inexcusable el no contar con antecedentes de violencia ejercida contra una mujer o cualquier miembro de su familia, que tenga sentencia ejecutoriada en calidad de cosa juzgada".

Para la emisión del certificado de antecedentes de violencia "se consulta la base de datos del Registro de Antecedentes Penales (REGAP) del Órgano Judicial que reúne información relativa a sentencias ejecutoriadas, declaratoria en rebeldía y suspensión condicional del proceso, antecedentes esenciales para verificar si el funcionario público cometió en algún momento un hecho de violencia de género", explicó Rojas.

Para tramitar el certificado se debe "presentar una fotocopia del carnet de identidad y realizar dos depósitos bancarios, uno de 25 bolivianos para cubrir los costos operativos del Órgano Judicial y, el otro, de 10 bolivianos para los costos administrativos del Ministerio de Justicia".

Rojas reiteró que las personas con antecedentes penales por violencia de género, no podrán acceder a ningún cargo público.

Quienes actualmente se desempeñan en un cargo del sistema público tienen plazo hasta el 31 de octubre para presentar sus antecedentes. "Como ente rector, el Ministerio de Justicia ha fijado ese cronograma y cada institución estatale tiene la obligación de solicitar la certificación", puntualizó.

La máxima sanción en caso de cursar antecedentes penales es la destitución del cargo, "aunque hasta la fecha no se ha discutido y aprobado la normativa interna y las sanciones que se impondrán a quienes no cumplen los plazos señalados para este primer registro de antecedentes de violencia en la familia" recordó Rojas.

A partir del lanzamiento del programa de certificación, todas las instituciones públicas debieron notificar al personal su responsabilidad de tramitar su certificado de no violencia.

"Antes del 31 de octubre se emitirá una normativa interna que incluirá sanciones a quienes no hubieran tramitado su certificado, en primera instancia una llamada de atención", anunció Rojas.

Sólo 5 mil de 200 mil funcionarios públicos tramitaron su certificado de no violencia contra la mujer

El 31 de octubre vence el plazo para que los servidores públicos de todo el país presenten el certificado de no violencia que acredita que no figuran en el registro de personas que hubieran sido condenadas por violencia intrafamiliar.

De mayo a la fecha, "sólo cinco mil de los cerca de 200 mil funcionarios públicos tramitaron su certificado", informó a ANF Ana María Rojas, abogada del Sistema Integral Plurinacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia (SIPASSE).

El artículo 11 de la Ley 348 establece que el SIPASSE es la instancia responsable de "…emitir certificaciones sobre antecedentes de los agresores, denuncias, actuación de servidoras y servidores públicos, y sobre todo información que pueda servir para la prevención, atención, protección y sanción" de la violencia contra la mujer.

Asimismo, el artículo 13 de la norma instituye que "para el acceso a un cargo público de cualquier Órgano del Estado o nivel de administración, sea mediante elección, designación, nombramiento o contratación, además de las previstas por Ley, se considerará como un requisito inexcusable el no contar con antecedentes de violencia ejercida contra una mujer o cualquier miembro de su familia, que tenga sentencia ejecutoriada en calidad de cosa juzgada".

Para la emisión del certificado de antecedentes de violencia "se consulta la base de datos del Registro de Antecedentes Penales (REGAP) del Órgano Judicial que reúne información relativa a sentencias ejecutoriadas, declaratoria en rebeldía y suspensión condicional del proceso, antecedentes esenciales para verificar si el funcionario público cometió en algún momento un hecho de violencia de género", explicó Rojas.

Para tramitar el certificado se debe "presentar una fotocopia del carnet de identidad y realizar dos depósitos bancarios, uno de 25 bolivianos para cubrir los costos operativos del Órgano Judicial y, el otro, de 10 bolivianos para los costos administrativos del Ministerio de Justicia".

Rojas reiteró que las personas con antecedentes penales por violencia de género, no podrán acceder a ningún cargo público.

Quienes actualmente se desempeñan en un cargo del sistema público tienen plazo hasta el 31 de octubre para presentar sus antecedentes. "Como ente rector, el Ministerio de Justicia ha fijado ese cronograma y cada institución estatale tiene la obligación de solicitar la certificación", puntualizó.

La máxima sanción en caso de cursar antecedentes penales es la destitución del cargo, "aunque hasta la fecha no se ha discutido y aprobado la normativa interna y las sanciones que se impondrán a quienes no cumplen los plazos señalados para este primer registro de antecedentes de violencia en la familia" recordó Rojas.

