martes, 25 de noviembre de 2014

25 de noviembre Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Por resolución 54/134, del 17 de diciembre de 1999 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), instituyó el 25 de noviembre como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Presentada por la República Dominicana, con el apoyo de más de sesenta gobiernos, la resolución es el resultado de un creciente movimiento internacional para acabar con una trágica epidemia que devasta las vidas de mujeres y niñas, rompe comunidades y es una barrera para el desarrollo en todas las naciones.

Los promotores de la resolución esperan que el día constituya el punto de partida para que los gobiernos y la población en general tomen acción para acabar con la violencia contra la mujer. Las mujeres activistas observan el 25 de noviembre como día contra la violencia desde 1981, cuando se efectuó el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en julio de 1981en Bogotá, Colombia.

La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato el 25 de noviembre de 1960 de tres valientes hermanas dominicanas, Patria, Minerva y María Teresa, asesinadas por la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Anamar, la “dama de hierro”

La barbarie había decidido ensangrentar la ciudad en el día de Todos los Santos. Los bárbaros inauguraban así una de las más fugaces arremetidas golpistas, y la más feroz. Las tanquetas disparaban balas de guerra sobre una masa humana inerme que salió a las calles a defender la democracia. El coronel Doria Medina ordenaba a la metralla tirar a matar. A las 10 de la mañana, los muertos se contaban por decenas: el comandante gorila se graduaba de "Mariscal de la Plaza San Francisco”.
De madrugada, el 1 de noviembre de 1979, las fuerzas golpistas habían asaltado la Casa de Gobierno al mando del coronel Alberto Natusch Busch, católico, apostólico y beniano, quien, según sus allegados, no daba el perfil de un criminal de guerra, todo lo contrario: "era un militar bonachón y farroso”, decían.
Había sido persuadido por hombres diestros en moverse en esa zona gris que divide lo legal de lo ilegal, prestos a demostrar que el momento histórico no tiene por qué consultar el santoral católico y que el pueblo no tiene otra que resignarse a su suerte: Guillermo Bedregal, José Fellman Velarde y Edil Sandoval Morón, dirigentes del MNR-A, eran la trinidad pensante/actuante de la asonada de Todos Santos.
En las vísperas, Bolivia celebraba el único triunfo de su diplomacia sobre la chilena, que no era poco. Nunca antes la historia había pasado tan fugazmente de lo extremo insólito a la situación límite, en apenas unas horas; nunca antes los hechos fueron de una complejidad tal que nadie daba crédito a lo que estaba sucediendo.
A media mañana se había producido una pasmosa sincronía. Mientras en "algún lugar” de La Paz el presidente depuesto, Walter Guevara Arze, declaraba instalado el gobierno en la clandestinidad, y su ministra de Informaciones, Ana María Romero de Campero, transmitía la noticia, en el Palacio Quemado, una veintena de periodistas nacionales y extranjeros exigía la presencia del jefe golpista huidizo.
En su reemplazo apareció el canciller. "Voy a hablar, voy a hablar, pero en mi despacho”, repetía nervioso Bedregal y salía del Palacio seguido por los reporteros en corrida detrás suyo. Una vez en su despacho empezó lo que fue, más que una rueda de prensa, un interrogatorio policial.
Lo no narrado versus la desmemoria
Después de trajinar del Sheraton Hotel a Palacio, de la Cancillería al hospital y luego de hacer un balance de situación con Amalia Barrón -entonces periodista de Cambio 16 (Madrid, España)- me fui en busca de esa otra amable colega que días antes, en la sala de prensa de la asamblea de la OEA, había insistido en que yo debía asumir la gerencia general de TV Boliviana.
