martes, 3 de mayo de 2016

Gabriela Zapata, la joven de “carácter explosivo” que ostentaba su dinero

Ya lleva más de dos meses en la cárcel, pero no pierde el glamur. Cada vez que visita los juzgados lo hace esposada, aunque vistiendo elegantes trajes que combinan con su decolorada cabellera.

Esa es la imagen que proyecta Gabriela Zapata, quien salió del anonimato cuando Carlos Valverde dio a conocer que fue novia del presidente Evo Morales y que tuvo un supuesto hijo con él. Este martes se cumplen tres meses desde que el caso se hiciera público.

Aunque seguramente falta mucho por saber de ella, a estas alturas ya se puede decir que miente sobre algunos aspectos de su vida, que le gusta ostentar su dinero, que disfruta de exhibirse en público y que "tiene carácter explosivo”. Este último rasgo fue dado a conocer por su exesposo, Hugo Carvajal Ayaviri.

Zapata es acusada de enriquecimiento ilícito en un caso en el que ninguna autoridad está siendo investigada, excepto una exjefa de unidad y un chofer.

Quienes se cruzaron con ella de una u otra forma, cuentan algunos pasajes que la pintan de cuerpo entero.

Por ejemplo, en una ocasión, acompañada de un exviceministro, ingresó a un edificio en construcción a preguntar por los departamentos. Empezó pidiendo que le mostraran el más grande, cuando la vendedora le dijo que era de 240 metros, respondió que era muy pequeño y que ahí no entraban ni las cosas de su hija, relató a ANF una persona que vio el hecho.

En otra oportunidad, antes de Navidad de 2015, Zapata ingresó a una tienda de exclusivos adornos en el barrio de San Miguel, dijo un testigo de los hechos, donde escogió varias cosas sin preguntar el precio y ordenó a su asistente que pagara con tarjeta de crédito.

Luego, le pareció bonito un trineo que vio colgado en la tienda, pero como no estaba en venta, le pidió a la dueña que le pusiera un precio. La dueña le contó que quien había colocado el trineo era su esposo. "Entonces que su esposo venga a mi casa a colocarlo”, demandó. "Mi esposo no puede hacerlo porque es un político de las altas esferas”, agregó.

La peluquera que la atendía cuenta que Zapata no ocultaba que tenía una relación con Evo Morales.

Y, cuentan también que poco antes de que estallara el escándalo, hizo feliz a un vendedor de vehículos porque pagó al contado por uno de más de 100 mil dólares. Mientras estaba al volante, no era, precisamente, un ejemplo de buena conductora. Según registros municipales, sólo el 2014 cometió al menos 14 infracciones de tránsito, acumulando una deuda de más de 600 bolivianos por ese concepto.

Hasta antes de su detención era conocida como abogada y exitosa empresaria. Ahora quedó claro que no logró superar los primeros semestres de la carrera de Derecho en la Universidad San Simón de Cochabamba. Incluso, a su propio esposo, Hugo Carvajal Ayaviri, le dijo que era abogada y politóloga.

Antes de que saltara el escándalo, Zapata aparecía en ciertas revistas de sociales vistiendo elegantes trajes de noche y era retratada como una ejecutiva de primer nivel.

Estando ya presa y sin explicarse adecuadamente las razones, que algunos atribuyen a que deseaba mandar el mensaje de que podrían existir otras fotos comprometedoras para las autoridades, hizo que su familia difundiera un paquete de fotos íntimas.

La casa en la que vivía es una lujosa mansión que perteneció al exministro del general Hugo Banzer Suárez, Guillermo Fortún. Está valuada en un millón de dólares, según la declaración que Jimena Fortún, la heredera, hizo ante las autoridades. Zapata vivía ahí gracias a un pago que hizo de 260 mil dólares, supuestamente por un anticrético (la Fiscalía asegura que se trató de un acuerdo de compra de la vivienda).

Zapata se desplazaba en lujosos vehículos último modelo y frecuentaba los restaurantes y cafés más exclusivos de la ciudad. Viajaba con frecuencia a Santa Cruz, donde también se hacía sofisticados tratamientos de belleza.

Pero la vida de esta cochabambina, hermana de Paola Zapata, quien fue diputada opositora en la gestión 2010-2015, no siempre fue de excesos. Según la declaración del exesposo, Zapata y él habitaron de 2009 como convivientes en un pequeño departamento en alquiler, por el que él pagaba 100 dólares mensuales.