A partir del lanzamiento del programa de certificación, todas las instituciones públicas debieron notificar al personal su responsabilidad de tramitar su certificado de no violencia.

"Antes del 31 de octubre se emitirá una normativa interna que incluirá sanciones a quienes no hubieran tramitado su certificado, en primera instancia una llamada de atención", anunció Rojas.

lunes, 1 de agosto de 2016

El 98% de las mujeres en Somalia sufre ablación

El 98 por ciento de las mujeres y niñas en Somalia, la tasa más alta en todo el mundo han sufrido ablación genital femenina, ya que esta sigue siendo una práctica cultural "universal" en el país, alertó este lunes la Unicef.

En el informe "Análisis de la situación de los niños en Somalia 2016" presentado hoy en Mogadiscio (Somalia), Unicef alerta de que este conflictivo país del Cuerno de África es uno de los menos seguros en el mundo para los menores. Se cree que durante el año pasado sufrieron más de 2.000 violaciones graves.

A pesar de los esfuerzos para frenar la ablación por parte de sanitarios, grupos civiles, clero y agencias de ayuda, esta práctica sigue siendo habitual y supone un importante riesgo para la salud de todas las jóvenes somalís, advirtió el informe.

Además, los matrimonios infantiles siguen siendo una práctica habitual en Somalia, donde las autoridades y líderes religiosos no priorizan la protección de las señoritas y cerca de la mitad de los matrimonios se produce con menores de 18 años, denunció Unicef.

Esto se debe, entre otros factores, a la pobreza sistemática, la escasa escolarización, los altos niveles de mortalidad y el largo conflicto armado que azota el país.

"El futuro de la mayoría de las niñas en Somalia puede ser desolador. Nuestras leyes les pueden dar derechos y garantizar la igualdad hasta cierto punto, pero en la práctica todos sabemos que sus derechos son violados con frecuencia", lamentó la ministra de la Mujer, Zahra Samatar, quien prometió que su Gobierno desarrollará un plan para ofrecer un futuro a mujeres y niñas.

Somalia también tiene una de las tasas de mortalidad infantil más altas del mundo, ya que uno de cada siete niños no llega a su quinto cumpleaños y más de 300.000 menores de cinco años sufren malnutrición aguda.

El informe también alerta de los bajos niveles de escolarización en el país, donde más de la mitad de los niños no acuden al colegio. "Los niños menores de 18 años suponen más de la mitad de la población y necesitan ser el centro de la agenda humanitaria y de desarrollo", aseguró el representante de Unicef en Somalia, Steven Lauwerier.

Junto a los niños, las mujeres somalís también afrontan problemas sanitarios graves: cada tres horas muere una mujer por complicaciones relacionadas con el embarazo, apuntó el informe.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, caudillos tribales y bandas de delincuentes armados.

Se registra un feminicidio por mes durante el 2016 en Tarija



El índice de asesinatos de mujeres alcanza niveles alarmantes en Tarija, ya que en los últimos tres años se han registrado 16 casos, el 2015 se tuvo seis feminicidios, tres más que en 2014. En 2016 lo que preocupa es que en siete meses sucedieron siete hechos.

La mayor parte de los crímenes no se han resuelto, y por más discursos que se pronuncien, los números son fríos y desnudan una realidad muy preocupante que se recrudece.

El fiscal del departamento, Gilbert Muñoz, indicó que dos de los casos de feminicidio se encuentran en etapa de juicio, tres en etapa preparatoria y uno está en investigación preliminar y otro con una salida alternativa, como un proceso abreviado (el feminicida confesó su delito y se acogió a un juicio abreviado).

“Es alarmante lo que sucede en el departamento de Tarija, los índices de violencia se traducen con mayor intensidad en el feminicidio, justamente en un sector vulnerable de la sociedad”, dijo.

El hecho más reciente es el que sucedió el domingo 24 de julio, alrededor de las cinco de la mañana, cuando un joven se encontraba con su concubina retirándose de una fiesta en aparente estado de ebriedad, en un momento la mujer quedó unos metros delante de su pareja, caminando por las barandas de un puente, en ese momento pasó un coche con bastante velocidad, la asustó y cayó abajo.

En la audiencia de medidas cautelares, el juez mixto del municipio de El Valle de la Concepción, tras realizar la valoración necesaria de los hechos, determinó enviar al penal de Morros Blancos preventivamente al joven, quien está imputado de feminicidio a su pareja. En la investigación se encontró que había pruebas suficientes para demostrar la autoría del procesado.