Ahí estaba, en el living de su casa de la Hermanos Manchego, Ana María Romero, única mujer del gabinete del mandatario derrocado. A su lado, el canciller saliente, Gustavo Fernández; en un sillón personal, Carlos Miranda Pacheco, hasta hace unas horas ministro de Energía. Nos saludamos cordialmente.
-La situación es preocupante, Ana María ha empezado la represión, no vaya a ser que les alcance. Tendrían que tomar algunos recaudos.
-Estamos en eso, Pachi, ¿cómo están las cosas en el Sheraton?
-Ya han partido casi todos los cancilleres. Orfila ya está volando a Washington.
-¿Y Juan Carlos Gumucio? ¿Hablaste con él? (Gumucio era director de la Unidad de Comunicaciones de la OEA y me había designado jefe de Prensa de la IX Asamblea).
-Brevemente. El Sheraton era una locura esa mañana. Todos sólo querían rajar. Juan Carlos y Orfila decidieron ser de los últimos en salir.
-¿Escuchaste la declaración de Guevara?
-Sí, en Palacio, por radio, junto a Amalia Barrón y otros colegas. Hasta el mediodía, tres hechos encabezaron los despachos: el golpe, el gabinete clandestino y la acorralada a Bedregal por los periodistas en su despacho.
-Prensa no nos va a faltar.
-Sí, pero a mí me preocupa que ustedes estén al lado del 110 cuando el único que hubiera podido neutralizar a la policía, el ministro de Gobierno (Araníbar), se ha asilado al primer disparo. De veras, hermana, esta casa está muy expuesta, sería bueno que busquen una más segura. Pueden contar con la mía, en todo caso.
-Dónde estás viviendo -inquirió Anamar. Arranqué una hoja de mi agenda, anoté la dirección, mi número telefónico y dibujé un plano.
-Llámenme si consideran necesario.
-No te preocupes, ya hemos tomado las previsiones -dijo uno de los exministros- con aire de suficiencia.
-Sabemos qué hacer en estos casos -reforzó el otro, más autosuficiente aún-.
-Gracias hermano, estaremos en contacto -dijo Ana María-.
Me despedí y salí rumbo al domicilio de Marcelo Quiroga Santa Cruz, ubicado muy cerca. Conversamos unos minutos. El líder socialista redactaba la posición del PS-1, a ser presentada en el Congreso.
A las cuatro de la tarde comenzaron a llegar a mi casa los integrantes del gabinete clandestino. La casa del callejón, ocasional refugio de los caídos, mientras duró la aventura de Natusch Busch, comenzaba a ser historia.
La decisión de trasladar el gabinete depuesto a mi domicilio fue una de las primeras que iba a adoptar Ana María Romero, que llegó junto a su esposo, Fernando Campero.
Desde el primer día, la exministra estuvo en contacto permanente con el exmandatario. Su lealtad con el doctor Guevara era apostólica. Consiguientemente fue la jefa de gabinete en ejercicio.
Resistencia clandestina
Las circunstancias determinaron que las cuestiones de logística y seguridad recayeran en mi persona. En esas tareas estuve colaborado por dos sobrevivientes de la izquierda dura: Raúl Araoz Guzmán y Arturo López Durana. Mi hermano Carlos se hizo cargo del suministro alimentario y servía de enlace entre los refugiados y sus familias. Tal era el "aparato” de la resistencia clandestina.
Afligida ante el riesgo o perjuicio que suponía acogerlos, Ana María volvió al tema de mi situación en la OEA.
-¿No ibas a viajar con ellos?
-Iba a hacerlo, pero preferí quedarme. Acordamos con Juan Carlos Gumucio que él iba a hacer lo que pueda en Washington para difundir lo ocurrido y que desde aquí yo lo mantuviera informado.
-Si esta aventura golpista se definiera en los medios, a Natusch no le quedaría un día más, sentenció Ana María, y estaba en lo cierto: la condena internacional fue unánime desde el mismo momento del alzamiento. Si algo funcionó desde el primer día fue el acopio informativo.
Con el sigilo del caso, Ana María recibía información de colegas y amigos, poseía fuentes parlamentarias e intercambiaba datos con el doctor Guevara Arze, con quien se veía seguido "en algún lugar de La Paz”.
Al alba del 2 de noviembre hicimos un aparte con Ana María. Coincidimos en que había que hacer algo para reforzar el repudio externo hacia Natusch. La salida del excanciller Fernández al exterior devenía un imperativo.



