martes, 13 de noviembre de 2018

Mujeres aprenden construcción básica

El pasado fin de semana, mujeres alteñas que cursan talleres de construcción, pintura e instalaciones eléctricas, realizaron la segunda práctica de pintura en ambientes de la Escuela Municipal de Artes (EMDA).

La actividad es impulsada por la Dirección de Competitividad e Innovación en coordinación con la Red Hábitat, donde 20 mujeres y dos varones realizaron estas prácticas de pintura.

“Es una actividad de capacitación para el empoderamiento de las mujeres, quienes han puesto en práctica sus conocimientos este fin de semana en lo referente a construcción básica”, aseveró Roberto Vásquez, funcionario de la Dirección de Competitividad e Innovación.

Asimismo, indicó que luego de un recorrido a diferentes unidades educativas que tienen algunas deficiencias en temas eléctricos, en los próximos días realizarán prácticas en este tema.

Los cursos se iniciaron en el mes de octubre y culminarán a fines de diciembre, donde recibirán certificados con carga horaria, las mismas les darán oportunidad a las señoras de tener una situación económica y su desempeño laboral.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Mujeres de pollera en importantes funciones

En diferentes ámbitos de la sociedad boliviana, la mujer de pollera siempre tuvo como principal reto ocupar espacios que antes eran desempeñados no solo por varones, sino también por mujeres urbanas. La incursión de la mujer de pollera si bien comienza desde el pasado siglo, solo para el 1989 es cuando hace su paso en el Parlamento Nacional.

Una de las representaciones de la mujer de pollera en el ámbito político fue Remedios Loza que, en 1989, consiguiendo una diputación por el departamento de La Paz llegó a convertirse en la primera mujer de pollera en ocupar un curul en el Parlamento.

Pero en gobiernos posteriores, como es el caso de la actual política y el cambio del pensamiento social, permite a muchas mujeres de pollera, que debieron hacer sus estudios con otra vestimenta, recuperar esta indumentaria colonial y utilizarla en sus ámbitos públicos, logrando obtener algunas �“oportunidades�”, como establece el sociólogo René Valdivia, pero sin abandonar las exigencias de” belleza” que se impone en un sistema capitalista.

En entrevistas realizadas en un Podcast presentado para la embajada estadounidense, denominado �“Tus Polleras, ¿Tus Barreras?, una de las periodistas de Radio San Gabriel, Mari Tuco Ticona nacida en Caquiaviri de la provincia Pacajes, relata cómo ella que desde su niñez hizo uso de la vestimenta indígena de la pollera en la etapa escolar, pero que en su proceso de migración a la ciudad de El Alto y sus estudios realizados en una universidad, tuvo que modificar su atuendo, por pantalón, buzo y chompa, ante las críticas de discriminación generadas por sus compañeras de aula.

Mari Tuco, mujer de pollera, robusta, rostro redondo, tez morena, trenzas negras, de estatura mediana en la actualidad es radialista, docente universitaria, recuerda que, en su formación de educación superior, tuvo que modificar su vestimenta �“¿oye voz eres del campo? porque hablas aymara, me decían porque yo mesclaba el castellano con mi idioma nativo y por eso mi mamá me decía tienes que olvidarte de hablar aymara olvídate de eso. Recuerdo que cuando fui una semana de pollera a la universidad se hacían la burla, haz venido a vender algo me decían, otros eran más hirientes, me decían ¿estas esperando a tu caballero?, como tratando de hacer ver que la mujer de pollera estaba destinada solo a ser trabajadora del hogar, es por eso que cambié la pollera por pantalón, pese a que siempre trataba de nuevamente usar pollera�”, recordó.

Si bien a la conclusión de sus estudios universitarios Tuco retomó su vestimenta tradicional como es la manta, la pollera y el sombrero Borsalino, ella reconoce que es en la actualidad que el uso de la pollera dejó de ser un barrera, para convertirse en un plus, donde algunas mujeres que hoy hacen uso de la pollera, no hablan su idioma nativo o la apropiación de esta vestimenta es vista como una �“oportunidad�” de obtener un empleo en alguna instancia pública.