Luego, en 2010, los padres de ambos les compraron un departamento de 45 mil dólares en la zona de Cota Cota. Ese mismo año nació su hija. Se casaron en marzo de 2011 y se separaron en diciembre de 2012.

Por el relato de Carvajal a la Fiscalía se desprende que ella era agresiva. "Como yo no trabajaba me insultaba diciéndome que era un mantenido y flojo”, cuenta Carvajal.

Dice que cada vez que le preguntaba sobre sus actividades "debido al carácter explosivo” de Zapata, recibía de ella insultos y amenazas.

También relata que cada vez que le pedía ver a su hija recibía "maltrato” de su parte.

Otros aspectos de su vida continúan en la oscuridad. Nadie sabe dónde está el hijo que dice que tuvo con el presidente Morales; el menor nunca la visitó en la cárcel como lo hace la niña, ningún testigo afirma que haya vivido con su hijo, no está inscrito en ningún colegio y tampoco se lo vio el día que ella, Morales y el niño fueron citados a hacerse una prueba de ADN. Según los registros, el sábado pasado el niño debió cumplir nueve años.

Sin embargo, sí existen evidencias de su existencia cuando era un bebé y el abogado Eduardo León dice haberlo visto cuando fue presentado a un juzgado. Una familiar le entregó a ANF una serie de fotos en las que ella aparece cargando a un menor que según la fuente es el hijo de Morales.

También se conoce que tiene un tercer hijo, del que tampoco quiere hablar y del que no existen más señas.

Zapata fue miembro de las juventudes del MAS, luego se hizo novia de Morales, con quien estuvo, aparentemente, entre 2005 y 2007. Posteriormente, se casó con Hugo Carvajal Ayaviri, hijo del exsenador Hugo Carvajal (MIR).

El 2013, a los 26 años, fue nombrada gerente de la empresa china CAMC, empresa que se adjudicó contratos del Estado por 344 millones de dólares mientras ella se desempeñó en el cargo (y 560 millones de dólares en total).

ONU MUJERES PRESENTÓ SUS PROGRAMAS DE RESPONSABILIDAD SOCIAL

“Invertir en igualdad de Género es un buen negocio” fue uno de los temas abordados por Onu Mujeres, entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres, en el evento “Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres en la Responsabilidad Social Empresarial”, realizado con el sector empresarial de La Paz.

Como disertantes estuvieron Elizabeth Salguero, experta internacional; especialistas de ONU Mujeres y Ximena Loza e Isabel Nava, quienes hablaron de los principios para el empoderamiento económico de las mujeres.

Entre los proyectos que fueron presentados por la entidad internacional figuran la campaña HeForShe (ÉlConElla, la cual busca que también los hombres participen en la lucha contra la violencia y discriminación hacia las mujeres), el proyecto de Certificación de la Igualdad de Género dentro de la empresa y los Principios del Empoderamiento de las Mujeres (WEP´s por sus siglas en inglés).

Según ONU Mujeres, la empresa privada tiene mucho que aportar a la igualdad de género, a través de la inclusión de una perspectiva de género en sus políticas y modelos de gestión, y con Programas de Responsabilidad Social que se constituyan en verdaderos agentes de cambio, que hacen “buenos negocios” aportando a la construcción de una sociedad más equitativa y justa.

lunes, 2 de mayo de 2016

Tukuy Yanapana: Mujeres al mando



Mujeres y hombres de Padilla, El Villar, Alcalá y Villa Serrano coinciden en que Tukuy Yanapana ha sido determinante para su nueva vida familiar y productiva. De a poco se han ido modificando los prejuicios machistas, al punto de que varias de las principales unidades de negocios son dirigidas en la actualidad por personas del sexo femenino.

Cuatro municipios de Chuquisaca se constituyen en ejemplos nacionales por sus avances en materia de desarrollo económico local vinculado con igualdad de género. Se trata de Padilla, El Villar, Villa Alcalá y Villa Serrano, que se beneficiaron con los resultados de un exitoso proyecto de CARE Bolivia denominado “Tukuy Yanapana”.

Tukuy Yanapana (“Cooperación para todos”, en quechua) comenzó en agosto de 2012 y finalizó ayer, sábado 30 de abril de 2016, con una fuerte incidencia social ejercida a través de capacitaciones y asistencia técnica especializada para unidades productivas familiares del área rural, en todo momento, con un enfoque de igualdad de género. Así lo confirman varios testimonios recogidos en los cuatro municipios pertenecientes a la región de Chuquisaca Centro.