Si esta aventura golpista se definiera en los medios, a Natusch no le quedaría un día más, sentenció Ana María, y estaba en lo cierto.

De inmediato me reuní con Arturo López (el Loco Arturo) y Raúl Araoz. Ellos iban a encargarse de preparar el traslado de Gustavo Toto Fernandez hacia la frontera más próxima, que al final no se concretó.
¿Dónde están las armas?
Por una u otra vía llegaban noticias alarmantes: 48 horas después del rechazo congresal al golpe fascista, las dos bancadas mayoritarias ya negociaban con los alzados. El único que mantuvo una posición de apoyo a la legalidad fue Marcelo Quiroga Santa Cruz, no obstante que en la elección de agosto el PS 1 no había votado por Guevara.
Pasaban las horas y la represión funcionaba mejor que la gestión de gobierno, y no hace falta decir que entre los huéspedes -casi todos apolíticos- y nosotros, no teníamos un fierro. Había que hacerse al menos de unas armas cortas, así fuera para alertar con disparos si acaso se producía un asalto.
-Yo sé dónde están las armas -se iluminó el Loco Arturo-. Las enterramos en el bosquecillo de Pura Pura, el 71, después del combate de Laikacota.
-Anda a buscarlas compañero, pero cuídate… De paso te traes unas sardinas.
Dos días después volvió el valiente con la barba crecida, las cajas destempladas y muerto del hambre.
-No encontré nada hermano. En el lugar habían levantado una casa de cuatro pisos. Hablé con la dueña, se compadeció y me dio estito -desalentado, Arturo sacó una Colt 38 con tres balas en el cargador-.
-Nos tenías preocupados.
-Jodida está la cosa. Sólo hay unos cuantos focos de resistencia dispersos e incomunicados, y una que otra arma.
El cuadro de situación no era nada alentador. Ya era un eco lejano el paro de la COB, que se había extendido de 24 a 48 horas, y era leve la condena pública del PS-1 hacia el golpe, frente los conciliábulos del MNR-A y la UDP en el Congreso, destinados a buscar una salida, sin Guevara Arze a la cabeza. Decaía el ánimo en la casa y los nervios hacían presa de un colectivo no proclive a moverse entre las sombras.
El 15 de noviembre fue un día de pequeñas grandes conmociones. Ana María atendió una llamada telefónica. Como una mueca el entusiasmo grabó su rostro. Del otro lado de la línea alguien le informaba que la vuelta de Guevara Arze era inminente, tanto que había que darse prisa y organizar el retorno a Palacio.
-Volvemos hermanos. Ana María dio la buena nueva al gabinete clandestino, sin entrar en detalles de qué estaba sucediendo en las zanjas ciegas del poder. Empezó a dar instrucciones. Cuando Arturo López insinuó que podía reunir algunos compañeros, armados, e ir por delante y a los costados de la caravana, a manera de escolta, Ana María dijo algo que la retrataba de cuerpo entero: "Si hemos resistido sin pegar un tiro, mal podríamos volver al Palacio con armas en apronte”.
Hicimos el último aparte con ella. Luego de agradecer por todo dijo en un tono entre reflexivo y convencido: "Ya estoy harta de todo esto, es demasiado… Hazte cargo del ministerio, Pachi”.
-No sé, no sirvo para eso, hay otros -le dije-. Tú deberías seguir en el Gobierno, y no sólo a cargo de Informaciones, sino como "Primera Ministra”, como una dama de hierro -le dije tratando de levantarle el ánimo al comprobar cómo la función pública puede alterar la vida privada de una persona hasta el hartazgo-.
En eso se escuchó un ruido seco en el jardín de al lado. Ana María giró hacia atrás, ansiosa, como buscando algo o a alguien. No obstante el trance que suponía la vuelta al Palacio se abría un espacio breve para que la historia saliera de su letargo: recordé una carta que le escribe el Che a Aleida March, su segunda esposa, en la que le dice que en pleno combate, en un momento donde él sale corriendo en medio de un tiroteo, presto a contraatacar, gira y se da cuenta de que ella va corriendo detrás de él, que lo acompaña. En ese movimiento de combate, y en ese momento, el Che comprendió que la amaba.
Al darse vuelta, súbitamente, en este otro momento de nervios aprensados, Ana María Romero se había encontrado con la mirada de Fernando Campero, su esposo, su sobrio y grande guardián, que estaba detrás de ella, que la acompañaba. En ese trance de riesgo, en ese momento, Anamar comprendió que lo amaba… más que nunca.
Nunca supe de quién era la voz del otro lado de la línea; la voz que desató el júbilo colectivo en unos segundos. Todo estuvo listo para volver a la normalidad democrática, es cierto, pero la euforia se fue tan pronto como había llegado. "Todo se vino abajo”, dijo Ana María, luego de atender otra llamada.