�“¿Yo no me pienso ni pintar como otras que están haciendo uso de las polleras, porque voy a aparentar lo que soy, acaso la mujer aymara es pintada? (…), cuando se vea que la mujer de pollera habla aymara, ese si es mujer de origen, pero si no habla un idioma nativo, significa que no pertenece y que solo está haciendo uso de la vestimenta, una vez pregunté y una de ellas me decía que, si bien no les gustaba la pollera, tuvieron que cambiarse a este atuendo por el tema de que tiene que trabajar de algo�”, observó.

El prototipo de belleza occidental, en un sistema capitalista pese a los discursos políticos, continúa arraigado en las entrañas sociales, como lo reconoció Tuco, porque en la actualidad, sobre todo en los medios de comunicación o eventos públicos piden que la mujer de pollera sea delgada, blanca y en lo posible que haga uso de maquillaje que resalte el prototipo de �“belleza�”.

“Ahora por ejemplo piden que las cholitas deban tener cara bonita, flaquita, cuando en el mundo aymara la mujer tiene que ser robusta, para demostrar que es fuerte y lo contrario es demostrar ser débil�”, concluyó.

RETOS Y DISCRIMINACIÓN

Roxana Mallea, periodista de canal estatal, observó que el uso de las polleras se convierte en una oportunidad en los medios televisivos, pero que deben, en muchos casos, perfeccionar su esfuerzo para incursionar en otros espacios de mayor especialidad.

Mallea mujer de pollera, contextura delgada, tez blanca, estatura mediana, si bien pertenece a una familia migrante, después de realizar una actividad comercial, emprende por decisión propia hace 15 años incursionar en un medio televisivo de El Alto, �“mis primeras armas fueron formadas en el canal 57�”, recordó, desde entonces busca capacitarse en diferentes cursos para mejorar y responder a la dinámica de la televisión.

De formación universitaria, recordó que antes la mujer de pollera en televisión solo era vista en programas de comida o programas de eventos culturales folklóricos, �“pero yo busqué que podemos competir en espacios de información, debate, análisis, con toda seguridad, porque las polleras no te impiden a que hagas eso�”, explicó.

Mallea, establece que la pollera no debe ser utilizada como una escalera, para ingresar a un medio de comunicación, �“si tú eres de pollera, te estas mostrando de pollera en un medio de comunicación, debes mantener el uso de las polleras en todo espacio, cuando estas en la calle, cuando vas al mercado, porque es parte de tu identidad y no solo usar en un programa. De tras de nosotras hay otras mujeres de pollera que deben saber que es una responsabilidad que debemos saber llevar bien, es nuestra identidad�”, explicó.

Si bien, Mallea como otras mujeres de pollera que ocupan espacios públicos, han enfrentado en algún momento alguna discriminación que de alguna manera afectó el aspecto emocional, �“pero la diferencia ahora es que nos hacemos más fuertes para poder seguir, solo nos hacen ver que tenemos que armarnos de conocimientos y valores para incursionar en otros espacios, con eso se pueden alcanzar muchas cosas�”, añadió.

La periodista establece que cuando ella llegó a ser presentadora de noticias en ningún momento observa como algo inédito que era la primera mujer de pollera que presentaba informativos, aspecto que refuerza la primicia de que la vestimenta de pollera no debe ser utilizada como un plus, si una mujer no se capacita por ella misma.

OPORTUNISMO EN USO DE VESTIMENTA

El sociólogo René Valdivia, establece que el uso de la pollera si bien se utiliza como un acto de oportunidad, demuestra que los tiempos han cambiado socialmente y que las exigencias de formación y responsabilidad son aplicadas indistintamente de la vestimenta que se utilice.