Empoderamiento de la mujer
El gerente del proyecto, Marcelo Velásquez Bonilla, a la hora del balance, destaca a ECOS la promoción del empoderamiento de las mujeres articulada a las cadenas de valor por pobreza, una estrategia global de la organización sin fines de lucro CARE.

“Se ha tratado de conjuncionar varios elementos: a las unidades productivas familiares, a las unidades productivas rurales y a los gobiernos autónomos municipales”, dice él, refiriéndose al trabajo mancomunado.

“CARE no ha hecho nada sin la venia previa de los gobiernos municipales, que por ley son los llamados a promover y facilitar los procesos de desarrollo productivo local”, aclara Velásquez. Por eso, esta ONG firmó un convenio marco con cada uno de ellos y otros específicos cuando le tocó implementar alguna acción directa en beneficio de los sectores económicos productivos de cada lugar.

Mujeres y hombres de Padilla, El Villar, Villa Alcalá y Villa Serrano coinciden en que Tukuy Yanapana ha sido determinante para su nueva vida familiar y productiva. De a poco se han ido modificando los prejuicios machistas, al punto de que varias de las principales unidades de negocios son dirigidas en la actualidad por personas del sexo femenino.

“El proyecto en sí lo que ha buscado es que todos los trabajos, las actividades, las relaciones que se desarrollen a lo largo de los cuatro años estén centrados principalmente a promover la igualdad de género; es decir, que sean las mujeres que estén participando activamente de todos los proyectos que se vayan desarrollando”, precisa Velásquez.

En ese sentido, ejecutó un trabajo de información sobre la normativa relacionada con el desarrollo económico productivo y de género; impulsó la promoción de la asociatividad con un enfoque de cadena de valor, orientada al mercado seguro; y capacitó en gestión de los emprendimientos económicos, entre otros componentes.

Gran parte del éxito de esta experiencia se debe a la formación de los mismos productores en la Escuela de Planes de Negocio, que CARE implementó anteriormente en alianza con la Universidad Privada Boliviana (UPB).

El Gerente del proyecto recuerda también lo significativo que fue haber logrado que instancias del Estado, como Impuestos Nacionales y el Senasag, faciliten en los municipios talleres para que los productores puedan desarrollar su labor en el marco de la ley.

Leyes municipales
“Con los gobiernos municipales el trabajo ha sido más preciso y ha terminado en la generación de leyes que promuevan el desarrollo económico productivo. Son tal vez los cuatro primeros municipios a nivel de Bolivia que se han logrado beneficiar del soporte y la experiencia de poder trabajar, de una manera participativa, inclusiva y generando consensos, para promover estas leyes”, apunta Velásquez.

Esas normativas promueven, en igualdad de condiciones, tanto para mujeres como hombres, el acceso a presupuestos y a recursos públicos para generar emprendimientos privados.

Tukuy Yanapana contó con el financiamiento de Global Affairs Canadá (GAC) y CARE Canadá - Consejo de Poderosas de Vancouver.

Tres premisas del proyecto
1) Que las mujeres tengan acceso y control sobre los medios de producción y también acceso a los espacios de toma de decisión.
2) Que las mujeres participen de espacios donde su voz pueda ser escuchada y sean agentes de cambio, permitiendo transformar las sociedades, principalmente en relación con temas económicos.
3) Que las mujeres se beneficien de los ingresos que se generan en las cadenas de valor.
Fuente: Marcelo Velásquez Bonilla

Paulina León (*)
“Ahora hemos visto cuál trabaja más”
Presidenta de la Asociación de Productores Agropecuarios de Alcalá (APA)

“Con el proyecto Tukuy Yanapana hemos avanzado, en primer lugar, en la participación de la mujer, con los cursos de capacitación sobre la igualdad del hombre y la mujer. Eso harto nos ha ayudado; ahora recién hemos visto cuál trabaja más, cuál trabaja menos. Hombres y mujeres han participado.

También, el apoyo que nos han dado en la producción, transformación, infraestructura y equipos que nos han dado; eso ha sido un gran adelanto. Nos han dado un financiamiento de 30.000 (bolivianos), en efectivo; nos han depositado especialmente para el acopio de la materia prima: 20.000 para el ají, 10.000 para el amaranto. Eso ha sido un gran apoyo para nosotros, que contamos sin financiamiento.