En otro de los casos emblemáticos que se suscitó en el departamento, está el que sucedió en el hotel Los Ceibos, el proceso se encuentra en la etapa de acusación por el delito de feminicidio y se espera en los próximos meses se dilucide la situación del imputado, quien era pareja de la mujer que cayó del tercer piso de esa edificación.

Además de ello, se cuenta con otro hecho que fue denominado por el Ministerio Público como el caso Solano, en el que una joven falleció tras ser arrastrada por su pareja y luego de varios días en terapia intensiva la misma falleció y se espera que se realice el juicio oral, público y contradictorio.

La ley 348

La autoridad cree que la Ley 348, que garantiza a las mujeres una vida libre de violencia, ha ido visibilizando una realidad que el país vivía desde hace décadas, pero que estaba escondida detrás de tipos penales genéricos.

Antes de la aprobación de la Ley 348, cuando un hombre asesinaba a su esposa o pareja, argumentaba infidelidad, celos, traiciones y justificaba su delito diciendo que fue cometido “en defensa de su honor”. Entonces era procesado ante la justicia por el delito de homicidio en emoción violenta y se beneficiaba con una sentencia de entre 4 y 6 años de cárcel, de los cuales solo cumplía la mitad por buena conducta y otras bondades de las leyes.

“El feminicidio no era un tipo penal entonces y por ende, era invisible. Viendo las estadísticas así, en el cuadro comparativo, pareciera que los feminicidios se incrementaron, pero creo que lo que está pasando es que este flagelo se está haciendo cada año más visible”, añadió, Ramiro Callpa, abogado penalista.

Según esta norma, el feminicidio es el asesinato de una mujer por el desprecio a su condición de mujer o por desafiar los roles establecidos por una sociedad patriarcal que la ve como un ser inferior, por haber nacido como tal.

El artículo 252 bis del Código Penal sanciona con 30 años de cárcel, sin derecho a indulto, a quien mate a una mujer en estas circunstancias:

Cuando el autor sea o haya sido cónyuge o pareja de la víctima.

Cuando la víctima se haya negado a tener una relación sentimental con el autor.

Cuando la matan por estar embarazada.

Cuando es asesinada por su jefe o una persona de la cual depende.

Cuando ella está en situación de vulnerabilidad.

Cuando antes del crimen la mujer fue víctima de otros tipos de violencia del mismo agresor.

Cuando la muerte está precedida de una violación sexual.

Cuando se relacione con delitos de trata y tráfico o sea fruto de ritos, desafíos grupales y prácticas culturales.

Hillary Clinton, la primera mujer en ir detrás de la Casa Blanca


POSIBILIDADES

Clinton, de 68 años, no tiene todas las de ganar. La posibilidad de que, tras su derrota en 2008 ante Barack Obama, su segunda intentona a la Casa Blanca vuelva a fracasar se ha convertido en algo real.

Filadelfia es un lugar evocador en Estados Unidos. Allí se proclamó en 1776 la independencia de la potencia colonial con el repique de la Liberty Bell, la Campana de la Libertad. Doscientos cuarenta años después, la metrópolis de la costa oeste volvió a hacer historia: por primera vez, una mujer es enviada por uno de los grandes partidos del país a luchar por la Casa Blanca.

Hillary Clinton está llamada a convertirse en la presidenta número 45 de Estados Unidos. O al menos, eso es lo que quieren la mayoría de los más de 4.700 delegados de la Convención Nacional Demócrata. Frente a ella, en la tribuna republicana, está el ambiguo Donald Trump. Hace un año, probablemente ninguna casa de apuestas habría previsto un duelo semejante.

Por un lado, la experimentada profesional de la política, airosa en todas las tormentas, avalada como secretaria de Estado, pulida como primera dama y endurecida como senadora de Nueva York cuando la ciudad pasó por su peor momento. Por otro, el clown político, sin visión, sin una formación en profundidad, sin una red activa.

Sin embargo, hace tiempo que cambiaron las tornas y los últimos sondeos muestran que la popularidad de Trump se ha recuperado. El republicano incluso tomó la delantera tras su escenificada nominación en Cleveland. Según el gurú de los investigadores de opinión Nate Silver, habría una probabilidad del 57 por ciento de que Trump venciera si las elecciones se celebraran ahora.