Para Valdivia, que algunas mujeres hayan dejado la vestimenta en su etapa de formación educativa, sea de colegio o en la universidad, en la actual situación política, desde 1989 cuando se evidencia la incursión de Remedios Loza al Parlamento Nacional como la primera diputada, se da el inicio a que algunas mujeres retomen su vestimenta de origen.

�“Es ahora que han recuperado esa vestimenta y la lleguen a utilizar con la finalidad de poder lograr obtener alguna oportunidad no solo de empleo, sino de mostrarse tal cual son�”, explicó.

Pero para Valdivia, el rescate de las polleras no logra separarse de los modismos de belleza occidental, por el contrario, han acentuado en medio de su vestimenta algunos elementos propios del capitalismo, como es el caso de la contextura delgada, tés blanca, maquillaje, escote, blusas con transparencia, carteras que responden a una determinada moda, colores y bordados mucho más llamativos, aspecto que es parte de un mercado de �“belleza�” foráneo.

�“Es irremediable porque en el marco de un país que responde a una cultura occidental, capitalista y que no se ha separado de estos prototipos de belleza, no le dan a la mujer de pollera otra alternativa que seguir esos parámetros. La economía boliviana es de carácter occidental, no es una economía campesina, por lo tanto, solo se han cambiado algunos símbolos como la pollera, manta, pero cada vez se aplica los otros elementos de belleza, que hasta las mujeres de concurso de belleza han utilizado estos símbolos en España, como parte del vestuario de belleza�”, remarcó.

Valdivia indica que en la actualidad el campesino y sobre todo las poblaciones migrantes a la ciudad, se han convertido en una reencarnación del capitalismo, aspecto que le permite modificar su vestimenta que, si bien es utilizada como una ventaja, la misma se combina con los elementos que son los marcos de la cultura occidental, �“solo han incluido la pollera, manta y sombrero, pero por lo demás responde a la cultura occidental�”, reiteró.

Dejando los patrones de la cultura indígena, la misma que no fue sistematizada o definida estructuralmente.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Irán permite que mujeres asistan a la final

Irán permitió que cientos de mujeres locales asistieran ayer a la final de la Liga de Campeones de Asia en Teherán, informaron agencias de noticias iraníes, un posible paso hacia el final de décadas de exclusión de importantes partidos de fútbol en el país.

La semioficial agencia de noticias Tasnim dijo que una cantidad no detallada de mujeres entró al Estadio Azadi (Libertad) para ver el partido de vuelta entre Persépolis y Kashima Antlers de Japón, que terminó en un empate 0-0. El equipo nipón se quedó con la corona continental luego de imponerse 2-0 en la ida.

A las mujeres y las niñas iraníes no se le ha permitido asistir a ningún acto deportivo masculino en el país durante la mayor parte de los 39 años desde la Revolución Islámica, y no han podido ir a los partidos de los equipos más importantes desde 1981.

Sin embargo, en una inusual decisión el mes pasado, cerca de 100 mujeres recibieron autorización para ver un partido amistoso entre Irán y Bolivia.

Unas 80.000 personas acudieron al Estadio Azadi para ver el partido de ayer.

Siete voluntarias e instituciones fueron reconocidas por la Conif

La Confederación Nacional de Instituciones Femeninas de Oruro (Conif), reconoció el trabajo voluntario de cinco mujeres y dos instituciones que hacen un trabajo social en el departamento.

La distinción se realizó la noche del miércoles en el Salón Rojo del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro (GAMO). El acto se realizó cerca de las 19:00 horas.

"Analizamos el trabajo de cada nominado que realiza en el campo social y humano. En esta ocasión, hemos tenido el placer de reconocer a estas personas que trabajan de la mejor manera para la sociedad", manifestó la presidente de la Conif Oruro, Gloria Barrientos Barañado.

La distinción se realiza cada dos años, en esta gestión, la Conif entregó siete distinciones, cinco mujeres y dos instituciones que recibieron el galardón luego de un análisis de su labor.

La noche del miércoles, el Salón Rojo de la Alcaldía fue el escenario que testificó la entrega de galardones a las mujeres e instituciones que fueron merecedoras de la "Kantuta Dorada de la Amistad" y el "Grano de Quinua".