Hay harto cambio en la relación del hombre con la mujer. ‘Ahora yo quiero que esté mi esposa’, ‘mi esposa ahora quiero que esté en la lista’, dicen los hombres. Yo misma no estuve primero afiliada, estaba mi esposo, y mi esposo ni venía siquiera a las reuniones, pero yo era la más activa. Entonces por eso he tenido que recibir, me han elegido para presidenta dos gestiones.

Abajo, en la planta, todas son mujeres, apenas el administrador es hombre: la jefa de producción es mujer, la que transforma es mujer, las que despepitan son mujeres, toditas son mujeres”.
* Primera mujer que dirige la Asociación.

Mariano Plata
“Capacitación de peritos de administración”
Responsable de Administración de APA

“Para mí, lo más positivo del proyecto Tukuy Yanapana ha sido la socialización hacia las familias, o sea, las igualdades de oportunidades y de derechos que tenemos, dentro de la familia, el hombre y la mujer. Porque se habla de ‘equidad de género’… ahora las señoras ya tienen conocimiento de cuáles son sus responsabilidades, o sea, ya no hay aquí que es menos la mujer, todos somos iguales. Con este proyecto se ha llegado a conocer las obligaciones y derechos que tenemos como familia, hombres y mujeres.

Además, es importante destacar que en esta Asociación la mayor parte dentro de la directiva y de las personas que trabajan aquí en la planta son mujeres.

Para mí, la parte más positiva ha sido la capacitación de peritos de administración en Monteagudo, que también ha estado apoyando el proyecto Tukuy Yanapana juntamente con Ayuda en Acción, Fundación Pasos y la CIOEC.

En esa capacitación se ha aprendido lo básico: manejo contable, registros de recibos de ingresos y egresos, kardex de productos, de materia prima, de productos en proceso, de productos terminados y, lo más importante, el registro de libro de caja, o sea ingresos y salidas de dinero, brindando toda la información clara y fidedigna hacia el directorio o donde corresponda”.

Silda Sánchez
“Las mujeres quizás no nos valoramos”
Concejal de Villa Alcalá

“Las capacitaciones gracias a las instituciones nos sirven de mucho, poco a poco ya hay cambio, van entendiendo los esposos a las esposas.

Mi esposo me apoya, quizás gracias a su apoyo ahora también estoy de concejal. Una vez participó en las reuniones de Tukuy Yanapana, es mejor que ellos participen en las capacitaciones, ahí ellos entienden cómo realmente uno debe actuar dentro de la pareja.

Pese a que algunos no quieren entender todavía, es harto el trabajo de la mujer; tal vez del hombre es el trabajo más pesado, pero tienen sus domingos y tal vez un momento libre. En cambio en una mujer, el trabajo no se acaba en la casa. Eso les cuesta aún entender a ellos.

Somos culpables las mujeres, quizás no nos valoramos. Yo veo eso: no quieren asumir ningún cargo, no toman esa decisión; si les nombran en algunas comunidades, dicen: ‘no voy a poder’, ‘qué dirá mi esposo’, ‘voy a preguntar’. Yo creo que también somos culpables las señoras también, en no saber valorarnos a nosotras mismas. Quizás por falta de capacitación.

Hace 25 años me sacaron de una reunión por ser mujer. Yo me he sentido mal… ahora no hacen en ninguna parte eso porque el hombre y la mujer tenemos el mismo derecho de participar…”.

Diego Cruz Espada
“Nuestros oficios ya no tienen sexo”
Alcalde de Villa Alcalá

“Con este proyecto (Tukuy Yanapana) se ha avanzado bastante en nuestro municipio. Dentro de las líneas y directrices que podríamos destacar del aporte de CARE está, principalmente, el fortalecimiento de las asociaciones productivas…

Cabe mencionar que CARE siempre integra la participación de la mujer en diferentes actividades; por ejemplo, destacar el aspecto del desarrollo económico productivo. Muchas veces nos manifestaban: ‘¿cuál es la vocación del municipio?’. Nuestra dirección del carro que estábamos manejando iba en sentido contrario. Con ellos (el proyecto) hemos logrado identificar que hay que potenciar más nuestra agricultura, nuestra producción pecuaria.

Hay avances en nuestro municipio en cuanto a equidad de género. Empezando desde Estado central, se han generado políticas que vayan a desarrollarse dentro de ese marco; obviamente que hay mayor participación de las mujeres en el municipio debido a que diferentes instituciones han capacitado tanto al hombre como a la mujer para que se generen estos espacios de participación de la mujer en la vida política, en el trabajo que se realiza en las comunidades.

Podríamos decir que nuestros oficios ya no tienen sexo…”.