Video La mujer boliviana, aguerrida y emprendedora

No hay fronteras para ver las capacidades de una mujer. En Bolivia existen millones de mujeres que ingresaron a sectores laborales que se consideraban aptos sólo para varones. Un ejemplo de ello es Jenny Scaramuzza, chofer del transporte público en la ciudad de La Paz.

Además de ser una excelente transportista, Jenny es madre y profesora de biología y química en un colegio de la ciudad de El Alto. La situación económica la obliga a salir a las calles con su trufi para lograr dinero que le permita llevar el pan de cada día a su familia.

Sin tapujos ni vergüenza, Jenny es una de las muchas mujeres bolivianas que demuestran día a día que la mujer no tiene fronteras a la hora de mostrar sus aptitudes ante la sociedad. La ANF realizó un video para valorar el rol de las mujeres en la construcción del país.

Municipios presupuestan Bs 110 millones para lucha contra violencia a mujeres

La ministra de Autonomías, Claudia Peña, informó hoy que el Gobierno prevé que en 2015 los gobiernos municipales inviertan cerca de 110 millones de bolivianos en la aplicación de la Ley 348 para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia.

"Si hacemos cálculos, el año que viene, vamos a tener que alrededor de 110 millones de bolivianos debieran estar siendo invertidos en construir casas de acogida, refugios temporales, garantizar que los servicios legales integrales estén funcionando debidamente en los gobiernos municipales", manifestó.

Peña detalló que actualmente las gobernaciones invierten 10 millones de bolivianos en luchar contra la violencia y los municipios 63 millones.

Aclaró que esos montos son más altos de lo que eran en 2013, cuando las gobernaciones invirtieron 3,5 millones de bolivianos y los municipios 41 millones de bolivianos.

Peña hizo esas declaraciones en el marco de la Cumbre Nacional 'Vivir Bien sin Violencia', que se realiza entre el 24 y 25 de noviembre en la ciudad de La Paz, donde varias autoridades nacionales analizarán el marco legislativo y competencial de los gobiernos departamentales y municipales respecto a la aplicación de la Ley 348.