RECONOCIMIENTOS

Con el reconocimiento "Grano de Quinua" fueron distinguidas Cinda Rocha de Vargas y Amalia Maldonado Padilla, asociadas de la Conif por su trabajo social y voluntario. Entre las instituciones, se premió el trabajo del Grupo Voluntario de Salvamento Bolivia - SAR Oruro y Remar Oruro.

La "Kantuta Dorada de la Amistad", reconocimiento nacional, fue entregada a tres mujeres por su trabajo con un grupo de personas discapacitadas: Gladys Espinoza, Alina Arce y Patricia Jiménez.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Día Internacional Eliminación de Violencia contra la Mujer

La Secretaría Municipal de Desarrollo Social realizará diferentes acciones durante este mes para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se recuerda cada 25 de noviembre.

La campaña “Todos los días son 25 de noviembre” aglutina a diversas actividades que se desarrollarán para sensibilizar a la población y recordar que la violencia hacia la mujer debe ser denunciada y prevenida, además, de contribuir en la reducción.

Las actividades iniciarán el 8 de noviembre, con la Feria Interinstitucional que será realizada en el Teleférico Rojo, para demostrar que todas las instituciones están trabajando en el tema de la prevención de la violencia.

“Abre las puertas a tus derechos” será el evento que aglutinará a las 39 instituciones que tocarán las puertas de los domicilios para poder sensibilizar a la población y darle la información en tema de prevención y denuncia de violencia.

El 23 de noviembre se realizará la sensibilización en los semáforos por ser una actividad de contacto directo con las personas, movimiento que será en la avenida 6 de Marzo y Juan Pablo II.

Mientras el 26 de noviembre se desarrollará una conferencia sobre los resultados de las actividades y el 5 de diciembre se tendrá la Tercera Reunión del Comité Interinstitucional.

“A partir del trabajo del Comité Interinstitucional nosotros hemos tenido grandes resultados puesto que se tuvo mayor llegada en el tema de prevención de violencia. Muchas personas se acercan a los Servicios Legales Integrales para poder realizar consultas antes de que se den hechos de violencia más complicados”, afirmó Blanca Mendoza, secretaria de Desarrollo Social.

De esta forma, sostuvo, hasta la fecha se tiene 4.255 casos de violencia, lo que si bien sigue siendo un dato alto, en relación a la gestión pasada, se han reducido los casos de violencia psicológica y violencia física.

“En los casos de violencia psicológica estamos con 414 (menos 20% en relación a la gestión pasada) y en casos de violencia física se tienen 272 (menos 30%). Sin embargo, es importante indicar que los casos de asistencia familiar se han incrementado, tomando en cuenta que también es un tipo de violencia económica que se ejerce contra la mujer y también contra los niños. Hasta la fecha son 1.500 casos que representa un incremento de 40% en relación a las mismas fechas de la gestión pasada”, explicó, a tiempo de destacar que esta gestión se tuvo más feminicidios (11 casos) que la gestión pasada.

“Mamá Julia”: Cuando lo imposible puede ser posible



Julia Flores Colque nació el 26 de octubre de 1900 en Japo K’asa de San Pedro de Buena Vista, al norte del departamento de Potosí, pero hace décadas que radica en Sacaba, Cochabamba. Algunos atribuyen su longevidad a que ella nunca se casó ni tuvo hijos. ECOS la visitó el día de su cumpleaños 118 y constató que “Mamá Julia” —como todos la llaman cariñosamente— es un tributo a la vida, una mujer indígena excepcional.

Las barreras que ella encuentra en su cotidianidad son muchas: desde movilizarse sola en el interior de la vivienda que habita, ya sea para ir al baño, a la cocina o al jardín. Hasta hace poco, antes de que su vivienda fuera mejorada, el piso era un peligro constante porque las desigualdades de la superficie del suelo —un combinado de tierra y piedras— podían ocasionarle una caída. Pero nada nunca le impidió que derrochara buen humor y felicidad.