Gerardo Llanes
“Tres mujeres y dos hombres en el Concejo Municipal”
Alcalde de El Villar

“En estos últimos años hemos estado trabajando arduamente con CARE, en principio, en desarrollo productivo con enfoque de género; se ha trabajado en diferentes proyectos, con diferentes asociaciones de productores.

Muchos se dedican a la producción primaria y algunos a la comercialización y la transformación.

Con CARE han empezado a trabajar temas de planes de negocio para poder identificar proyectos de la zona: ají, maní, amaranto, producción de leche y de miel, para ejecutarlos juntamente con el Gobierno municipal y los beneficiarios. Actualmente estamos en etapa de ejecución de tres proyectos grandes con las asociaciones más importantes del municipio.

A nivel municipal, ahorita están en el Concejo Municipal tres mujeres y dos hombres. Entonces, se ve que estamos adelantando en el tema de equidad.

Todavía se ve machismo en algunas comunidades, pero, con las diferentes capacitaciones que están recibiendo, se está viendo que ya no debe existir esto”.

Natividad Aguirre
“Falta capacitación, a mujeres y a hombres”
Exconcejal de El Villar

“Se ha ido mejorando en tema de género e igualdad de oportunidades, y también en lo que es repartir tareas en la familia, en el hogar: el hombre y la mujer se reparten tareas y obligaciones en la casa. Eso es lo más importante en lo que CARE ha trabajado.

La ley está hecha, se ha socializado a través de CARE, pero quizás falta un poco más profundizar el taller de socialización en tema de género en las comunidades, para que las mujeres se sientan más responsables, tengan decisión de participación y de asumir cargos en las asociaciones de sus comunidades, con poder y decisión en las reuniones, para que sean tomadas más en cuenta como dice la Constitución: 50 y 50.

Había un poco de discriminación con mis excolegas (en el Concejo), pero hemos ido mejorando y ahora somos todos iguales. Creo que es más el tema de decisión: como mujeres, decidirse…

Pero los hombres tienen más oportunidades de salir a ser dirigentes, todo; quizás las mujeres, por la familia, por la responsabilidad en la casa, con los hijos, con los animales, poca decisión hay todavía… falta capacitación a ambos para que haya apoyo. Porque si hay decisión de la mujer y el esposo no te apoya, no se puede”.


El rol de la mujer rural dentro de la Economía Plural y Comunitaria



El enfoque de Economía Plural que ha adoptado Bolivia dentro de la nueva Constitución Política del Estado se basa en un modelo económico social comunitario productivo, que reconoce cuatro actores fundamentales: Estado, sector privado, cooperativas y comunidades. Este último es el generador de la economía comunitaria y se asienta en los sistemas de producción y reproducción de la vida social, además de en los principios y visión de los pueblos indígenas originarios y campesinos.

Dentro de la Economía Comunitaria se encuentran reconocidas organizaciones productivas, tales como las Organizaciones Económicas Campesinas, Indígena Originarias (OECAS) y las Organizaciones Económicas Comunitarias (OECOM), con el encargo social de realizar una integración de la agricultura familiar sustentable y aportar a la soberanía alimentaria, generando al mismo tiempo ingresos y empleo que mejoren las condiciones de vida de las personas.

En este contexto, es fundamental reconocer, por un lado, el papel que juega la mujer rural dentro de todas estas nuevas formas de organización económica comunitaria, y por otro, su rol en la toma de decisiones y en la producción y generación de ingresos para el sustento de sus comunidades y hogares.

Según reportes de la Organización de Naciones Unidas, las mujeres rurales en Bolivia representan el 43% de la mano de obra destinada a labores agropecuarias, transformación primaria, agricultura familiar, artesanía con identidad cultural y turismo solidario comunitario.

El 15 de octubre del año pasado, recordando el Día Internacional de la Mujer Rural, a través del Ministerio de Desarrollo Productivo se destacó que dentro del territorio nacional existen más de 60.000 pequeñas productoras, que practican la agricultura familiar y movilizan el circuito económico del área rural.

Dentro del municipio de Monteagudo, según datos proporcionados por el Ing. Isaac Guarachi de la Unidad de Promoción Económica (UPEM), las mujeres rurales están organizadas económicamente en 15 asociaciones que se dedican a la crianza de animales menores, cultivo de hortalizas, frutas, manufactura y transformación primaria, representando aproximadamente el 20% del total de todas las organizaciones económicas campesinas establecidas a nivel municipal.