La situación podría revertirse tras la Convención Nacional Demócrata. En ella, el mensaje que transmitió Clinton fue claro: "Debemos estar todos juntos, negros y blancos, discapacitados o no, viejos y jóvenes". Con una cuidada coreografía en la que destacaron la música, el deporte y el "showbusiness", la convención se convirtió en un mediático espectáculo. Muchos, aunque no todos, se unieron en pos del objetivo común que entre otros formuló el tozudo rival de Clinton Bernie Sanders: "Donald Trump no puede acabar siendo presidente".

Clinton hizo subir a la palestra a muchos simpatizantes, entre ellos Michelle Obama y su marido, Bill. "En la primavera de 1971 conocí a una chica. Supe que no era una más", dijo Bill Clinton durante su discurso de la noche del martes, que acabó siendo casi una declaración de amor. Contar cómo se conocieron mostraba a la Hillary Clinton más humana, no sólo a la fría calculadora.

También los bomberos que acabaron sufriendo pulmonías tras su intervención en los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, las madres de víctimas de la violencia policial o las víctimas de violaciones que pedían abortar contaron muchas cosas positivas de Clinton y su lado humano. "Mantiene vivo el sueño americano", resumió su colega de la época de senadora Chuck Schumer.

Pero lo cierto es que Clinton, de 68 años, no tiene todas las de ganar. La posibilidad de que, tras su derrota en 2008 ante Barack Obama, su segunda intentona a la Casa Blanca vuelva a fracasar se ha convertido en una posibilidad real.

Hasta ahora, la política no había cometido muchos errores en las primarias. Uno de los mayores fue infravalorar a su rival interno, Bernie Sanders, y después frenarlo con métodos que rozan la frontera de lo moral. Tuvo que pelear literalmente hasta el último minuto de la convención para asegurarse su victoria. La presidenta y aliada de Clinton, Debbie Wasserman Schultz, se quedó en la estacada.

Todavía el mismo día de la votación se luchaba a puerta cerrada para intentar que Sanders dejara atrás su actitud beligerante. Al final, el senador de Vermont instó al pleno del partido al término del "roll call" a que Clinton fuera nominada por aclamación. Los delegados gritaron, la batalla había sido sofocada y Sanders volvió a tener su momento. Y Clinton evitó al menos oficialmente y para los anales un voto dividido.

Pero los partidarios de Sanders no quieren saber nada de acuerdos en la trastienda. "Esto es desobediencia civil", afirmaba Deane Evans, de Washington, mientras decenas de delegados bloqueaban el centro de prensa de la convención. La política de Sanders atrajo a cientos de miles de jóvenes americanos rebeldes a los que Clinton no ha conseguido llegar.

Los más escépticos entre los demócratas, como el cineasta Michael Moore, creen que con todo muchos apoyarán a Clinton. "Pero les falta el entusiasmo para atraer a otros cuatro o cinco más", declaró Moore. Clinton, la fría y calculadora mujer de carrera, parece difícilmente capaz de desatar lo que hace ocho años se llamó "efecto Obama": una especie de excitación entre el electorado joven. Para emociones, en la campaña electoral 2016 ya están las filas de Donald Trump.

Chelsea: Serena, discreta y fiel

Serena, discreta y fiel, Chelsea Clinton tenía sólo dos años cuando hizo campaña por primera vez con su padre Bill para la gobernación de Arkansas, un tierno respaldo que ha mantenido durante su adolescencia y edad adulta hasta convertirse en un pilar clave para su madre, Hillary.
Ya en 2008 presentó a su progenitora como una "heroína" en la convención demócrata de la que salió elegido como candidato presidencial el entonces joven senador Barack Obama.

Nacida el 27 de febrero de 1980 en Little Rock, Arkansas, Chelsea ha sido desde el principio de su existencia lo más importante para sus atareados padres y muchos han querido ver en la única hija de los Clinton a una futura presidenta, aunque Chelsea prefiere el trabajo humanitario de la fundación familiar.

"Descrita como un "guía espiritual" por su personalidad pausada y trabajadora, Chelsea Clinton ha jugado en esta campaña presidencial un papel fundamental para endulzar la imagen de su madre, que ha conseguido sacar su lado humano y retratarse como una "abuelita" gracias a sus dos pequeños nietos.

Pero, si su madre gana, Chelsea no quiere saber nada de la Casa Blanca aunque sabe que su destino ya está unido a ese edificio.

"Mi vida seguirá en Nueva York", ha avisado Chelsea en varias ocasiones durante esta campaña, la última de un largo número que alcanzó uno de sus momentos cúspides cuando la joven, inmersa en su papel de perfecta hija política, subió al escenario para defender a su madre como la próxima presidenta de EE.UU..