Las mujeres, con empleos precarios en Latinoamérica

Casi la mitad de las mujeres de América Latina y el Caribe (47,7%) se desempeñan en empleos de baja productividad y con escasa protección social, según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Según ese informe, en promedio, la tasa de actividad económica femenina en América Latina asciende sólo al 49,8%, y una de cada tres mujeres en la región, no cuenta con ingresos propios.
Asimismo, el tiempo que dedican las mujeres al trabajo no remunerado es al menos el doble que el que dedican los hombres.
“La sobrecarga de trabajo no remunerado merma la participación de las mujeres en la toma de decisiones, el avance de sus carreras y sus posibilidades ocupacionales, lo que a su vez reduce sus ingresos y sus perspectivas de acceso a protección social”, señala el informe.
El documento fue presentado por la secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, en un evento realizado en Santiago de Chile. Erbol

CIDEM reporta un promedio de 11 feminicidios por mes



Entre enero y septiembre de este año se registró un promedio de 11 feminicidios por mes y, en el mismo período de estudio, dos suicidios inducidos por la “violencia cotidiana”, informó el Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM) en un recuento publicado en su página web. El mismo muestra un registro de 492 feminicidios entre 2009 y 2013.

La directora del CIDEM, Mary Marca, informó que en los primeros nueve meses del año fueron asesinadas 169 mujeres y que de esos casos 103 están tipificados como feminicidios en la Ley 348 para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, con una condena de 30 años de cárcel sin derecho a indulto.

“Además (de los 11 feminicidios en promedio por mes) hay dos mujeres que se han suicidado para liberarse de una violencia cotidiana”, explicó durante una entrevista con la red Uno.

El registro histórico publicado en la página digital del CIDEM da cuenta que en los cinco últimos cinco años fueron reportados 492 feminicidios: 98 en 2009, 89 en 2010, 96 en 2011, 99 en 2013 y 110 en 2013.

La Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV) reportó que en lo que va del año atendió 26.775 casos de violencia, de los que el 90% tuvieron a mujeres como víctimas.

El 25 de noviembre se recuerda el Día Internacional de Lucha Contra la Violencia. Marca demandó la declaratoria de alerta nacional por el número de casos registrados.

sábado, 22 de noviembre de 2014

La mujer sudamericana es la más discriminada del mundo

En su primera reunión como secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se inició ayer y concluye hoy en Santa Cruz, Ernesto Samper (abogado, economista y expresidente de Colombia) manifestó que la entidad que preside no ha tratado hasta el momento el tema de género y, por lo tanto, instó a hacer una ‘reflexión profunda’ sobre este asunto, pues considera que “la mujer más discriminada en términos sociolaborales del mundo es la sudamericana”.

Este punto y otros de importancia se tocaron ayer en el encuentro de vicecancilleres, embajadores y otros delegados de los 12 países miembros, realizado en el hotel Casablanca, donde priorizaron tres agendas: la social, que busca disminuir las desigualdades entre sus habitantes; la económica, que pregona una mayor competitividad con valor agregado de los productos; y la política, para profundizar la democracia en la región.

El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, que inauguró el cónclave ante la inesperada ausencia del presidente Evo Morales, manifestó que el intercambio de ideas y opiniones está dirigido a armonizar una estrategia de integración del subcontinente en función de la vida del ser humano y de lo que lo rodea.

Estos temas se expondrán en la cumbre de presidentes de la Unasur a desarrollarse el 4 y 5 de diciembre en Quito y Guayaquil (Ecuador).

Los ejes temáticos
En la agenda social, según Samper, más allá de la tarea de reducción de la pobreza, hay que atacar el problema de la desigualdad. En educación no se han superado las diferencias entre el sector público y privado. Asimismo, la informalidad laboral en el continente asciende al 56%.

En lo económico el desafío es la competitividad, lo que significa dotarse de más infraestructura, más conectividad, más ciencia y tecnología y más desarrollo productivo.

En la agenda política, además de profundizar la democracia, Unasur tiene el reto de fortalecer la seguridad ciudadana, pues en criterio de Samper, en este campo “no hay nadie más amenazado en el planeta que el ciudadano sudamericano”. “Está amenazado por las patologías globales, como el narcotráfico, la corrupción, el armamentismo, el tráfico de órganos”, dijo el secretario, que propuso ir de la visión a la acción