De la misma manera, resaltó el liderazgo que ocupan las mujeres en los espacios de dirección y decisión en todas las OECAS dentro del municipio, puesto que por lo general son ellas las que asisten a reuniones, generan ideas y asumen las decisiones con perseverancia y objetividad.

Tomando en cuenta esta nueva realidad, que abre oportunidades para las mujeres rurales, serán los gobiernos autónomos municipales los llamados a realizar actividades concretas que promuevan y fortalezcan el potencial económico y productivo que representa el trabajo de la mujer dentro de las comunidades.

De la misma forma, se deberán asumir políticas públicas municipales enmarcadas en los modelos de Economía Plural para empoderar a la mujer rural en aspectos económicos, sociales y productivos, e integrarla al motor de desarrollo económico productivo municipal. Esto, de alguna forma, brindará legitimidad al papel que desempeña la mujer rural dentro de la agricultura familiar sustentable, la soberanía alimentaria y la preservación del medio ambiente.

Tomando en cuenta esta nueva realidad, que abre oportunidades para las mujeres rurales, serán los gobiernos autónomos municipales los llamados a realizar actividades concretas para promover y fortalecer el potencial económico y productivo que representa el trabajo de la mujer dentro de las comunidades.

sábado, 30 de abril de 2016

Mosoj Yan celebra su 25 aniversario

El Centro de Mujeres Trabajadoras, Mosoj Yan (Camino Nuevo), celebra su 25 aniversario. Mosoj Yan es una institución de servicio social y sin fines lucro, basado en valores cristianos; cuyo servicio integral está dirigida a la niñez y adolescencia en situación de vulnerabilidad social. Este mes de abril, cumple sus 25 años de servicio, por lo que las instituciones públicas como la Asamblea Legislativa Departamental y la Cámara de Diputados del Estado Plurinacional de Bolivia, en un acto público hicieron entrega de reconocimientos por los 25 años de servicios prestados.

viernes, 29 de abril de 2016

Por qué decidí esterilizarme a los 23 años (y no me arrepiento)

Valerie tenía solamente 12 años cuando decidió que nunca iba a tener hijos, por lo que al llegar a los 23 procedió a esterilizarse. Y a pesar de que eso ocurrió hace 40 años, lo único que tuvo que hacer para acceder al procedimiento fue seguir un simple proceso de consulta.

Por eso, se sorprendió –y frustró– cuando conoció la historia de Holly Brockwell, una joven que lleva años tratando de obtener una esterilización a través del sistema de salud pública británico (NHS).

Brockwell le contó a la BBC que cuatro doctores diferentes le dijeron que era "demasiado joven para siquiera considerar una esterilización". Y cuando finalmente fue remitida a la entidad encargada de este tipo de intervenciones, simplemente le dijeron que no había cirujanos disponibles.

"Podemos decidir quedarnos embarazadas a los 16 pero no renunciar a la maternidad a los 29. Parece que nuestras decisiones sólo son tomadas en serio cuando se alinean con la tradición", dijo Brockwell, quien luego de compartir su historia también fue objeto de ataques a través de las redes sociales.

¿Se ha vuelto acaso más difícil para las mujeres decidir sobre su propio cuerpo? ¿Y es la decisión de esterilizarse un acto egoísta o altruista?

A continuación el testimonio de Valerie.

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Cuando cumplí 23 ya estaba casada y mi esposo y yo ya habíamos decidido que no queríamos tener hijos.

De hecho, yo había sabido durante años que no quería tener hijos.

Y después de leer en un suplemento dominical un artículo sobre una mujer de 23 años que se había esterilizado, fui donde mi doctora, quien de inmediato me remitió donde una ginecóloga.

Ambas eran mujeres fuertes que entendían lo que yo sentía.

Inmediatamente me pusieron en una lista de espera y seis meses después me practicaron el procedimiento. Fue así de sencillo.

Y darme cuenta de que podía hacer respetar mi voluntad y encontrar gente dispuesta a ayudarme resultó muy empoderador.

Viendo hacia atrás, me doy cuenta de que fue algo que impactó significativamente mi vida.

Antes de tomar la decisión, en realidad no lo había discutido con nadie.

Pero todo empezó cuando tenía 12 años: me di cuenta que la población mundial estaba creciendo rápidamente y que yo no necesitaba tener hijos, no tenía ningún tipo de sentimientos maternos.

No sé por qué a esa edad me preocupaba tanto el tema de la sobrepoblación. Tal vez había oído hablar de conflictos en otras partes del mundo, de gente que se estaba muriendo de hambre.

