viernes, 3 de junio de 2011

Jequesa de Qatar

Hace poco la vimos en su visita oficial a España, cautivando una vez más a fotógrafos y espectadores con un glamour propio de una estrella de cine. No sólo es una de las mujeres más elegantes del mundo: sofisticada, pulcra, pero tiene un toque personal ciertamente atrevido, demostrando que para ser femenina, e incluso sexy, no hace falta enseñar demasiado. El accesorio “must” de sus estilismos es el turbante, una prenda obligatoria que ella ha sabido aprovechar y convertir en estilosos tocados.

Su buen gusto por la moda viene de la mano de su pasión por la alta costura, pues tiene varias firmas fetiche, entre ellas Dior y Chanel, y también muestra una clara inclinación hacia las joyas más lujosas. Sus looks siempre se complementan con broches, brazaletes, anillos o gargantillas de oro, diamantes o piedras preciosas. De hecho, la jequesa posee una de las piezas más valiosas de la casa Cartier, el collar Serpent, valorada en 20 millones de euros. Siempre de largo, debido al estricto protocolo que impone su religión, los estilismos monocolor de la jequesa también son característicos. Tan solo los complementos varían de color según el traje elegido para la ocasión, siempre con acierto y con alabada exquisitez. La modernidad de sus looks se encuentra en los complementos (zapatos, bolsos y gafas de diseño) y en los colores que utiliza.

La revista Forbes en el 2007 la eligió como una de las mujeres más poderosas del mundo y en 2009 fue elegida la tercera mujer mejor vestida por la revista Vanity Fair.

Deslumbra por su elegancia, pero Sheikha Mozah Bint Nasser Al-Missned, conocida como la jequesa de Qatar, se destaca por su preparación intelectual y su compromiso social. Y así, con belleza y cultura, esta mujer comprometida con la educación, en especial con la reforma social de Qatar y con el desarrollo de la mujer árabe, se destaca por su labor social y humana. Desde su propia web, la jequesa no duda en mostrar las inquietudes de las mismas. La devota musulmana admite que le guían, los valores tradicionales y que comienza cada día con la oración de la mañana. Y aunque ella asegura siempre compartir e inspirarse en la visión política de su marido, es una mujer de opiniones propias, a quien la prensa internacional, como hizo recientemente el británico The Times, no duda en contar entre las personalidades más influyentes del Golfo.

Quién es

Es la segunda de las tres esposas del emir catarí, su alteza Sheikh Hamad Bin Khalifa Al-Thani. Al mostrar la cara descubierta en los medios de comunicación, una rareza entre las cónyuges de los dignatarios del Golfo, la jequesa de Qatar, con su continua presencia pública, tanto en el país del petróleo como fuera, forma parte de una exitosa estrategia para poner a Qatar en el mapa y dar al país una imagen moderna. De igual manera, con su apariencia, actitud, obsesión por la educación y labor en algunas instituciones gubernamentales -preside el Consejo Supremo para Asuntos de Familia y es vicepresidenta del de Educación-, ha abierto puertas a las mujeres de su país y se ha convertido en un modelo moderno al que tienen derecho a aspirar.

Pero, ¿quién es esta hermosa jequesa a quien se la ve en su mansión de Surrey, discutiendo en alguno de los consejos de la ONU o inaugurando algún centro educativo en Qatar?

En ninguna de sus biografías oficiales aparece su fecha de nacimiento, aunque se dice que nació el año 1958. Su padre, Nasser bin Abdullah Al Missned (fallecido en 2007) fue un oponente del emir Khalifa bin Hamad bin Abdallah Al Thani, (padre del actual emir, marido de la jequesa) quien fue encarcelado en los años 60 por haber osado cuestionarse en público la razón de ciertas reformas. Tras aquel enfrentamiento con el régimen, la familia de la jequesa dejó Qatar y se instaló en Kuwait y Egipto, donde ella recibió buena parte de su educación. La familia regresó a Qatar en 1977, y ese año Sheikha Mozah contrajo matrimonio con el entonces jeque (emir heredero). La leyenda cuenta que las desavenencias de su padre con la familia en el poder hicieron que, el día de su boda, Sheikha Mozah no estuviera feliz. Sin embargo, en 1995, Sheikh Hamad echó del poder a su propio padre en un golpe pacífico y permitió y fomentó que su segunda esposa, la favorita, se convirtiese en motor e imagen del cambio liberalizador en su país, una reforma con la que había soñado el padre de la jequesa.

En 1986 la jequesa completó sus estudios en Sociología en la Universidad de Qatar, aun cuando ella soñaba con ser médico. La madre de siete, ha sido galardonada como doctor honoris causa por la Universidad de Virginia, Universidad de Texas A & M, Carnegie Mellon University, el Imperial College London y la Universidad de Georgetown.

En el mundo

Ha participado activamente en la educación y la reforma social de Qatar en los últimos años. Es presidenta de la Fundación Qatarí para la Educación, la Ciencia y el Desarrollo de la Comunidad, organización no gubernamental fundada en 1995. Es también presidenta del Consejo Supremo de Asuntos de la Familia, una institución gubernamental con el fin de fortalecer el papel de la familia en la sociedad, vicepresidenta del Supremo Consejo de Educación que supervisa una reforma completa del sistema educativo qatarí y presidenta de la Fundación Árabe para la Democracia con sede en Doha.

En 2003, la Unesco la nombró su enviada especial, misión con la que promueve diversos proyectos internacionales para mejorar la calidad y la accesibilidad de la educación en todo el mundo. En 2003 participó en el establecimiento del Fondo Internacional para la Educación Superior en Irak y en 2005 fue designada miembro del Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, que fue establecido por el entonces Secretario General, Kofi Annan.

Ese mismo año, el nuevo monarca creó la Fundación para la Educación, la Ciencia y el Desarrollo, que ella preside y que en 2003 inauguró el proyecto del que está más orgullosa: la Education City, que reúne en las arenas catarís los campus de varias universidades internacionales, entre otras, la Virginia Commonwealth University, la Texas A&M University y la Carnegie Mellon University.

La Education City es el mayor exponente de lo que Sheikha Mozah se ha empeñado en demostrar al mundo en estos años de vida pública: que se puede aprovechar lo mejor de Occidente sin perder las raíces y la identidad. En palabras del doctor Louay Bahry, profesor de ciencia política en la Universidad de Qatar, Sheikha Mozah “se ha convertido en la aproximación más cercana a una primera dama que el Golfo nunca antes ha conocido”.

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