Por el trabajo y los estudios, los cuatro integrantes de su familia, entre sobrinos, nietos y biznietos, se ausentan de la casa casi todo el día y la más que centenaria se queda sola. Entonces, queda expuesta a cualquier eventualidad; por ejemplo, cuando algo cae al piso se ve obligada a recogerlo sola, y en ese ínterin podría perder el equilibrio y caer; o al estar a la intemperie los cambios bruscos de temperatura podrían afectar su salud.

Dos frondosos y verdes higüeros, las plantas y los animales de la casa son mudos testigos de lo que vive a diario la mujer más longeva del país…

¿Cómo se puede vivir tanto?

Julia quedó huérfana desde muy niña y no conoció el amor que prodiga una madre o un padre a sus hijos. Se crio con su hermano mayor.

Todos los días se sienta en el patio para tomar el sol; cuando ve que los demás hacen algo va y les ayuda. Observándola tan llena de vida y alegre, es inevitable preguntarse cómo es que esta mujer llegó a tener 118 años.

Unos lo atribuyen a su alimentación sana, consistente en alimentos naturales y sencillos.

Rosa Lucas Berna, sobrina nieta de Mamá Julia, cuenta a ECOS que a su tía abuela le encanta comer mucha y variada fruta, además de papa, chuño, charque y sarsa (ensalada de tomate con cebolla).

Los que no hablan de su alimentación recuerdan que ella nunca se casó ni tuvo hijos por decisión propia. Y entonces concluyen que su organismo no se desgastó con la maternidad.

En vez de esa vida tan propia de la mayoría de las mujeres, se puso a trabajar desde muy chica y aprendió a ser económicamente independiente, algo nada usual para la época en la que vivió su juventud y madurez.

Trabajó de todo lo que pudo: en agricultura, jardinería, construcción con pala y picota; también vendió en el mercado, fruta y otros artículos, durante muchos años.

Ahora, pese a los años que carga encima, su condición y fortaleza son admirables.

Otra sobrina nieta, Juana Flores, relata que a veces la anciana se despierta tempranísimo, como a las 4 de la madrugada, pero otras entre las 8:00 y las 9:00. Y que su mayor afán es estar con su gata, los perros y los pollos.

Dice que Mamá Julia es carismática, activa y cariñosa. “Siempre nos ha tratado bien, se hizo cargo de nosotros, ella nos cuidaba. Ahora nosotros le damos todo lo que podemos, de acuerdo con nuestras posibilidades”.

Su casa mejorada

Hace tres años una fuerte caída le provocó una fisura en la cadera, quedando postrada en la cama. Como la situación era crítica, su familia decidió pedir la donación de una silla de ruedas; entonces, Mamá Julia tenía 115 años.

De esa forma se hizo visible ante la sociedad, pero las autoridades poco hicieron por ella: solo la visitaban para su cumpleaños.

Un programa de televisión, D'Grandes S.R.L., que trabaja con adultos mayores, Condominio Senior Villa Fratterna y Soto Quiroga Construcciones decidieron brindar un apoyo real para mejorar el lugar corriendo con todos los gastos (9.000 dólares). Por entonces el patio de la casa era un verdadero caos y el baño, precario.

La vivienda fue mejorada con un muro perimetral, se hizo un acceso con ladrillos, el alcantarillado, se instaló una bomba de agua. También se construyó un baño con todos sus implementos, se colocaron barandas y gradas en su habitación (antes tenía solo una piedra de apoyo); incluso le dieron un batán, donde prepara los alimentos para sus gallinas, y le crearon un bonito jardín para su ocio.

No se tocó la casa de adobe con tres cuartos pequeños, muy austeros, de paredes internas y externas sin planchar ni pintar. “Para no alterar mucho el hábitat de la abuelita”, explica la directora de D’Grandes, Rilma Guzmán.