Conocía además a personas a las que los métodos anticonceptivos les habían fallado. Y la idea de tener que tomas esas hormonas tan intrusivas, durante años sin parar, tampoco me parecía atractiva.

Y aunque discutimos también la posibilidad de que mi esposo fuera el que se esterilizara, yo quería sentir que tenía el control sobre esa parte de mi vida.

La ginecóloga también habló conmigo acerca del hecho de que no iba a poder cambiar de idea: una vez que se ha hecho, es muy difícil revertirlo. Pero creo que el hecho de estar casada hizo que me tomaran más en serio, entre otras cosas porque él estaba de acuerdo conmigo.

Un año después nos separamos, pero igual no importaba. Y aunque no recuerdo mencionar el tema cuando estaba soltera y conocía a alguien nuevo, supongo que debí haberlo hecho.

Igual, ninguno de aquellos con los que tuve una relación estable quería tener una familia conmigo, así que nunca importó. Y yo estoy muy tranquila con mi decisión.
"Se ha retrocedido"

A veces, sin embargo, parece como que se ha retrocedido. O como mínimo, que no hemos avanzado: se supone que las mujeres deberíamos estar empoderadas, pero nos infantilizan no permitiéndonos tener el control de nuestro propio cuerpo.
Esterilizaciones voluntarias en Reino Unido

·En 1997/1998: 40.500

·En 2012/2013: 8.904

Health and Social Care Information Centre

BBC

Y cada vez que escucho de alguien que está por tener un tercer o cuarto hijo me dan ganas de preguntarle si se da cuenta de que eso representa un aumento del 50% o el 100% de la población mundial.

Soy una amante de los animales y de la vida silvestre y veo con espanto como grandes partes del planeta están siendo destruidas por los seres humanos. Y he hecho mi parte para tratar de evitarlo.

Cuando me esterilicé me dijeron que estaba siendo egoísta, pero nunca pude entender por qué. ¿No es más egoísta acaso traer un niño al mundo para la propia gratificación? Elegir no tener hijos no es egoísta, porque solamente lo afecta a uno.

Mi vida sin hijos me ha permitido hacer lo que quiero cuando quiero. Nunca he tenido que hacer cosas que no quiero hacer. Y nunca requerí que los servicios de salud me atendieran por cosas vinculadas a embarazos o partos.

(Aunque ahora sí los he estado utilizando, para un remplazo de cadera y de hombro. Así es que estoy utilizando mi contribución al NHS).

Todo lo que he hecho en mi vida me ha confirmado que esterilizarme era lo mejor para mí. Y cuando mi hermana tuvo sus hijos fui una tía bastante aceptable. Pero nunca le he servido de niñera a nadie, nadie me lo ha pedido. Y le doy gracias a Dios por eso.

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La opinión de un doctor

Dra. Kate Guthrie, Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos

"En lo que se refiere a planificación familiar y esterilización el enfoque médico ha cambiado de forma significativa en los últimos 40 años.

Los avances en los métodos anticonceptivos como implantes o espirales hormonales son tan o más efectivos que la esterilización, para las mujeres jóvenes.

La esterilización puede fallar, y en el caso de mujeres menores de 30 lo hace más a menudo que los métodos anticonceptivos más efectivos.

Además, el riesgo de arrepentimiento para mujeres menores de 30 es bastante más alto.

Es poco probable que los ginecólogos recurran a la esterilización porque hay otras opciones mucho más efectivas.

Pero, dicho eso, si una mujer ha considerado todas sus opciones y buscado el consejo de especialistas debería poder acceder a servicios de esterilización dentro del sistema de salud pública".

¿Qué países de América Latina le pagan mejor y peor a las mujeres?

América Latina le dio al mundo la palabra "machismo".

Un concepto que sigue teniendo en efecto en la desigualdad de ingresos entre hombres y mujeres que se percibe a lo largo de la región.

Pero dentro del continente hay diferencias muy sustanciales entre países a la hora de establecer en dónde se ha avanzado más en la pugna por cerrar la brecha salarial entre los géneros.

Según un reporte del Foro Económico Mundial, no hay país en América Latina más igualitario en los ingresos de hombres y mujeres que Venezuela.

Mientras que en Brasil es donde menos ganan las mujeres por hacer el mismo trabajo que un hombre.
Igualitarios

En estos momentos, Venezuela enfrenta la crisis económica más notoria de la región.

En octubre del año pasado el Fondo Monetario Internacional estimaba que el PIB caería por 10% en 2015, más que en cualquier otro país del mundo.

Pero en términos de igualdad de ingresos por género, está al mismo nivel de naciones desarrolladas como Australia, ocupando la casilla número 64 en un ranking de 134 países compilado en el informe "Global Gender Gap" (Brecha global de género).

El estudio es publicado por la organización no gubernamental Foro Económico Mundial con las últimas cifras disponibles, correspondientes a 2015.
Los países con más igualdad de género en los sueldos

·1 Venezuela

·2 Honduras

·3 Ecuador

Fuente: Foro Económico Mundial

AP

Según el mismo reporte, en Venezuela una mujer gana aproximadamente el 66% del ingreso de su equivalente masculino.

El gobierno venezolano tiene una política de promoción activa de la igualdad de género en esa sociedad.

Ya sea por los esfuerzos oficiales o por otras razones, en Venezuela los ingresos de hombres y mujeres son más similares entre ellos que en otras partes de América Latina, tal como lo indican las estadísticas presentadas por el Foro Económico Mundial.

El estudio ubica en un segundo lugar de igualdad en cuanto a ingresos por género en América Latina a Honduras, una de las naciones más pobres del hemisferio.

Ocupa el puesto 71, por encima de Estados Unidos.

Mientras que en el tercer lugar está Ecuador, en el puesto 81.
A la zaga

El reporte también da sorpresas a la hora de especificar cuáles países tienen mayores diferencias entre lo que reciben por su trabajo hombres y mujeres de calificaciones similares.

El peor lugar en el ranking regional lo ocupa la mayor economía latinoamericana, Brasil.

En esa nación una mujer gana en promedio US$48 por cada US$100 que recibe un hombre. En ese triste galardón, Brasil es apenas superada por Chile. Están en el puesto 131 y 133 entre 134 países.
Los países con menos igualdad de género en los sueldos

·1 Brasil

·2 Chile

·3 Argentina

Fuente: Foro

AP

En el tercer peor lugar del listado compilado por el Foro Económico Mundial está Argentina.

Las tres naciones en el fondo del escalafón latinoamericano tienen en común que se les considera de ingresos altos para el promedio de la región.

Pero que, según el estudio del Foro Económico Mundial, van muy a la zaga en la búsqueda de igualdad de ingresos entre los géneros.

Los resultados de esta encuesta son similares a otro estudio llevado a cabo por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID y publicado en 2012.

En ese informe, titulado "Nuevo siglo, viejas disparidades: brecha salarial por género y etnicidad en América Latina" y preparado por los economistas Hugo Ñopo, Juan Pablo Atal y Natalia Winder, indicaba también que Brasil era el país con mayor desigualdad de ingresos por género. Uruguay aparecía en el segundo peor lugar.

Ee estudio ubicaba entonces a Bolivia como el país de la región donde los salarios femeninos estaban mejor ubicados frente al de sus contrapartes masculinos, argumentando incluso que las mujeres bolivianas ganaban un 1,8% más que los hombres en condiciones similares.

Y Guatemala era el país que más se acercaba a una igualdad perfecta de ingresos entre unos y otras.
Una región desigual en género

En cualquier caso, los datos de estas encuestas dejan poco espacio para la complacencia en América Latina, independiente del país que se mire.

En su conjunto, la mujer latinoamericana no recibe lo mismo cuando hace el mismo trabajo de un hombre.
En palabras del estudio del BID, "una simple comparación de ingresos promedio indica que los hombres ganan 10% más que las mujeres. Pero cuando los analistas comparan hombres y mujeres con iguales edades y niveles de educación, la brecha de ingresos llega a 17%".

Y varias de las naciones relativamente más prósperas de la región son las que parecen tener más camino por recorrer para garantizar el pago justo al trabajo de sus mujeres.
Y a nivel mundial...

El informe del Foro Económico Mundial no solo analiza la diferencia de salarios entre hombres y mujeres de América Latina, y el ranking que incluye es global.

Estos son los países más y menos igualitarios en la materia a nivel mundial:
Salarios más igualitarios
a nivel mundial

1. Ruanda

Una mujer gana aproximadamente el 88% del ingreso de su equivalente masculino

·2. Noruega

·3. Zambia

Foro Económico Mundial

Getty

Ambas listas las encabezan países africanos.
Salarios menos igualitarios
a nivel mundial

1. Angola

Una mujer gana aproximadamente el 40% del ingreso de su equivalente masculino

·2. Brasil

·3. Francia

Foro Económico Mundial