Mientras otros caen en depresión o se frustran por las penurias que pasan en su vida, Mamá Julia vive agradecida por la existencia que le tocó, por su familia, sus animales, las plantas que tanto quiere y las personas que la apoyan. Ella asiste a la Iglesia Asambleas de Dios Esmeralda y tiene una alegría que parece imposible de igualar.

Sus familiares dicen que alguna vez confesó que no entendía por qué Dios le daba un día más de vida… •

“¡Todavía sopla…!” La anécdota de la torta

El día de su cumpleaños, Julia Flores Colque, “Mamá Julia”, fue visitada por cientos de personas en su casa, adonde acudió también ECOS.

Sus 118 años de vida son considerados una verdadera hazaña, tanto que entre los asistentes se anunció que la postularán al libro Guinness de los récords, para que sea reconocida como la mujer más anciana del planeta.

En su humilde morada, pequeños, jóvenes y adultos no desprendían los ojos de ella. Parecía que tenía un imán con el que atraía la atención y las miradas. Todos estaban absortos con la más que centenaria. Carismática, alegre, sociable y tierna, Mamá Julia cautiva con su forma de ser.

Estaba feliz. Disfrutó de su cumpleaños y apagó las tres velas de su torta ¡de un solo soplido! Y entonces, alguien bromeó: “¡todavía sopla…!”.

De rato en rato cantaba y aplaudía, hasta que llegó la hora de comer su propio pastel que, según se conoció aquel día, es su postre favorito.

Después se animó a tocar su charango, que combinó con la interpretación de la tarka. En otro momento, y para sorpresa de todos, ¡bailo!

Recuerdos en quechua

También empezó a hablar en quechua y nadie pudo detenerla un buen rato. Sus recuerdos giraron en torno a la casa donde vive, dijo que a veces algunos hombres rondan el lugar con intenciones de robar, y que alguien quiso entrar a la casa por la pared, pero los perros comenzaron a ladrarle.

Cuando ECOS le preguntó si tuvo miedo, ella respondió con un tono alegre y seguro “¡mana!” (no, para nada), moviendo graciosamente la cabeza y el dedo índice.

En el festejo, Mamá Julia demostró que pese a los años no olvidó su femineidad. Le pusieron un espejo delante y, cuando se vio, lo primero que expresó, sorprendida, agarrándose la cabeza, es: “¡no me gusta mi cabello!”. Su comentario hizo reír a los presentes.

Dos miradas de afuera

El cumpleaños de “Mamá Julia” despertó gran interés en el ámbito local, nacional e incluso internacional, con la llegada de medios extranjeros a Cochabamba.

Yolanda Salazar, periodista boliviana de la agencia española EFE, contó a ECOS que asistió al cumpleaños porque le interesaba la historia de cómo una persona puede vivir tanto tiempo.

“He visto que es una persona muy activa, con mucho brillo, chispa y humor. Pienso que eso y cómo toma su vida influyeron para que sea tan longeva. Espero que cumpla muchos años más y que siempre tenga las condiciones necesarias de vida”, manifestó.

La periodista argentina Graciela Achabal, que trabaja como periodista independiente para varios medios y a su vez es propietaria del diario digital convergencia.com.ar, recorrió 3.000 kilómetros por carretera, acompañada de su esposo y su hijo, para conocer de primera mano la vida de Mamá Julia.

Achabal dijo que la condición de vida humana de la anciana es excepcional, que se tiene que “ver para creer”. ¡Ese es el desafío de mi visita!, exclamó entusiasmada.

Esta periodista aseguró no entender cómo Mamá Julia llegó a los 118 años cuando los demás todos los días sienten dolores. En cambio esta mujer, despojada de toda materialidad, es dueña de una alegría y una conexión con sus plantas y sus animales imposible de igualar. También dijo que no visualiza gran presencia de parte del Estado.

Ella abogó por “que toda la estructura del Estado pueda llegar a Julia, porque ahora no está llegando. Su vida pone en jaque a los sistemas de salud y pone en jaque a la humanidad. Es un modelo a seguir”.